El peor momento para dimitir como secretario en el Recreativo

Aunque el abogado Antonio Martín, que actúa como secretario del Consejo de Administración de Recre (no sabemos sin con voz o no, y sin con voto o no), anunció en el acaloramiento de la reunión,en que se vio obligado a informar de que la Junta de Accionistas no se celebraría en primera convocatoria, que “dimitía de dicho cargo”. Sin duda, el peor momento para adoptar esta decisión porque la funciones del secretario son fundamentales para la buena marcha de una Junta General de Accionistas, Por varios motivos que ahora iremos exponiendo. Pero una cosa debe quedar clara, la convocatoria para el martes, 24 de mayo, no pudo tener lugar no porque faltara en la documentación entregada el informe de auditoría, sino porque al no acudir el socio que posee más del 51% de las acciones del Recreativo de Huelva SAD no se daba el quórum exigido para celebrar una Junta de Accionistas en primera convocatoria, de acuerdo con la legislación mercantil.

Si llegara a celebrarse la Junta este miércoles, en segunda convocatoria, la primera tarea del secretario del Consejo de Administración es confirmar la asistencia como accionistas de los presentes y comprobar que las delegaciones o representaciones dadas por los titulares de las acciones, de acuerdo con el Libro de Socios, son o no válidas. Esta importante tarea sino hay secretario es difícil de ejecutar y lo primero que tendría que hacer la Junta de Accionistas es nombrar un presidente y secretario de la misma, que no tiene por qué ser ni Pablo Comas ni Antonio Martín, como presidente y secretario del Consejo de Administración. Está claro que estos nombramientos, de acudir la sociedad Gildoy con un representante legal de la misma, como socio con mayor número de acciones, siempre serían las personas físicas que la misma propusiera. Si Antonio Martín hace realidad su dimisión y no acude, el primer problema de Gildoy es  que tendría que asistir con dos representantes, uno para que ocupara la Presidencia y otro hiciera la tarea de secretario de la Junta General de accionistas, empezando por confirmar el quórum y las asistencias. Además éste último sería el encargado de redactar el acta de la reunión para su aprobación por los accionistas presentes, a fin de que puedan elevarse a público los acuerdos y llevarse luego al Registro Mercantil. Dado que si se aprueban las cuentas anuales de años anteriores, la redacción del acta tendría que ser muy bien estudiada para que no tener problemas en la inscripción de las mismas, la labor del secretario es importantísima, algo en lo que no ya no caben más defectos de forma.

Será, pues si se celebra, una Junta de Accionistas larga con un acta extensa de producirse muchas intervenciones y se pidan que todas consten en las mismas. Son muchos los puntos a tratar y queda por saber si el Consejo de Administración, que no Gildoy, presenta o no el informe de auditoría que, según todo indica, formaba parte del acuerdo suscrito con Infotelwi el pasado 28 de abril. Y si éste da por válidas todos los apuntes contables que se han hecho y en los que aflora un activo no existente hasta ahora, y menos por el precio que se hace en base a una tasación externa, de la propiedad del Nuevo Estadio Colombino, única forma de nivelar el balance para  evitar fondos propios negativos o quiebra técnica. Como no se conoce ese informe; ni  las observaciones que hayan hecho los auditores; ni tampoco en qué Junta de Accionistas se les nombró;  ni,en fin, quién les va a abonar el trabajo realizado, todo cuanto rodea la auditoría es una incógnita como lo es también la posición definitiva, porque ya hay que decidirse, de los propietarios de la empresa Infotelwi en relación con el acuerdo de compraventa firmado y que ambas partes no han desmentido hasta el momento. Pero el silencio desde el 28  de abril hasta ahora, casi un mes, no presagia que el acuerdo, al menos como se redactó, se vaya a firmar. ante notario. Y quien debe tener la mejor información es el acalde de Huelva, Gabriel Cruz, cuando ha convocado a los representantes de trust y las peñas a una reunión en la misa tarde de este miércoles, día 25 de mayo, si es que para esa hora se ha terminado la Junta de Accionistas del Recreativo y todos los asistentes hayan rubricado con su firma la aprobación del acta de la misma que haya hecho el secretario. Una tarea complicada en el plano legal en la que la dimisión de Antonio Martín, como secretario el Consejo de Administración, no puede llegar en peor momento. Hoy puede ser cara o puede ser cruz. Porque esto parece que empieza a tocar a su fin. Y todo puede ocurrir.

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