El cristianismo ante las manifestaciones religiosas

JOSÉ BAENA ROJAS

José Baena Rojas.

A propósito de la Semana Santa o Semana Trágica, como algunos denominan, me parece pertinente traer a colación algunas sucintas reflexiones sobre el Cristianismo que constituye, en general,un conjunto de ideas fundadas en una tradición-la judía- que comporta la revelación de Dios al hombre y, además, la encarnación de ese Dios, dando relevancia al aspecto pastoral de la predicación del amor y de la salvación.

Las ideas cristianas no surgen específicamente del mensaje o predicación de Cristo, sino que toma cuerpo en base  a una larga tradición anterior, tradición griega y oriental, fundamentalmente.

El mismo simbolismo del agua, con el bautismo cristiano, en su concepción de limpieza de culpas por un lado y de iniciación por otro, lo ejemplifica. Así, las aguas purifican y regeneran porque anula la memoria, porque restauran.

A la divinidad irania de las aguas Ardvî Sûrâ Anâhitâ, se la llama “santa que purifica los rebaños…, los bienes…,la riqueza…, la tierra.., que purifica las simientes de los hombres…, la matriz de las mujeres… que les da la leche necesaria etc…”.

Las ablusiones purifican del crimen (Eneida II, 717-720), de la presencia nefasta de los muertos(Eurípides, Alcestes,96-104), de la locura, aboliendo tanto los pecados como los procesos de desintegración corporal o mental.

Los principales actos físicos iban precedidos de ablusiones que preparaban la integración del hombre en la economía de lo sagrado. Se hacían ablusiones antes de  entrar en los templos(Justino) y antes de los sacrificios (Eneida).

El bautismo de San Juan buscaba no ya  la curación de las enfermedades somáticas, sino la redención del alma, el perdón de los pecados.

En el cristianismo, el bautismo se convierte en el principal instrumento de regeneración espiritual porque la inmersión en el agua bautismal equivale al enterramiento de Cristo.Simbólicamente el hombre muere en la inmersión y renace purificado, renovado, exactamente como Cristo resucitó de su sepulcro.

Se podían citar otros ejemplos para demostrar lo que decimos:

-El cielo y los símbolos celestes en Mesopotamia. Los mitos de la ascensión..

-Las piedras sagradas.

-La tierra, la mujer y la fecundidad.

-La vegetación.El árbol del conocimiento, el árbol y la cruz.

-El tiempo sagrado y el mito del eterno retorno.

Las cuestiones que plantea el cristianismo respecto a Dios, el mundo, el alma, son expresadas por los pensadores cristianos con la ayuda  de conceptos griegos o latinos.Sin embargo, la esencia del cristianismo no puede ser desligada de la figura de Cristo que provoca una revolución de los valores en el ámbito de lo moral, de lo religioso, de lo económico y de lo social,cuyo ejemplo más evidente se encuentra en el Sermón de la Montaña.

La humildad se convierte en la virtud esencial para el cristiano que tiene como horizonte la salvación de su espíritu a través de un mediador necesario:. Cristo, que hará que un concepto cardinal como la fe tome aquí una nueva definición.

La Parábola de la vid y los sarmientos que el Maestro narra a sus discípulos en el Evangelio de San Juan expresa a la perfección el nuevo sentido de la vida del cristiano.

“ Yo soy la vid verdadera, y mi padre es viñador,   Todo sarmiento que en mí no da fruto, lo corta, y todo el que da fruto, lo limpia, para que dé más fruto.Vosotros estáis ya limpios gracias a las palabras que os he anunciado.Permaneced en mí, como yo en vosotros.Lo mismo que el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid; así tampoco vosotros si no permanecéis en mí.Yo soy la vid vosotros los sarmientos.El que permanece en mí como yo en él, ese da mucho fruto; porque separados de mí no podéis hacer nada. Si alguno no permanece en mí, es arrojado fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen, los echan al fuego y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis y lo conseguiréis.”

El  hombre se agiganta desde los cimientos de este nuevo espíritu que sobrepasa al viejo concepto de la filosofía griega, pero en una dimensión diferente y por razones distintas.Dios decide  hablar al hombre porque mediante la palabra le transfiere los secretos de su salvación personal. Qué mejor forma de salvación que vivir desde sí mismo, su pasión, sus dudas, sus inquietudes…

En esta búsqueda de la verdad , desde el espíritu, la fe se articula como el puente necesario.Es pues un descubrimiento no sólo racional sino, también ,de intuición, de amor.Este conocimiento de fe lo separa de cualquier otro tipo de conocimiento en la tradición del pensamiento filosófico y religioso anterior.

