Feliz Navidad

josé luis pons

José Luis Pons.

Ahora que los informativos nos muestran como suben las temperaturas, y las imágenes de cientos de playas repletas de bañistas. Ahora, que se discute en tertulias televisivas la cifra que alcanzará el turismo durante nuestra estación estival y la “riqueza” que generará en el país. Ahora, que la mayoría de localidades celebran las fiestas que traen alegría, colorido, bebidas, orquestas y cacharritos. Ahora, que se discuten cifras de una ocupación hotelera, que solo debería preocupar a los dueños de los hoteles; ya que nunca he sido merecedor de los beneficios del efecto “éxito veraniego” ni en mi nómina mensual, ni en la bajada de productos al consumo, pero sí he tenido que pagar a bancos y gobierno la falta de previsión y desidia ante algo que llamaron “Crisis”. Una situación que no ha finalizado, porque una crisis solo se acaba cuando desaparecen sus consecuencias.

Ahora, y todavía, siguen llenándose las parroquias, economatos, y comedores sociales de personas que esperan una ayuda a su miseria. PORQUE LA MISERIA NO DUERME, y, a la llegada en deterioradas pateras de gente que lo dejan todo por vivir un poco mejor, hay que sumar la cantidad de personas que siguen sufriendo necesidades; aunque no estemos en Navidades.

Y es que agachamos las cabezas ante las colas de necesitados, y solo la levantamos con gestos caritativos en esas fechas donde parece que las luces y las zambombas nos recuerdan que tenemos corazón. Nos hacen falta cientos de tiendas con absurdos adornos navideños encandilando el orgullo y haciendo aflorar la pena. Necesitamos a los niños de San Ildefonso para gritarnos que, por lo menos, tenemos salud, cuando hay seres humanos que no tienen nada que llevarse a la boca.

Aunque disfrutemos en verano, debemos dar la debida importancia al que no tiene, porque igual -por causas de la vida- ocupamos su puesto algún día.

Ayudemos a quienes el hecho de conseguir la felicidad se convierte en un acto de valentía.

La pobreza no entiende de playas, hoteles ni fiestas. La pobreza ve un paquete de azúcar donde tú ves un hueco donde pinchar la sombrilla.

Por si sirve de algo, y en pleno verano, os deseo, de todo corazón una FELIZ NAVIDAD.

José Luis Pons

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