La Junta plantea el cierre temporal del caladero y reducir el esfuerzo pesquero de la chirla en el Golfo de Cádiz

Adoptará un paquete de medidas para garantizar la recuperación y conservación

Reunión del sector de la chirla con la Junta para tratar de dar solución a la situación

La directora general de Pesca y Acuicultura, Margarita Pérez, ha informado al sector de las diferentes medidas temporales que va a adoptar la Junta mediante una orden para garantizar la recuperación y conservación de la pesquería de chirla en el Golfo de Cádiz, “tras la preocupante situación que atraviesa el caladero“. Para ello, se plantea un cierre temporal del caladero, desde la entrada en vigor de la orden hasta el 31 de marzo de 2017, así como la reducción, desde el 1 de abril al 31 de diciembre, del esfuerzo pesquero limitando la actividad a un número de embarcaciones de draga hidráulica determinado, el tiempo permitido para faenar y el tope de captura.

Durante una reunión en Sevilla con las cofradías de pescadores y asociaciones de armadores de Punta Umbría, Isla Cristina, Ayamonte, Lepe y Sanlúcar de Barrameda, Pérez ha insistido en que “va a ser fundamental que el propio sector chirlero sea profesional y responsable y cumpla íntegramente la norma para tener garantizado el futuro de su profesión”. Según ha manifestado Margarita Pérez, el objetivo de la orden es “recuperar y conservar la chirla de la manera más equilibrada posible, teniendo en cuenta tanto la realidad del caladero como la situación socioeconómica del sector”.

Según el texto elaborado por la Consejería, durante la primera quincena de los meses de abril, julio, agosto, septiembre, octubre, noviembre y diciembre podrán ejercer la actividad 48 de los 96 barcos de draga hidráulica que capturan chirla, mientras que los otros 48 tendrán la posibilidad de salir a faenar durante los días 16 al 30 de esos meses, ambos inclusives.

En cuanto al tiempo de actividad permitido será de tres horas diarias como máximo para los meses de abril, julio y agosto y con un tope de captura que no podrá superar los 100 kilogramos por barco y día en abril, y los 150 kilos por barco y día en julio y agosto. Durante el periodo comprendido entre el 1 de septiembre y el 31 de diciembre, se permitirá faenar 5 horas diarias como máximo y 150 kilos por barco y día.

En el caso de la flota de rastro remolcado que también ejerce esta pesquería, la limitación que se le impone durante estos meses es de tope de capturas, no pudiendo pescar más de 100 kilos por embarcación y día.

Para los meses de mayo y junio, se aplicará la veda ya establecida en la orden de 25 de marzo de 2003, por la que se determinan las tallas mínimas de captura -ejemplares de 25 milímetros como mínimo- y épocas de parada para los moluscos bivalvos y gasterópodos de Andalucía.

Desde la entrada en vigor de la orden hasta el 31 de marzo, la Consejería, a través de la Agencia de Gestión Agraria y Pesquera de Andalucía, y las fuerzas y cuerpos de seguridad pública, llevarán a cabo el precintado de todas las artes de draga hidráulica como dispositivo de control. La manipulación de dicho precinto, así como el incumplimiento del resto de medidas que recoge la orden será sancionado con las correspondientes multas y la suspensión de la licencia de pesca durante un año.

La Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, en colaboración con el Instituto Español de Oceanografía, será la encargada de llevar a cabo el seguimiento científico de los bancos de chirla del Golfo de Cádiz.

La orden especifica asimismo que las lonjas y centros de expedición asociados, en los que las embarcaciones están obligados a realizar la primera venta de sus productos, velarán por el cumplimiento de las medidas y en especial en lo referente al tope máximo de captura. En caso de incumplimiento por parte de algún barco, la lonja deberá proceder a su denuncia comunicándolo a la delegación territorial pertinente.

Informe del IEO

El pasado viernes 4 de noviembre la directora general de Pesca mantuvo una reunión con los representantes del sector de la chirla para analizar la situación en la que se encuentra actualmente el caladero del Golfo de Cádiz. Durante el encuentro, la representante de la Consejería en materia de Pesca informó del último informe (octubre 2016) realizado por el Instituto Español de Oceanografía sobre el diagnóstico del caladero, en el que hace un análisis del stock de esta especie desde 2008.

El documento advierte de que en los tres últimos años se ha ido produciendo un incremento desproporcionado del esfuerzo pesquero, sin conocerse realmente la magnitud del mismo, que unido a la peligrosa extracción de ejemplares por debajo de los 25 milímetros y el hecho de no respetar la zona nursey (zona de cría) está llevando a unos niveles críticos de explotación que están poniendo en peligro de nuevo la sostenibilidad de la pesquería y el recurso.

Entre las actuaciones previstas por la Consejería para proteger el recurso se encuentran el cierre temporal del caladero y la reducción del esfuerzo pesquero

Sé el primero en comentar...

Escribe una respuesta

Tu dirección de correo no será publicada.


*


LinkedIn Auto Publish Powered By : XYZScripts.com