Consumo comprobará el etiquetado y la seguridad de más de 600 juguetes para niños en Andalucía

Se recomienda comprobar el marcado CE y las advertencias de seguridad

Al comprar un juguete, se pide tener en cuenta la edad recomendada para su uso

La Dirección General de Consumo de la Consejería de Salud está llevando a cabo, a través de sus servicios provinciales, una campaña de inspecciones para comprobar que los juguetes dirigidos a la población infantil puestos para la venta están correctamente etiquetados y cumplen con los requisitos de seguridad establecidos en la normativa. En total, está previsto realizar controles sobre al menos 633 juguetes, prestando especial atención a los productos a la venta en establecimientos de precio reducido y bazares, ya que es donde se ha detectado un mayor número de incumplimientos en las campañas de inspección realizadas en años anteriores.

En concreto, está previsto realizar entre las ocho provincias controles sobre el etiquetado de al menos 530 juguetes de todo tipo, como mordedores, sonajeros, juguetes de construcción, puzles, juguetes de imitación, juguetes que contengan cuerdas o cintas, juguetes de arrastre, muñecos, juguetes de playa, libros, globos, peluches, balancines, patines, bicicletas, etc.

Durante los controles, se comprueba que el etiquetado permite identificar de forma clara a la empresa responsable del producto, ya sea fabricante o importadora, incluyendo datos como su nombre, domicilio y NIF. Por otra parte, se comprueba si se incluye el marcado CE, que acredita que el producto cumple con los requisitos europeos de seguridad, así como que los juguetes destinados a menores de 36 meses incluyen el símbolo gráfico o la advertencia de limitación de la edad, de forma claramente visible y legible, y que aparecen recogidas las advertencias de seguridad y las instrucciones de uso, que deben figurar en español.

Muestras de 103 productos

Por otra parte, se tomarán muestras de al menos 103 productos, que serán remitidas al Instituto Tecnológico del Juguete AIJU, ubicado en Alicante, donde se realizarán pruebas de laboratorio para comprobar las propiedades mecánicas y físicas de los juguetes analizados y verificar que los productos se ajustan a la normativa aplicable en materia de seguridad.

En el caso de que se detecten irregularidades en los artículos que puedan afectar a la salud o la seguridad de las personas consumidoras, se valora el riesgo y, en su caso, se incluye el producto afectado en la Red de Alerta de Productos de Consumo, un sistema de intercambio rápido de información que funciona a nivel europeo y cuyo objetivo es detectar de la manera más ágil posible artículos inseguros, con la finalidad de poder adoptar medidas que impidan la comercialización de estos productos, ya sea a través de la inmovilización o la destrucción de los mismos.

Tanto en el caso anterior como si se detectan irregularidades de tipo informativo, como por ejemplo, que el etiquetado no esté en castellano, se remitirán las actuaciones al departamento correspondiente para el inicio del oportuno procedimiento sancionador. Además, La Ley 13/2003 de Defensa y Protección de los Consumidores y Usuarios de Andalucía establece sanciones que, para estos casos, pueden oscilar entre los 200 y los 60.000 euros en función de la gravedad de la infracción.

Esta campaña se desarrolla en el marco del Plan de Inspección de Consumo 2017, que comprende un total de 26 campañas dirigidas a garantizar y reforzar la protección de los derechos de las personas consumidoras y asegurar que los productos y servicios que están a la venta cumplen los requisitos de seguridad y calidad que exige la normativa vigente. El desarrollo del Plan supondrá más de 8.000 controles y la toma de aproximadamente 300 muestras en los diferentes establecimientos que se inspeccionen.

En el ámbito de los productos dirigidos a la población infantil, además de esta campaña sobre juguetes, están en marcha otras campañas destinadas a controlar el correcto etiquetado y la seguridad de disfraces y artículos de puericultura. Además, está previsto participar a lo largo del año en otras campañas a nivel nacional para la inspección de bicicletas, patines y juguetes de bajo coste.

Datos de la campaña del año anterior

En la última campaña realizada sobre juguetes en 2016, se realizaron un total de 598 inspecciones tras visitar 310 establecimientos en todo el territorio andaluz. En total, 106 de dichas actuaciones dieron actas positivas, es decir, que detectaron algún tipo de irregularidad, lo que supone un 17,7% del total. El mayor porcentaje de incumplimientos se produjo en relación con la ausencia de información sobre la marca comercial y la dirección del fabricante, así como con la claridad en la información relacionada con las advertencias de seguridad.

