Andalucía, la CC AA en la que más crece el empleo para mujeres con formación superior, un 4,1%

El porcentaje de mujeres mayores de 55 años empleadas es 2 puntos por debajo de la media nacional

En el último año, el empleo femenino en Andalucía ha crecido un 4%, generándose 48.500 nuevos empleos; de ellos, 4 de cada 10 han ido a parar a mujeres con formación universitaria (21.500 empleos), según el estudio de Adecco

El pasado 8 de marzo se celebraba el Día Internacional de la Mujer y desde The Adecco Group, como empresa líder en recursos humanos y referente del mercado laboral, se ha analizado cuál es el perfil de la mujer trabajadora y de la desempleada en Andalucía, para presentar la radiografía más completa del empleo en clave femenina. En esta duodécima entrega, que se elabora en base a los datos de la Encuesta de Población Activa, Adecco –en colaboración con Barceló & Asociados- ha detallado cuál es el papel de la mujer andaluza dentro del mercado de trabajo y cuál ha sido su evolución en el último año.

Así, para aquellas que ahora mismo están trabajando, se corresponde con el perfil de una asalariada de entre 35 y 44 años, con estudios superiores y que trabaja en el sector servicios (área de servicios y ventas).

En cambio, el perfil de aquellas que están desempleadas se corresponde con el de una mujer de entre 35 y 44 años de edad (aunque son las jóvenes de entre 16 y 19 años quienes ostentan la tasa de paro más elevada), con formación hasta la primera etapa de la educación secundaria y que lleva más de dos años buscando empleo sin encontrarlo.

PERFIL DE LA MUJER TRABAJADORA EN ANDALUCÍA

  • La mujer trabajadora según su formación

El colectivo de mujeres ocupadas puede clasificarse en cuatro categorías, según sea el máximo nivel formativo alcanzado: i) hasta escuela primaria; ii) primera etapa de la educación secundaria; iii) segunda etapa de educación secundaria y/o FP, y iv) formación universitaria y superior.

De los casi 1,3 millones de mujeres que trabajan en Andalucía, el grupo más nutrido, con 544.800 personas (42,8% del total), es el de aquellas que alcanzaron la Universidad. Los dos grupos de educación secundaria tienen una cantidad de mujeres muy similar: en torno a 300.000 mujeres cada uno, lo que supone un 25%). Las restantes 95.600 mujeres ocupadas completaron como máximo la escuela primaria (7,5%, la segunda mayor entre todas las autonomías).

Si se compara la composición del empleo femenino andaluz según el nivel formativo con la de todo el país, la diferencia principal es el menor espacio que ocupan las mujeres con educación superior, que alcanza al 48% en toda España. Esto se compensa con una mayor presencia de los dos grupos formativos inferiores.

Todas las comunidades autónomas presentan una composición similar, con el grupo de mujeres ocupadas con educación universitaria siendo el más grande y el de aquellas con hasta formación primaria el más pequeño.

En el conjunto de España, más de la mitad de los nuevos puestos de trabajo para mujeres creados en 2017 han ido a manos de aquellas con formación superior. También en Andalucía las mujeres con mayor nivel formativo son las más beneficiadas con los nuevos empleos, captando un 44% del total. Son 21.500 plazas (+4,1%, el mayor incremento a nivel autonómico).

También son significativas las 19.200 contrataciones para mujeres con la primera etapa de la educación secundaria (+5,8%). Entre ambas categorías de formación explican el 84% de los nuevos empleos creados en Andalucía. El empleo para la categoría de mujeres con hasta segunda etapa de secundaria ha crecido en 6.700 puestos (+2,4%) mientras que el de aquellas con educación primaria lo ha hecho solo en 1.100 plazas (+1,2%).

Andalucía y Cataluña destacan por ser las únicas comunidades que han creado puestos de trabajo para los cuatro niveles de formación.

 

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  • Análisis por edad

Si analizamos el perfil de la mujer trabajadora por edad, vemos que el grupo más numeroso de mujeres ocupadas en Andalucía corresponde a aquellas de entre 35 y 44 años de edad, quienes suman 404.200 personas, el 31,8% del total (el tercer mayor porcentaje entre las autonomías). Le sigue el de mujeres de entre 45 y 54 años, con 332.100 ocupadas, que equivale al 26,1% del total. Si a estos dos grupos sumamos el de mujeres ocupadas de entre 25 y 34 años de edad (que suman 291.600 personas, que supone el 22,9% de las mujeres ocupadas en toda la autonomía), tenemos que el 80,8% de las mujeres que trabajan en Andalucía tiene entre 25 y 54 años.

