El consumo privado de las familias creció al 2,8% en tasa interanual en el primer trimestre del año

Se desacelera el de las administraciones públicas

El empleo asalariado disminuyó en 130.300 personas (-0,8%), un descenso que, prácticamente en su integridad (-128.900) se produjo entre los asalariados con contrato temporal

La economía española creció un 0,7% en el primer trimestre de 2018, lo que supuso mantener el ritmo de crecimiento del trimestre previo y desacelerar ligeramente, hasta el 3,0%, el ritmo interanual de crecimiento del PIB. La tendencia general en los últimos meses ha sido la de revisar ligeramente al alza las perspectivas de crecimiento para 2018, dada la buena marcha de la economía medida a través de numerosos indicadores.

En el primer trimestre de 2018 el crecimiento de la economía ha mantenido el patrón de trimestres anteriores, con contribuciones positivas tanto de la demanda interna como externa. El consumo privado de las familias creció al 2,8% en tasa interanual, acelerándose tres décimas en el primer trimestre de este año; el consumo de las administraciones públicas se ha desacelerado cinco décimas, hasta un 1,9% interanual. La inversión ha mantenido un elevado dinamismo durante los últimos trimestres, pero en el inicio de 2018, aunque todavía crece un 3,5% ha perdido ritmo respecto a los trimestres anteriores, especialmente la inversión en bienes de equipo, que sólo crece en tasa anual un 2,2% (el dato anterior era de un 7,7%).

El sector exterior, por otra parte, ha aportado dos décimas al crecimiento interanual del PIB, con un crecimiento interanual de las exportaciones (3,2%) que ha superado al de las importaciones (2,8%).

En cuanto a la inflación, el IPC del mes de mayo ha marcado un crecimiento interanual de los precios de un 2,1%, un punto más que en el mes anterior. La inflación subyacente –la resultante tras descontar los elementos más volátiles, alimentos no elaborados y energía- crece tres décimas su crecimiento interanual y se sitúa en el 1,1%.

El mercado de trabajo, por su parte, ha dado síntomas de desaceleración en el primer trimestre del año, tanto en términos de creación de empleo (EPA y afiliación a la Seguridad Social han coincidido en esta tendencia) como en crecimiento de la contratación o reducción del desempleo.

Desaceleración notable del empleo en la EPA, más intensa que en afiliación

La EPA del primer trimestre de 2018 midió un descenso de la ocupación cifrado en 124.200 personas, lo que supuso el peor comportamiento en un primer trimestre desde el año 2014. Como consecuencia, la variación interanual de la ocupación se redujo respecto a lo medido el trimestre anterior y se situó en 435.900 ocupados más en los últimos cuatro trimestres. La tasa de variación se redujo tres décimas, hasta el 2,36% y la cifra total de ocupados quedó situada en 18,87 millones de personas, encadenando dos retrocesos consecutivos y restando 175 mil ocupados a la cifra alcanzada en el tercer trimestre del pasado año.

La desaceleración del empleo, muy obvia en la EPA, ha empezado a ser clara también en la serie de afiliación a la Seguridad Social, que en los primeros cinco meses de 2018 ha perdido tres décimas en su tasa interanual de crecimiento, aunque todavía se mantiene por encima del 3% (un 3,11% en mayo). Se mantiene todavía, por tanto, un diferencial significativo –de más de siete décimas- entre ambas fuentes de medición de la evolución del empleo. El crecimiento referido de la afiliación en mayo equivale a 570.254 afiliados más –lo que todavía supone casi 135 mil empleos por encima de lo medido como variación interanual por la EPA- (página 38). El número total de afiliados a la Seguridad Social se situó en mayo en 18,92 millones de personas, prácticamente la misma cifra de ocupados de la EPA en el primer trimestre.

La pérdida trimestral neta de empleo que refleja la EPA en el primer trimestre se ha producido exclusivamente entre trabajadores asalariados, ya que los trabajadores por cuenta propia aumentaron en 5.900 personas, aunque con un descenso entre aquellos que son empleadores (-17.600 en variación trimestral), por lo que sólo crecieron aquellos que no tienen trabajadores a su cargo y los miembros de cooperativas. El empleo asalariado disminuyó en 130.300 personas (-0,8%), un descenso que, prácticamente en su integridad (-128.900) se produjo entre los asalariados con contrato temporal, mientras que los indefinidos sólo disminuyeron en 1.400 personas (-0,0%). En términos interanuales, el referido incremento del empleo EPA de 435.900 personas se explica íntegramente por un aumento del empleo asalariado. El empleo por cuenta propia, con excepciones como la del primer trimestre del presente año, mantiene en estos momentos una tónica de ligero descenso, que se cifra en 15.600 personas en el último año (-0,5%), aunque con crecimiento entre los empleadores (+22.300, +2,4%). El número de asalariados aumentó en el último año en 451.500 personas, con un aumento cuantitativamente más importante entre los asalariados indefinidos (+278.500) que entre los temporales (+173.000), aunque estos últimos crecieron más en términos porcentuales.

