La deshidratación o el estrés de viajar en verano repercuten en el amamantamiento

El Dr. Eduardo García Soblechero destierra mitos asociados con dar el pecho

Qué el verano no sea un problema para tu lactancia

Junto a las vacaciones y el relax, el calor, los largos desplazamientos y la ansiedad por los viajes también son sinónimos del verano, alteraciones en la rutina que pueden repercutir en que dar el pecho en esta época del año se haga un poco más cuesta arriba.

Debido a las altas temperaturas, todos necesitamos mayor grado de hidratación, por ello, el lactante solicitará con más frecuencia tomas de pecho. “Es importante desterrar la creencia de que es necesario ofrecer agua a los niños menores de 6 meses que están lactando. Esto solo es recomendable si por alguna causa la madre está ausente o indispuesta de forma transitoria en momentos de mucho calor y no se dispone de su leche previamente extraída”, advierte el Dr. Eduardo García Soblechero, especialista de la Unidad de Pediatría de la clínica HLA Los Naranjos. A esto se suma que los viajes, tan comunes por estas fechas, son causantes de ansiedad, y cualquier situación de estrés influye en la capacidad de producción de leche materna. Los bebés también perciben la angustia en sus padres y del entorno, y pueden mostrarse más irritables de lo habitual, interfiriendo en el agarre al pecho.

Asimismo, si existe un viaje donde se transporte leche extraída, hay que tener en cuenta que hay que intentar mantener las medidas habituales para todas las extracciones en domicilio, tanto de higiene como de conservación. Es importante, si se lleva leche congelada, mantener la cadena de frío utilizando neveras de transporte preparadas para tal fin, recordando que este alimento puede conservarse si no está congelado alrededor de 4-5 días, incluso hasta 8 (menos tiempo si es calostro) siempre que se mantenga a una temperatura de entre 0 y 4ºC

“La lactancia materna aporta toda la energía y nutrientes que necesita el niño en los primeros meses de vida, cubre la mitad o más de estas necesidades durante el segundo semestre y hasta un tercio durante el segundo año” agrega por su parte  Rocío Bueno, coordinadora del grupo de nutricionistas-dietistas de HLA, y continúa: “varios estudios corroboran la multitud de beneficios que aporta la lactancia materna tanto al bebé como a la madre, por ejemplo la ESPGHAN (European Society for Pediatric Gastoenterology, Hepatology, and Nutrition) indica en un estudio publicado en 2017, que la lactancia materna exclusiva prolongada puede asociarse una reducción del riego de infecciones respiratorias y gastrointestinales y de la hospitalización por infecciones tanto en países subdesarrollados como en los industrializados. Es inocua y contiene anticuerpos que protegen frente a diarreas y neumonía, causas principales de mortalidad en niños”.

Alimentos sólidos a partir del sexto mes

Son múltiples los beneficios que la lactancia aporta al bebé, pero tampoco hay que olvidar las ventajas en la madre, entre las que se encuentran una mayor recuperación postparto y menor artritis reumatoide e incidencia de diabetes mellitus tipo 2, de cáncer de mama y ovario, así como de enfermedades cardiovasculares. Además, hay que destacar el establecimiento del vínculo madre-hijo, el cual está demostrado que favorece el desarrollo y el estímulo psicosocial del niño.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de edad. En cuanto a la edad de finalización de esta, no se establece un criterio definido. A partir del primer semestre de lactancia exclusiva hay que ir complementándola con la alimentación que incluya otro tipo de nutrientes, si bien hasta el año la leche continuará siendo la base fundamental de la dieta del pequeño. En la actualidad existe un debate sobre el momento idóneo de introducir la textura del sólido al lactante. “Parece que a partir del sexto mes se pueden ir ofreciendo texturas cada vez más sólidas al niño, es más, lo aconsejable es que todos hayan probado la textura del sólido antes del décimo mes de edad (salvo aquellos con patologías que se lo impidan)” explica el Dr. García Soblechero, y añade que “podemos ofrecer cualquier tipo de alimento en general desde el sexto mes de vida, a excepción de algunos como las verduras de hoja verde, el pescado azul y otros que serán monitorizados por su pediatra”.

No, beber cerveza no favorece la producción de leche

Son múltiples los mitos que acompañan a la lactancia materna y según el profesional, se pueden centrar en tres bastante frecuentes. En primer lugar, encontramos la afirmación de “mi leche no es nutritiva o no es de calidad”. Esta es una creencia que con frecuencia se instaura en el pensamiento de las madres cuyos hijos no crecen lo esperado durante las primeras semanas de vida. “En estos casos lo más frecuente es un defecto en la técnica de amamantamiento que impide una producción adecuada”, aclara el especialista. Afortunadamente, esto se puede solucionar con un buen asesoramiento en la técnica de lactancia ofrecida por los profesionales o grupos de apoyo.

Por otra parte, las sustancias llamadas galactogogos son aquellas que sirven para aumentar la producción de leche en la madre, “como la cerveza o el cardo mariano, que se consideran tradicionalmente galactogogos naturales, lo cual no están soportados por una evidencia científica sólida. Sí existen sin embargo algunas medicaciones con este efecto, aunque obviamente conviene que sean prescritas por algún profesional de la salud”.

Y por último, tampoco es cierto que cuando se padece mastitis hay que retirar la lactancia materna. Nada más lejos de la realidad, porque la mastitis (infecciosa o no), se beneficia en general de la succión del bebé y el vaciamiento de los conductos. La infección no repercute en el lactante, por lo cual no debe ser motivo de interrupción de la lactancia. “Sí es posible que la succión sea dolorosa y transitoriamente podamos buscar métodos de extracción menos molestas y reinstaurar la lactancia al pecho tan pronto como sea posible”, aclara el profesional del centro del Grupo Hospitalario HLA en Huelva.  

Si por voluntad materna o porque por alguna otra causa no se puede ofrecer el pecho a los hijos, existen varias alternativas, como fórmulas infantiles adaptadas que, aun teniendo desventajas con respecto a la leche materna, pueden suplir en ausencia de ésta las necesidades más básicas. Y siempre recordando que cuando un recién nacido o lactante requiera una leche especial debe ser aconsejada por su pediatra. Además, como alternativa a la leche de la propia madre en caso de recién nacidos muy prematuros, o con ciertas patologías, cabe destacar la posibilidad de ofrecer leche humana donada, ya que después de la de la propia madre, la OMS establece que esta es la mejor opción para un recién nacido.

Sobre HLA Grupo Hospitalario

El Grupo Hospitalario HLA está compuesto por 15 hospitales integrados con 32 centros médicos multiespecialidad y una red de unidades de referencia en tratamientos de última generación, 42 clínicas dentales, 11 unidades de reproducción asistida, 30 clínicas oftalmológicas dotadas de la más avanzada tecnología y 436 centros de análisis clínicos completan la estructura que HLA pone a disposición de sus pacientes. Con 1300 plazas de hospitalización HLA es un referente en la atención hospitalaria y ambulante. Más de 35 años de experiencia y presencia en seis países configuran un modelo de atención que basa su filosofía en el trato humano, la excelencia, el liderazgo, la responsabilidad y la especialización.

 

 

 

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