Los jóvenes onubenses piden adaptar la formación al mercado de trabajo y mejores condiciones laborales

Según el informe ‘Necesidades y expectativas de la población joven en Huelva’

María Eugenia Limón presenta un estudio sobre las necesidades y expectativas de los jóvenes

Adaptar la formación a las necesidades del mercado de trabajo y promover unas buenas condiciones laborales son algunas de las conclusiones que se desprende del informe ‘Necesidades y expectativas de la población joven en la provincia de Huelva‘, editado y dirigido por la Diputación de Huelva, la dirección provincial del Instituto Andaluz de la Juventud (IAJ), y el Servicio de Coordinación del Consejo Económico y Social de la provincia de Huelva.

La vicepresidenta de la Diputación de Huelva, María Eugenia Limón, ha presentado este informe junto con el coordinador provincial del IAJ Sebastián Pérez y la diplomada en Relaciones Laborales y Máster sobre políticas territoriales de empleo, Beatriz Domínguez, autora del estudio.

Según los datos que se desprenden de este estudio, los jóvenes onubenses tienen un alto nivel académico y de formación complementaria, aspirando a trabajar por cuenta ajena en la empresa privada el 45,90 por ciento. También ha quedado patente la existencia de necesidades en cuanto a la adaptabilidad de las formaciones con las actuales demandas del mercado laboral, así como la necesidad de recibir información actualizada sobre la oferta formativa actual.

Para la vicepresidenta de la Diputación, “a través de este estudio conocemos las necesidades y las expectativas de los jóvenes de nuestra provincia lo que nos servirá para, desde los ayuntamientos, poder diseñar las políticas de empleo que mejor se adapten a esas necesidades”. Para María Eugenia Limón, llama también la atención del estudio que “los jóvenes están sobrecualificados para el puesto de trabajo que desempeñan, lo que hace de tapón para la incorporación al mercado laboral de los jóvenes menos cualificados para esos mismos puestos”.

Sólo trabaja el 21,30%

A pesar del alto nivel académico y de formación complementaria, sólo trabaja el 21,30% el resto, no trabaja, compagina estudios y trabajo, o trabajan en negro, como reconocen. En definitiva, están atrapados en la precariedad  por la laxitud de la normativa laboral. Lo que les impide emanciparse de la vivienda familiar (74,70%).

El coordinador provincial del IAJ ha asegurado que se trata de un estudio pionero en España, que desciende a la realidad municipal y “nos facilita un perfil de los jóvenes por municipio”. Para Sebastián Pérez, “con este informe se pone de manifiesto, una vez más, que la generación actual de los jóvenes es la generación que estudia, que trabaja en condiciones precarias, que cobra en dinero negro y que no puede emanciparse”.

Por su parte, la autora del estudio, Beatriz Domínguez, ha insistido en algunas conclusiones del mismo como “la poca motivación por el autoempleo, el sentimiento negativo respecto a las posibilidades de empleo en sus territorios, el desconocimiento generalizado en cuanto a planes de empleo y acciones dirigidas al colectivo, así como incentivar la orientación laboral como medida de éxito en la búsqueda de empleo”.

El estudio también refleja la necesidad, entre los jóvenes, de fomentar la concienciación sobre violencia de género, la poca satisfacción en cuanto a las actividades socioculturales desarrolladas en sus territorios y la escasa participación de la juventud en asociaciones.

Para llevar a cabo este análisis se han realizado 1.800 cuestionarios por toda la provincia y se han desarrollado 26 indicadores de las áreas social, laboral y cultural. De ellos, el 66,10 por ciento han sido mujeres y el 33,90 por ciento han sido hombres.

Por último, entre las propuestas de trabajo figuran la de diseñar ofertas formativas y actuaciones que permitan dar respuesta a las necesidades observadas, adaptándolas a los segmentos de edad a los que se dirija y ajustándolas a la situación y contexto en el que se encuentren; fomentar e incentivar la contratación del colectivo, con todas las cotizaciones a la seguridad social, frente a becas fraudulentas, empleo sumergido y otras circunstancias laborales que explotan a trabajadores jóvenes; así como fomentar el asociacionismo como instrumento de participación ciudadana y vía de canalización de problemas e inquietudes del colectivo.

Sé el primero en comentar...

Escribe una respuesta

Tu dirección de correo no será publicada.


*