Casi la mitad de los menores andaluces atendidos por Cruz Roja afirma pasar frío en sus hogares

Este colectivo es el más afectado por la crisis económica, según la organización

Un 8,4% de los encuestados no realiza alguna de las tres comidas principales

Casi la mitad de los menores andaluces atendidos por Cruz Roja Española (48%) afirma pasar frío en sus hogares, según se desprende de la primera edición del Boletín sobre la Vulnerabilidad Social en la Infancia centrado exclusivamente en la Comunidad Autónoma andaluza, que será presentado este viernes en el marco del Aula de Pensamiento Humanitario “José Mario Albacete”, en la Escuela Municipal de Música y Artes de Almería. Esta jornada contará con la participación del Defensor del Pueblo y del Menor en Andalucía, Jesús Maeztu.

Este informe recoge la percepción sobre su situación de cerca de 900 menores de entre 8 y 14 años participantes en el programa de Promoción del Éxito Escolar, que atiende anualmente a más de 70.000 niños en todo el territorio nacional y a cerca de 7.000 en Andalucía, así como a sus familias.

Este estudio, realizado con la Universidad Carlos III de Madrid y que analiza diversos factores demográficos, económicos, sociales y educativos, revela que más de la mitad de las familias atendidas (58%) ha tenido problemas económicos serios en el último año. Además, un 53% de los menores encuestados señala que en su núcleo familiar hace falta dinero para poder vivir bien. Estos datos son, en gran medida, consecuencia de la situación de crisis económica por la que ha atravesado España en los últimos tiempos y que ha afectado de una forma más directa a los menores. El desempleo es el causante de estas dificultades económicas en casi las tres cuartas partes de los casos (72%). De hecho, en un 42% de las familias ninguno de sus miembros tiene trabajo estable.

El 8,4% no realizan las tres comidas principales diarias

El de los menores es el grupo social que más afectado se ha visto por la crisis económica. Si bien la mayoría de los chicos desayunan, comen, meriendan y cenan diariamente en sus casas, todavía hay un 8,4% de ellos que no realiza alguna de las tres comidas principales de forma regular. Además, en el ámbito doméstico, el 41% de los menores afirma no disponer de un dormitorio propio. Es el caso de Nomen, que señala que “nosotros somos siete y dormimos en una habitación. Los dos más pequeños duermen con mi padre y mi madre”. Por otra parte, en relación a sus pertenencias, destaca el hecho de que un 21,7%, más de una quinta parte de los encuestados, no tiene juguetes, un 44% no dispone del material adecuado para estudiar y un 14,4% no tiene ropa o uniforme escolar en buen estado.

Esta situación influye sobre su rendimiento académico y su integración en el aula, ya que uno de cada cuatro menores no está estudiando el curso que le corresponde y casi una cuarta parte (24,3%) sufre soledad, aislamiento e incomunicación en el entorno escolar, como explica Jesúss, que señala que “en el cole me dicen que soy un muerto de hambre y a mí eso me quema por dentro; por ser pobre me dejan a un lado, me dan la espalda”.

Y es que los menores son conscientes de la situación económica de su familia. Aída asegura que “de momento estoy yendo a todas, pero lo injusto es que hay excursiones que valen 160 o 180 euros dos días. Es muy caro, sobre todo para gente como yo, que no puedo permitirme esas cosas”. Aun así, a pesar de la grave situación que atraviesan, un 89% de los menores encuestados está satisfecho con su vida y se siente feliz.

 

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