Susana Díaz logra recuperar lo mejor de la historia del PSOE para mostrar una opción ganadora

Susana Díaz, en la presentación de su candidatura a la secretaria general del PSOE en las primarias que todavía están por convocar, se mostró, tal cual muchas veces se dice de manera coloquial, como un auténtico ‘animal político’, sorprendiendo con un mitin de cerca de dos horas al que no faltó ni sobró ni una palabras de más. Una intervención medida, natural, sin papeles, hecha con energía, vitalidad y fuerza arrolladora. Esa que tanto ha echado en falta su partido en la ‘etapa perdedora y negra’ de Pedro Sánchez.

Hacía tiempo, mucho tiempo, en que dentro del partido no se daba una presencia activa de todos los dirigentes que han hecho historia desde el comienzo de la transición en España. Un capital político que se había quedado atrás, como si no hubiera ocurrido, como si los socialistas no hayan sido en la historia democrática un partido que obtenía mayorías absolutas, capaz de conectar desde el centro a la izquierda.

Nadie esperaba una puesta en escena tan bien organizada, con tanta fuerza pero sobre todo con tanta carga emocional que ha debido llegar a toda la militancia socialista. Si es capaz de ganar las primarias ante unas bases que conozcan en verdad la historia de este partido, quienes tiene que empezar a temer son Pablo Iglesias, Albert Rivera y el propio Mariano Rajoy. Porque no estamos ante una imagen inventada que viene a taponar al desconcertante Pedro Sanchez. Estamos ante una joven política que arrastra -sino no hubieran apostado por ella- y que es capaz de conectar con la izquierda y, en especial, con los millones de votantes socialistas.

Congregar en un mismo acto, no ya a las 8.000 personas que dicen los organizadores ni tampoco a alcaldes, presidentes de comunidades autónomas, sino a Felipe González y Alfonso Guerra, junto a José Luis Rodríguez Zapatero, no tiene referencias históricas en el pasado del PSOE. Pero ha ocurrido. Esta mujer es el eslabón perdido, que se habría quebrado porque Pedro Sánchez, por pura indefinición y tramisión impersonal, se había dejado ir y dejado el partido sin ocupar su espacio natural y sin proyecto claro que conectara no ya con la propia sociedad sino hasta con la militancia activa.

Lo de este domingo no es una simple presentación o puesta en escena. Es la esencia de lo que Susana Díaz quiere trasmitir en esta campaña de primarias. Si lo sigue haciendo con el mismo sentimiento y verdad propia que evidenció en su mitin, en el que no necesito leer nada ni abusar de los golpes de efecto. Sólo y exclusivamente recordar lo que ha sido el PSOE, quienes lo han hecho ganador y que aún tiene fuerza interna y capacidad electoral en manos de alguien que, como ella dejó bien claro, viene a  sentirse, sin complejo ni miedos, una socialista con vocación y ambición política legitima de volver a gobernar en España.

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