Figuerola: “Hay más peligro en los turistas que vienen del Caribe que en los patógenos de las aves migratorias”

En el III Congreso Internacional de Migración de Aves y Cambio Global

Francisco Pulido, Miguel Ferrer y Jordi Figuerola en el Congreso de Migración de Aves

“La transmisión de patógenos es un problema más grave por los turistas que vienen del Caribe que por los que puedan transportar las aves migratorias”, ha señalado Jordi Figuerola, investigador de la Estación Biológica de Doñana, tras su esperada intervención en el III Congreso Internacional de Migración de Aves y Cambio Global, que se celebra hasta esta tarde en Tarifa.

El científico es uno de los grandes expertos mundiales en patógenos y parásitos vinculados a aves y su incidencia en el resto de fauna y en humanos. “Es un problema hoy, no sé si más grave que en el pasado, pero sí del que somos más conscientes por disponer de mayor información”, ha añadido alguien que ha vivido picos de alarma social como el causado por la gripe aviar.

“La migración de las aves existe desde siempre, y lo que se dispersa fácilmente ya se ha dispersado”, comenta, “no existe ningún patógeno hoy que deba generar alarma por su futura aparición en Europa a través de aves migratorias”. Eso sí, Figuerola advierte que falta desarrollar mayor y mejor ciencia tras los casos de alarma, para justamente evitar otros.

El cambio global afecta a la velocidad de dispersión de los patógenos, ha indicado, aunque subrayando que el comercio es un vector más poderoso. “Cuando llevas plantas de un lugar a otro, los patógenos también viajan; el mosquito tigre entró por el comercio de neumáticos usados, que portaban líquido con larvas”, ha manifestado.

Respecto al cambio climático, Figuerola cree que incluye variables que incrementan los vectores, como la presencia de mosquitos más al norte y a mayor altitud, pero tranquiliza recordando que la transmisión a humanos está bajo control por el sistema sanitario, no siendo España un país de especial riesgo.

Los pequeños, peor

“Muchos migradores de larga distancia, sobre todo aves pequeñas, no se adaptarán a la flexibilidad que les exige el cambio climático”, ha indicado por su parte Francisco Pulido, ornitólogo de la Universidad Complutense.

El científico ha indicado que los cambios que deben abordar las migradoras en esta época de crisis climática se producirán, como demuestran sus estudios, por la combinación de los dos factores posibles: la flexibilidad de comportamiento, y la propia evolución de la especie. “Los pequeños migradores deben cambiar por evolución, de forma mucho más lenta, con lo cual, dada la rapidez de la transición climática actual, es posible que no lleguen a tiempo. Este hecho se demuestra porque ya se constata reducción de poblaciones”, ha indicado.

Pulido ha añadido como ejemplos significativos de esta situación a los carriceros, papamoscas y el cuco, caso emblemático este al ser un ave que coloca sus huevos en nidos ajenos. Si no reacciona al cambio de fechas de la especie ‘parasitada’, llegará tarde a su propia cría.

El ornitólogo ha informado de que se adaptan mejor los que se sirven de hábitats variados en sus migraciones, pues gracias a ese factor hallarán con más facilidad territorios favorables. Puso el ejemplo del águila calzada, que está dejando de migrar, pues no lo necesita, y por tanto evita el gasto energético y el riesgo vital de cruzar el Estrecho.

Cita internacional

El encuentro acoge hasta esta tarde a casi un centenar de participantes de todo el mundo, que disfrutan de talleres, ponencias magistrales, y avistamientos, pues en estas fechas miles de ejemplares de numerosas especies de aves cruzan el cielo de Tarifa en dirección a África.

El último dato conocido, cuando se está a mitad de campaña, revela que la migración de aves planeadoras (cigüeñas y rapaces) en su ruta hacia África alcanza unos números por encima de la media, con un total de 315.000 ejemplares han cruzado de momento el Estrecho, una vez completado el periodo reproductivo en Europa.

Los ornitólogos de la Fundación Migres realizan la campaña de conteo de este espectacular fenómeno de la naturaleza. Como es habitual, milanos negros (163.000) y cigüeñas blancas (124.000) son las especies más abundantes, seguidas del halcón abejero (20.000) que en estos días inicia su periodo de mayor presencia.

El congreso de Tarifa supone una referencia para la comunidad científica internacional tras sus ediciones en 2007 y 2010, debido al nivel de los ponentes y a celebrarse in situ en uno de los puntos calientes de biodiversidad: el Estrecho de Gibraltar. Ambos factores contribuyen a que las investigaciones expuestas sean fundamentales para entender el mayor problema ambiental del planeta, el cambio climático.

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