Además, se tomaron 105 muestras de productos que fueron remitidas al laboratorio para su análisis, habiéndose detectado hasta la fecha irregularidades, ya sea de etiquetado o aspectos de seguridad, en 33 de ellas, lo que supone el 31,4% del total. En cuanto a la seguridad de los productos, los incumplimientos detectados están relacionados principalmente con el desprendimiento de piezas de pequeño tamaño, con el consiguiente riesgo de asfixia.

Recomendaciones para la compra de juguetes

Desde Consumo, se recomienda a la ciudadanía seguir una serie de consejos antes de comprar juguetes y otros artículos dirigidos al público infantil. En primer lugar, se recomienda comprar los productos adecuados a la edad del menor, y evitar aquellos juguetes que transmitan valores sexistas, violentos o racistas. Antes de comprar el producto, se recomienda leer bien la etiqueta y las instrucciones de uso, que deben estar en castellano, y prestar especial atención a los consejos de uso y advertencias de seguridad. Asimismo, siempre que sea posible, es recomendable probar el juguete en la misma tienda para comprobar su correcto funcionamiento.

Los artículos dirigidos a menores de 14 años deben llevar el marcado CE, que es el símbolo que acredita el cumplimiento de la normativa establecida en materia de seguridad. Con esa señal, la empresa fabricante garantiza que el producto cumple todos los requisitos de seguridad y que ha pasado todas las pruebas técnicas y de uso previsible por parte de los niños y niñas.

Los juguetes destinados a menores de 3 años deben incluir el símbolo de limitación de edad. Además, conviene comprobar que no tengan piezas pequeñas que se puedan desprender y producir riesgo de asfixia, así como cintas, elásticos, cuerdas o cadenas con una longitud que permita que se pueda enredar en el cuello de los niños y niñas. Se recomienda evitar juguetes fabricados con plásticos delgados y quebradizos, ya que pueden romperse en pedazos pequeños o dejar bordes cortantes, y comprobar que la pintura de los juguetes no se destiñe, puesto que podría ser tragada al llevárselo a la boca.

Juguetes eléctricos y juegos de química

En el caso de los juguetes eléctricos, no deben contener dispositivos que produzcan calor. Si funcionan conectados a la red, deben acompañarse siempre de un transformador de 24 voltios, y si funcionan a pilas, las mismas deben estar en un compartimento aislado.

Conviene tener especial precaución con algunos juegos de química, que pueden causar envenenamiento, así como con los globos rotos o deshinchados, que pueden provocar asfixia. A la hora de adquirir pinturas, ceras o rotuladores, se debe comprobar en la etiqueta que no son tóxicas. Por otra parte, se recuerda que hay que deshacerse de los plásticos y envoltorios de estos productos, ya que pueden resultar peligrosos: los duros pueden provocar cortes y los blandos pueden causar asfixia.

Por último, la Junta aconseja pedir y conservar siempre el ticket o factura de compra, ya que es necesario para realizar cualquier reclamación o devolución relacionada con el producto. Asimismo, se recomienda, siempre que sea posible, realizar las compras en establecimientos adheridos al Sistema Arbitral de Consumo, ya que de esta manera se garantiza que cualquier posible discrepancia pueda quedar resuelta de forma rápida y gratuita. Igualmente, se recuerda que los establecimientos deben disponer de hojas de quejas y reclamaciones a disposición de las personas consumidoras, para lo cual se exhibirá un cartel que informe claramente de su existencia.

Ante cualquier duda o consulta sobre este tema se puede contactar con Consumo Responde, un servicio gratuito de información y asesoramiento a las personas consumidoras y usuarias, impulsado por la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía. Se trata de un servicio multicanal, al que se puede acceder de forma continuada a través del número de teléfono 900 21 50 80, de la página web www.consumoresponde.es, del correo electrónico consumoresponde@juntadeandalucia.es o del perfil de Twitter @consumoresponde.

También se puede recibir asesoramiento en las delegaciones territoriales de Consumo presentes en todas las capitales de provincia, así como en las Oficinas Municipales de Información al Consumidor (OMICs), y en las organizaciones de personas consumidoras y usuarias.

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