En el primer trimestre del año la EPA también midió un incremento de los ocupados a tiempo parcial de 8.900 personas (+0,3%) –hasta totalizar 2,81 millones de trabajadores con dicha modalidad de empleo-, lo que contrasta con la evolución de este tipo de ocupados en términos interanuales, puesto que el primer trimestre cerró con 60.000 ocupados a tiempo parcial menos que en el año previo, una caída de un 2,1%. Por el contrario, el empleo a tiempo completo ha aumentado en el último año en 495.900 personas, un 3,2%. La tasa de parcialidad, como consecuencia, ha disminuido casi siete décimas en el último año, hasta quedar situada en el 14,9% de ocupados.

El comportamiento del empleo en el sector público ha sido muy llamativo en el primer trimestre de 2018, puesto que ha crecido en 31.100 personas en dicho período, lo que contrasta con la pérdida de más de 161 mil ocupados en el sector privado. En términos interanuales, de hecho, se refuerza la tendencia ya observada en el trimestre anterior, según la cual el crecimiento de los asalariados en el sector público (+4,4%) supera al de los del sector privado (+2,6%), una diferencia que ya se acerca a los dos puntos porcentuales. En el último año la cifra de asalariados del sector público ha aumentado en 132.000 personas y ya se sitúa en los 3,11 millones de trabajadores,
mientras que en el aumento de asalariados en el sector privado ha sido de 319.600 en el mismo período y totalizan 12,69 millones.

El desempleo, medido por la EPA, creció en el primer trimestre en 29.400 personas, el comportamiento más discreto en un primer trimestre de los últimos cinco años. La cifra total de parados quedó situada, de acuerdo con la EPA, en 3,80 millones de personas –el menor número de parados en un primer trimestre desde 2008- y la tasa de paro creció 19 centésimas, hasta el 16,74%.

En cuanto al paro de larga duración, se volvió a recuperar la tendencia de descenso de esta variable, tras la interrupción en el trimestre previo. En concreto, la cifra de parados de larga duración se situó en 1,89 millones de personas, después de descender 9.900 en el primer trimestre. En términos interanuales el número de parados de larga duración ha disminuido en 423.800 personas, situándose su cifra en el nivel más bajo desde el primer trimestre de 2010.

Finalmente, en lo referido al paro registrado en los servicios públicos de empleo, en los últimos meses se mantiene la tendencia de reducción, aunque con un ritmo marcado por una clara desaceleración. En mayo el número de parados registrados se situaba en los 3,25 millones, con un descenso interanual cifrado en 208.998 personas. Los últimos datos disponibles (mayo) sitúan la reducción interanual del paro registrado en un ritmo del 6,0%, con una reducción mucho más acelerada entre los desempleados varones (-8,9%) que entre las mujeres (-3,9%).

El crecimiento de la contratación se frena en 2018, lastrada por la fuerte desaceleración de la temporal

Tras los récords de contratación registrados en 2017, en los primeros meses de 2018 esta serie ha dado claro síntomas de desaceleración respecto a las tasas que se mantuvieron en el año anterior. La desaceleración ha venido explicada, en su integridad, por la menor velocidad de crecimiento de los contratos temporales, ya que la contratación indefinida ha seguido manteniendo ritmos muy elevados de variación en los primeros cinco meses del presente año.

Entre enero y mayo de 2018 se han firmado 8,77 millones de contratos, lo que supone un crecimiento de un 3,8% respecto al año anterior y vuelve a situar la cifra de contratos en niveles récord en el período referido. En el caso de la contratación indefinida se firmaron 930 mil contratos en los primeros cinco meses del año, un 16,5% más que en el mismo período de 2017, mientras que en el caso de la contratación temporal, se han firmado 7,84 millones de contratos, equivalente a un crecimiento interanual de sólo un 2,5%. La contratación indefinida mantiene, por tanto, las tasas de crecimiento tan elevadas que ya había alcanzado en el pasado año, mientras que la temporal está viendo disminuir dicho crecimiento de manera muy notable, llegándose incluso en el mes de mayo a firmarse menos contratos temporales que en mayo de 2017.

Dentro del ámbito de la contratación temporal, los últimos datos disponibles sobre la evolución de los contratos de puesta a disposición (CPD) reflejan que este tipo de contratos crecieron a un ritmo superior al de la contratación temporal en general. En los primeros cuatro meses del presente año se firmaron un total de 1,26 millones de CPD, lo que supone un incremento de un 7,9% respecto al mismo período del año anterior.

