El Ayuntamiento de Almonte se adhiere al manifiesto en defensa del viñedo en Doñana

Destaca la importancia de la agricultura de secano para la conservación de la zona

La alcaldesa de Almonte firma el manifiesto en defensa del viñedo en Doñana

El Ayuntamiento de Almonte se ha adherido al manifiesto promovido por las cooperativas vinícolas del Condado y su comercializadora OnuCoop en defensa del cultivo tradicional del viñedo en Doñana, un cultivo que el Consistorio almonteño, al igual que los promotores del manifiesto, considera “fundamental” para la conservación del espacio natural.

La encargada de firmar su adhesión al manifiesto ha sido la alcaldesa del municipio, Rocío Espinosa, quien ha formalizado así de nuevo su ya viejo “compromiso” por el fortalecimiento de la agricultura tradicional de secano en Doñana no sólo por lo que supone para la economía de la zona, sino también por su función ecológica.

Para la regidora almonteña, esta agricultura tradicional  “ha conformado el paisaje de Doñana, mantiene su biodiversidad y garantiza la supervivencia de este espacio natural evitando la erosión y constituyendo verdaderos corredores ecológicos”, ha explicado, de ahí que considere “necesaria” la adhesión del Ayuntamiento a este manifiesto.

Por este mismo motivo, Espinosa ha mostrado su preocupación por la disminución que en los últimos años ha sufrido la agricultura de secano y, más concretamente, la superficie dedicada al viñedo, por lo que considera “fundamental” reforzar la importancia de este cultivo, “una tarea en la que el Ayuntamiento viene trabajando de forma conjunta con la Cooperativa Agroalimentaria Virgen del Rocío”, ha subrayado la alcaldesa, al tiempo que ha abogado por la “necesaria” implicación de todas las administraciones.

Importancia del viñedo

Tal y como se indica en el citado manifiesto, “los viñedos forman parte de la economía, la identidad, la cultura, el paisaje y las fiestas” de los pueblos del Condado desde hace más de 500 años, cuando se exportaron los primeros vinos de la zona a tierras americanas, por lo que sirven para conectar a la comarca con su pasado y mantener vivas sus tradiciones.

Las cooperativas vinícolas de primer grado promotoras de OnuCoop, las de Almonte, Bollullos, La Palma, Manzanilla, Rociana y Villalba, junto a las de Bonares y Chucena, utilizan “métodos tradicionales –añade el manifiesto- que aportan al Espacio Natural de Doñana regulación climática, control de la erosión, contribución a la formación de suelo y aportación de hábitats para especies, entre otros”.

Por todo ello, “nos comprometemos a defender, apoyar y colaborar en el mantenimiento del cultivo tradicional del viñedo de Doñana”, ha declarado el teniente de alcalde delegado de Agricultura, Ganadería y Usos Tradicionales y Medio Ambiente, Isidro Medina, quien ha subrayado el “valor socioeconómico, cultural y de protección medioambiental” del viñedo en Doñana, lo que lo convierte, tal y como sostiene el documento, en “la mejor actividad agraria sostenible de la zona, persiguiendo que esta sea económicamente rentable, medioambientalmente sana y socialmente justa”.

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