La supuesta irracionalidad de la fe no debe ser tal en cuanto en tanto se reconoce en el hombre y éste se vería incompleto sin la razón, sería un conocimiento no humano por irracional. Al revelarse Dios al hombre le está regalando la evidencia racional de su existencia.

Existen razones sociológicas y económicas que impidieron la propagación del cristianismo, pues este comprendía una revolución total no sólo en el orden filosófico, sino en el económico. El mensaje cristiano que promulgaba la igualdad de todos los hombres ante Dios y ante sí mismos, suponía la aniquilación de los privilegios de clase, de la esclavitud, de un sistema económico-social que se había prolongado por milenios.

Se ha criticado al cristianismo, su ideal de antiprogreso, al despreciar el capitalismo, asociándose países ricos a zonas no católicas y países pobres a zonas católicas. El mensaje cristiano de: “Antes entrará un camello por el ojo de una aguja que un rico en el reino de los cielos”, se ha tomado como referencia inevitable. Quizás en una tergiversación del mismo en su rechazo de riquezas superfluas y  solidaridad con los más débiles, por un desprecio a todo beneficio y a la economía de mercado.

Cabe preguntarnos si el cristianismo en su evolución histórica sigue respondiendo a su espíritu primitivo.¿Es  todavía  por su esencia y su sentido íntimo, la religión y la religiosidad sencilla  y humilde que el propio Jesús tenía y despertó e instituyó en los pequeños círculos de aquellas gentes agitadas que vivían en un rincón de Galilea?

El cristianismo tal como se nos presenta hoy es una gran religión mundial, redencionista; los conceptos que lo caracterizan actualmente, a pesar de sus múltiples fraccionamientos en Iglesias , confesiones y sectas, son la salvación, liberación y victoria sobre el mundo, sobre la existencia ligada al mundo

En relación a estos aspectos se define y caracteriza el cristianismo como doctrina redencionista y se asemeja  a las grandes religiones orientales, con su concepción dualista de salvación y condena y  reclama el mérito de no cederles en nada respecto a la necesidad de salvarse y a la concesión de gracia, sino, por el contrario, superarlas; tanto por la importancia de estos conceptos como por su contenido cualitativo. En ellos reside el sentido del cristianismo actual.

La religión cristiana  no se transforma gradualmente en una religión redencionista, sino que lo es desde su aparición.

Hay dos notas fundamentales en la predicación de Jesús:

-1º. Es la nueva de un reino de Dios, como sentido esencial.

-2º.  La reacción característica del Evangelio de Jesús contra el fariseísmo y, como consecuencia, el ideal de una devoción como estado infantil del alma sobre la base de la remisión de los pecados.

Bertrand Russell rechaza el cristianismo,

1º porque no cree en Dios ni en la inmortalidad del alma humana

y 2º porque  no cree que Cristo sea el mejor y más sabio de los hombres, aunque le conceda un alto nivel moral.

Nietzsche habla del superhombre y la muerte de Dios y critica  que el cristianismo tenga una moral de borregos.

Se nos antoja indudable la influencia del Cristianismo en nuestro mundo, en el hombre actual, sus principios de amor , igualdad y prevalencia de la vida son un referente tan necesarios como utópicos, tan alejados de la escenificación entre folclórica y turística de una Semana Santa que invade de forma casi pagana, nuestras plazas y nuestras calles.

Decía Unamuno: “El cristianismo mata a la civilización occidental y esta a aquel, y así viven matándose”.

PERDÓNAME, SEÑOR.

Perdona si no te vi

hoy, al pasar a tu vera,

Señor. Si te conocí

en tosca cruz de madera,

¿cómo quieres que supiera

que entre tanta seda y oro,

entre tanta plata y cirio

eras Tú , el Cristo que adoro?

¡Tú, que por todo tesoro

tienes la Cruz del Martirio!.

Jesús Arcensio [1]

JOSÉ BAENA ROJAS

Punta Umbría

 

Referencias:

-Miguel de Unamuno.”La agonía del cristianismo”.

-Bertrand Russell. “Por qué no soy cristiano”

-Mircea Eliade.”Tratado de Historia de las religiones”

-Rudolf Otto. “Lo santo”.

 

  • [1] Marzo.1971. Revista de Semana Santa.Moguer.
  • Figura en “Jesús Arcensio, poesía completa”, edición crítica de José Baena Rojas. Coedita: Editorial siglo 21,SL y Diputación Provincial de Huelva. Huelva 1997.

 

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