La Fundación Migres anilla 86 milanos negros durante una sola jornada

Una gran jaula con alimento, y el fuerte viento de levante, ayudaron al operativo

El valor de la iniciativa científica deriva de la dificultad del trabajo con grandes rapaces, tanto para su captura como para su manejo

Un total de 86 milanos negros han sido anillados en Tarifa por parte de los ornitólogos de la Fundación Migres, a los que se sumaron este año algunos colaboradores que no quisieron perderse el espectacular operativo, único en España.

La tarde seleccionada anunciaba fuerte levante, lo cual colabora en la tarea, al impedir el vuelo en dirección a África de estas grandes rapaces, que quedan en la comarca de la Janda a la espera de que amaine. Esta primera sesión de marcaje de 2018 utilizó, como siempre, una jaula con cebo. Cuando hay dentro un número de milanos suficientes, se cierra a distancia para proceder al anillado.

 En esta ocasión fueron 50 adultos y 26 jóvenes, más otro más que venía anillado, y se está pendiente de la información relacionada con la anilla que se ubica en una de las patas de esta rapaz. Desde 2008, fecha de inicio de las campañas de anillamiento de milanos negros, se han gestionado 2.627 aves, de las cuales fueron anilladas 2.582 y otras 45 eran recuperaciones de animales marcados en Francia, Alemania, República Checa, Argelia, Costa de Marfil, etc.

Según la temporada, se ha conseguido marcar de 200 a 500 milanos, una cifra extraordinaria. Esta estación de marcaje es una excelente ‘escuela’ para formar a anilladores y científicos sobre técnicas de captura, y manejo de aves rapaces. Cientos de personas han participado a lo largo de los años, lo que constituye una excelente oportunidad formativa.

Las rapaces forman un grupo difícil de marcar en buen número, y más difíciles de recuperar, por eso la información de orígenes y destinos está todavía muy incompleta. El marcaje permite conocer las fechas de paso, si migran de manera diferente según su edad o el sexo, la condición física de las aves o sus estrategias de migración.

Alrededor del 5% de los capturados vienen anillados de otros países, al igual que los marcados por la Fundación Migres han sido analizados en Europa y África, desde Alemania a Costa de Marfil. Los científicos de esta fundación –dedicada al estudio de las migraciones en el Estrecho y, en general, de las aves más frecuentes en la región geográfica- han verificado también que el milano cambia el plumaje en plena migración, algo muy extraño por el esfuerzo energético que supone en un periodo tan delicado.

Congreso Internacional en Tarifa

Tarifa será la sede del tercer Congreso Internacional de Aves y Cambio Global, que organiza la Fundación Migres en el Centro Internacional de Migración de Aves (CIMA), sus flamantes instalaciones ubicadas en Punta Camorro (parque natural del Estrecho). El encuentro acogerá entre el 3 y el 5 de septiembre a participantes de todo el mundo, que disfrutarán de talleres, ponencias magistrales, y avistamientos, pues en esas fechas miles de ejemplares de numerosas especies de aves cruzan el cielo de Tarifa en dirección a África.

La cita tiene como fecha tope de inscripción el 20 de agosto.

El congreso supone una referencia para la comunidad científica internacional tras sus ediciones en 2007 y 2010, debido al nivel de los ponentes y a celebrarse in situ en uno de los puntos calientes de biodiversidad: el Estrecho de Gibraltar. Ambos factores contribuyen a que las investigaciones expuestas sean fundamentales para entender el mayor problema ambiental del planeta –el cambio climático- a partir de una referencia tan rigurosa como es el de las migraciones de aves entre los dos continentes.

La Fundación Migres, que preside Miguel Ferrer y dirige la bióloga Lola Cano, lleva organizando el conteo migratorio de aves en el Estrecho desde hace dos decenios. Los datos que ha ido sumando con el trabajo de científicos y voluntarios, resultan hoy imprescindibles para entender si hay cambios o incluso amenazas para uno de los grandes espectáculos de la naturaleza en el planeta.

El CIMA representa la mejor infraestructura para la ciencia que ofrece el parque natural del Estrecho de Gibraltar. Los edificios del complejo sirvieron en su día para una batería artillera de vigilancia militar, y hoy se han reconvertido en una dotación para acoger los periodos de investigación de expertos de todo el mundo, que hacen de este enclave natural un punto de encuentro para la ciencia.

Una de las grandes ventajas del Centro Internacional de Migración de Aves es que se encuentra en Punta Camorro, es decir, en el observatorio más cercano a África de toda Europa. En ese balcón a los dos mares se ubica, asimismo, un centro expositivo sobre las migraciones en el Estrecho, con personal y dotación para las visitas escolares.

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