Entre los privilegios de los estibadores, un sueldo medio de 70.000 €/año que puede llegar hasta los 100.000

Los contratos se suceden de padres a hijos

Los estibadores podrían paralizar los puertos españoles si deciden seguir con su convocatoria de huelga a final de este mes

Los estibadores amenazan ahora con paralizar la actividad portuaria mediante una huelga con el fin de frenar la reforma que propone el Gobierno, y que además ha sido impuesta desde la UE. Se trata de liberalizar un sector monopolístico y con grandes privilegios.

La huelga generaría graves perjuicios económicos, porque la mayoría de las exportaciones e importaciones pasan por los puertos españoles. Las empresas estibadores no pueden contratar libremente a quien quieran, sino que están obligadas a emplear a los trabajadores puestos a su disposición por las sociedades anónimas de gestión de estibadores portuarios (Sagep), en cuyo capital están, además, obligadas a participar.

Las Sagep tiene una plantilla de 6.156 trabajadores y funciona como un monopolio blindado ante la competencia exterior, donde no entra nadie que ellos no quieran. La entidad tiene un enorme poder del que se han aprovechado durante años para elevar sus sueldos muy por encima del precio de mercado y lograr ventajas y privilegios laborales, además de controlar totalmente quién entra y quién no.

Así, entre los estibadores funcionan los lazos familiares y no es nada extraño encontrarse con estibadores que, a su vez, son hijos y nietos de estibadores, como si fuera una herencia. Como son los únicos que están autorizados a descargar mercancías de los buques pueden paralizar por completo la actividad de los puertos, generando cuantiosas pérdidas a los operadores, de ahí que las empresas siempre hayan cedido a sus reivindicaciones.

El mantenimiento de este sistema no sólo vulnera los principios elementales de competencia y libre contratación que estipula la normativa comunitaria, sino que además ha hecho que los puertos españoles hayan perdido competitividad con respecto a otros países debido a los crecientes costes de personal.

Incluso con casos similares acontecidos en Europa, se planteó la vulnerabilidad de los derechos humanos, puesto que se niega sistemáticamente el acceso a la profesión a otras personas que deberían estar en condiciones de igualdad de entrar.

Privilegios de los estibadores

Un estudio elaborado por la consultora PwC sobre la competitividad de los puertos españoles y las ventajas de la liberalización, el sistema vigente de la estiba tiene varios problemas graves:

  • Costes por encima de la media europea: los costes de estiba en España suponen un 53% del total de costes de manipulación de las mercancías, mientras que en las terminales europeas esta cifra supone de media únicamente un 38,8%.
  • Rigidez y poca eficiencia en la prestación de los servicios: las empresas que operan las terminales portuarias no pueden contar con su propio personal estibador, ya que están obligadas por ley a ser accionistas de las Sagep del puerto correspondiente y a contratar a sus trabajadores para la carga y descarga de buques. Como las empresas no tienen capacidad para organizar el trabajo, genera un gran incremento en los costes de sus servicios.
  • Turnos de trabajo fijos e indivisibles: los estibadores sólo pueden ser contratados en bloques de 6 en 6 horas, por lo que en muchos casos hay que pagar por horas no trabajadas.
  • Organización ineficiente: la composición de los equipos de estibadores (número, rol y categoría profesional de los operarios) es establecida por la Sagep y no puede ser ajustada por los contratantes en función de las necesidades. Cada equipo de estibadores es asignado a un turno y a un barco concreto y no pueden prestar servicios a otros barcos aunque todavía no haya acabado su turno y no tengan más trabajo.
  • Falta de flexibilidad: incapacidad para adaptarse a cambios en el calendario de las empresas contratantes, que hace que en ocasiones se llegue a pagar por la totalidad de los servicios a pesar de no haberse realizado.
  • Ausencia de requisitos de acceso: el sistema de contratación de los estibadores por parte de las Sagep no es objetivo ni transparente, por lo que hace muy difícil el acceso a la profesión a personas que no tengan vinculación alguna con los estibadores ya contratados. Tampoco hay ninguna formación específica. Incluso hay un veto a la mujer, y muchas ya se han quejado de que no pueden acceder a ese puesto de trabajo.
  • Costes salariales fuera de mercado: los salarios medios de los estibadores son elevados en comparación con los del resto de profesionales que trabajan en los puertos españoles o en otros sectores de actividad. Además, sus estructuras salariales (salario mínimo garantizado más pluses) les incentivan a presentar niveles de productividad reducidos. En algunos casos los sueldos, sumando extras, pueden llegar a superar los 100.000 euros al año.
  • Un modelo de estiba anticuado frente a Europa: existen amplias diferencias en sueldo, horario, organización y modernización en comparación con otros países europeos. Así, en España, el peso de la mano de obra en los costes de manipulación de mercancías es del 51%, frente al 25% en Reino Unido, el 37% en Alemania o el en 44% Italia.
  • Problemas de adaptación a la modernización en el transporte marítimo de mercancías: los nuevos mega-buques precisan de una rápida manipulación de las mercancías para que las inversiones realizadas puedan recuperarse. La falta de eficiencia puede decantar a las navieras que operan este tipo a buques a optar por otros destinos en detrimento de España.

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