Se mantiene, asimismo, el papel de los CPD como una modalidad de contratación incentivadora del empleo juvenil, puesto que más de la mitad de los CPD firmados (el 50,3%) han sido suscritos por trabajadores de 34 años o menos (página 50), cuando sólo el 24,8% de los ocupados en estos momentos forman parte de dicha franja de edad.

La cifra del número de trabajadores cedidos por empresas de trabajo temporal ha crecido en los primeros meses de 2018 a un ritmo incluso mayor que el de los CPD. Entre enero y abril el crecimiento en el número de trabajadores cedidos ha sido de un 9,6% respecto al mismo período de 2017.

La desaceleración del empleo, muy obvia en la EPA, ha empezado a ser clara también en la serie de afiliación a la Seguridad Social, que en los primeros cinco meses de 2018 ha perdido tres décimas en su tasa interanual

Los salarios suben en convenio un 1,6% de media, 8 décimas más que el crecimiento del salario medio

En materia salarial, es importante distinguir entre la evolución de las subidas salariales pactadas en convenios y la información sobre salarios medios proporcionada por la Encuesta trimestral de costes laborales (ETCL). Por la primera de las fuentes se observa una tendencia de ligera aceleración en los crecimientos salariales pactados, que en 2017 fue de un 1,5% y que en mayo de 2018 se situaba en el 1,6% (página 55). Por otra parte, la ETCL del primer trimestre de 2018 refleja que los salarios medios crecieron en España un 0,8% en variación interanual, con un crecimiento del 0,2% en el sector de Industria, un crecimiento interanual de un 1,3% en Construcción y un incremento de un 1,0% en los salarios medios en el sector Servicios. Se mantiene, por tanto, el efecto composición en materia salarial – los salarios de los trabajadores que salen del mercado laboral es superior al de los nuevos entrantes-, lo que explica el que la subida salarial pactada sea superior al crecimiento de los salarios medios.

Las huelgas disminuyen en el inicio del año, pero se dispara el número de participantes y las jornadas perdidas

En los primeros tres meses de 2018 el número de huelgas desarrolladas en España (un total de 173) ha descendido un 16,4% respecto al mismo período de 2017. Sin embargo, el número de participantes y jornadas no trabajadas ha crecido de manera muy importante en dicho período, incluso tras haber descontado las cifras correspondientes a la huelga general del 8 de marzo de este año. En concreto, el número de participantes ha crecido un 129,8% en el primer trimestre de 2018, mientras que el de jornadas no trabajadas (154.418) como consecuencia de dichas huelgas representa un 96,3% de aumento interanual. Por otra parte, se mantienen descensos muy notables tanto en procedimientos como en empresas y trabajadores afectados es en materia de regulación de empleo. En los primeros meses del año se han registrado caídas del 18,9% en el número de empresas afectadas y del 16,0% en el de procedimientos iniciados, mientras que el número de trabajadores afectados ha disminuido un 27,3% en tasa interanual.

Previsiones de empleo y paro

La economía española mantuvo durante el primer trimestre de 2018 un crecimiento de un 0,7%, lo que ha situado el ritmo de crecimiento interanual en un 3,0%. Los principales organismos de previsión han elevado para 2018 sus previsiones para España, que se sitúan en torno a 2,8%-2,9% de crecimiento de PIB, una desaceleración muy ligera respecto al resultado de 2017.

Las previsiones respecto al crecimiento del empleo – medido en términos de Contabilidad Nacional- han sido revisadas al alza en los últimos meses, y se sitúan en una horquilla entre el 2,5% y 2,6% en 2018, ligeramente por debajo del crecimiento previsto del PIB. Dicha previsión situaría el crecimiento anual del empleo en 2018 en el entorno de los 460 mil nuevos ocupados (puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo) en variación neta.

De confirmarse dichas previsiones, 2018 se cerraría con un crecimiento del PIB de unas tres décimas por debajo al medido en 2017, una reducción similar a la que experimentaría el crecimiento del empleo, al pasar de 2,8% (en términos de Contabilidad Nacional) en 2017 al 2,5%.

Las previsiones en torno a la tasa de paro apuntan a una reducción de aproximadamente un punto y medio durante 2018, pudiendo quedar situada en el entorno del 15% a final del presente año. Para el próximo año, el consenso de previsiones anticipa reducciones adicionales de más de un punto en dicha tasa, acercándose al umbral del 13,7%.

Se observa una tendencia de ligera aceleración en los crecimientos salariales pactados, que en 2017 fue de un 1,5% y que en mayo de 2018 se situaba en el 1,6%

 

Sé el primero en comentar...

Escribe una respuesta

Tu dirección de correo no será publicada.


*