Por lo tanto, los grupos de edad por encima y por debajo de dicha franja tienen un papel secundario, en particular en el caso de las más jóvenes. En efecto, las mujeres de menos de 25 años solo ocupan el 5,1% de los puestos de trabajo en Andalucía, con un total de 64.500 ocupadas. Más importante resulta el rol del grupo de mujeres de 55 y más años de edad, que tiene en sus manos el 14,1% restante de puestos de trabajo, que equivale a 179.400 empleos.

Esta distribución de los puestos de trabajo femeninos entre los distintos grupos de edad es similar a la del conjunto nacional, con el matiz de que en Andalucía tienen un peso ligeramente mayor en el empleo los grupos de edad más jóvenes. Por ejemplo, el porcentaje de ocupadas entre 25 y 34 años es 2 puntos porcentuales más alto que el total nacional (20,9%), mientras que el de las mujeres de 55 y más años de edad es 1,9 p.p. más bajo (16% en España).

Andalucía tiene la mayor participación de la franja de edad de 25 a 34 años (22,9%); le siguen Castilla-La Mancha (22,7%) y Baleares (22,6%). La menor participación en el empleo femenino de dicha franja se encuentra en el País Vasco (17,9%) y Asturias (18%).

Al mismo tiempo, la comunidad andaluza es la que exhibe la menor participación en el empleo de las mujeres de 45 a 54 años, con un 26,1%, que se compara con una media nacional de un 27,1%.

Siete de cada diez empleos femeninos creados en Andalucía el pasado año han sido para mujeres de entre 35 y 54 años: 21.200 para las de 35 a 44 años (+5,5%) y 13.500 para las de 45 a 54 años (+4,2%). El incremento porcentual del empleo de mujeres de 35 a 44 años es el segundo más grande entre todas las autonomías, siendo superado solo por el de Extremadura (+7,9%). Además, se produce al mismo tiempo que nueve regiones ven disminuir el empleo de mujeres de ese grupo de edad.

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Sin embargo, proporcionalmente, el mayor incremento en el empleo se da entre las mujeres de 16 a 19 años, franja para la que se más que duplica la contratación: 4.000 nuevos empleos (+108%; el mayor incremento porcentual a nivel autonómico).

La única franja de edad que pierde puestos de trabajo en la comunidad andaluza es la de mujeres de 55 y más años de edad, que cede 1.600 puestos (-0,9%). Entremedias, las mujeres de entre 20 y 24 años han incrementado su empleo en 9.200 puestos (+19,4%) mientras que las de 25 a 34 lo han hecho en 2.300 (+0,8%).

  • Análisis por situación profesional

Los 1,3 millones de mujeres que trabajan en Andalucía son, en un 86,2%, asalariadas. Ese grupo está formado por 1.096.800 personas. Por otra parte, hay 166.200 mujeres, un 13,1% de las mujeres ocupadas en la autonomía, que son emprendedoras. Además, hay un pequeño grupo de 8.700 mujeres (0,7% del total), que no son ni lo uno ni lo otro (miembros de cooperativas, ayuda en el negocio familiar, tareas voluntarias, etc.).

Entre las asalariadas, el colectivo más numeroso es el de las que trabajan en el sector privado, con 820.300 mujeres. Eso equivale al 64,5% del total de mujeres con empleo en la región. El 21,7% que completa el grupo de mujeres que trabaja en relación de dependencia corresponde a asalariadas del sector público, que suman 276.600 personas.

Por su parte, las emprendedoras pueden desagregarse en dos grupos: empleadoras y autónomas (sin empleados). El más nutrido de los dos es el último, con 117.500 mujeres (9,2% de todo el empleo femenino andaluz). Las mujeres con empleados a cargo suman 48.800, un 3,8% del total.

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                                            Fuente: XII Perfil de la Mujer en el mercado de trabajo andaluz

 

En comparación con el conjunto de España, Andalucía destaca por dos cosas. Por un lado, el mayor peso del empleo público, que es 2,1 puntos porcentuales mayor (19,6% en el conjunto de España). Y por otro, la menor importancia relativa de las asalariadas del sector privado, que es 3,6 p.p. inferior (68,1% en toda España).

Los datos anteriores nos permiten deducir que en Andalucía, por cada 10 mujeres asalariadas en el sector público, hay 30 en el sector privado. En España, esa relación es de 10 a 35 mientras que en las autonomías oscila desde las 45 mujeres en Baleares y en la Comunidad Valenciana, hasta las 23 de Castilla-La Mancha y las 16 de Extremadura.

En la autonomía andaluza (al igual que en toda España), se cuentan 24 mujeres autónomas por cada 10 emprendedoras con asalariados a cargo.

En España, todos los empleos femeninos creados en 2017 han sido asalariados: 236.000 contrataciones (+3,2%), que contrastan con la pérdida de 17.700 empleos de emprendedoras (-1,8%). Casi 9 de cada 10 empleos asalariados han surgido en el sector privado: 206.500 nuevas plazas (+3,7%) mientras que en el sector público se han contratado 29.500 mujeres (+1,8%).

Entre las emprendedoras hay una diferencia importante. El número de autónomas ha caído en 23.900 personas (-3,3%), pero el de empleadoras ha crecido en 6.300 (+2,2%). Esto podría explicarse porque, con la recuperación económica, hay autónomas que han contratado personal (pasando, por tanto, a la categoría de empleadoras) y personas que habían recurrido al empleo autónomo como solución de emergencia que ahora han vuelto a trabajar en relación de dependencia.

En Andalucía, en cambio, ha habido creación de empleo tanto de emprendedoras como de asalariadas. Así, 9 de cada 10 nuevos puestos de trabajo han sido de esta última categoría: 44.100 asalariadas (+4,2%), pero también se han generado 5.900 plazas para emprendedoras (+3,7%). En total, se han creado en la región 48.500 empleos (+4%). La diferencia corresponde a 1.400 empleos perdidos en cooperativas y otras situaciones (-14,1%).

Dentro de cada uno de estos grupos hay diferencias relevantes. Todo el empleo asalariado creado corresponde al sector privado, que ha ganado 45.100 empleos (+5,8%) mientras que el público ha caído ligeramente (1.000 plazas menos, -0,4%).  

También entre las emprendedoras hay importantes diferencias, ya que mientras ha crecido notablemente el número de empleadoras (5.300 personas; +12,1%), el de autónomas solo lo ha hecho en 600 (+0,5%). 

En comparación con las demás autonomías, Andalucía es la tercera en la que más ha aumentado el empleo femenino, solo superada por Murcia (+5,1%) y Canarias (+4%, solo unas centésimas delante de la comunidad andaluza). El País Vasco es la única región que destruyó empleo femenino (-0,1%).

El buen desempeño del empleo andaluz se explica por la mencionada creación de empleo asalariado privado, donde también es la tercera por detrás de Cantabria (+7,2%) y Canarias (+5,9%).

  • Empleo femenino y sector de actividad

Una abrumadora mayoría de mujeres andaluzas trabaja en el sector de los Servicios. En efecto, de los casi 1,3 millones de ocupadas, 1,1 millones lo hacen en dicho sector de actividad. Un número que equivale al 89,6% de todas las mujeres ocupadas.

Por otra parte, hay 56.800 mujeres que desempeñan su actividad en la Industria (4,5% del empleo femenino), 67.100 que lo hacen en la Agricultura (5,3%) y apenas 8.100 que trabajan en la Construcción (0,6%).

En comparación con la media nacional, la distribución sectorial del empleo femenino andaluz tiene un peso mayor en los Servicios y la Agricultura, que se compensa con una menor importancia relativa de los otros dos sectores, en especial el industrial.

El espacio ocupado por la Industria en lo referido al empleo femenino es muy variable y muestra una correlación inversa con el de los Servicios. En el caso del empleo industrial, Andalucía presenta la tercera menor proporción con ese 4,5%.

Sólo hay tres comunidades en las que el empleo femenino en la Agricultura es más importante que el mismo en la Industria: Andalucía es una de ellas (5,3% y 4,5%, respectivamente), así como Canarias (1,7% en la Agricultura y 1,6% en la Industria) y Extremadura (5,4% y 4,2%, respectivamente).

El empleo femenino en la Construcción ocupa en todas las regiones un porcentaje pequeño, que en ningún caso supera el 1,9% que exhibe Baleares. Andalucía presenta el segundo menor peso en el empleo femenino de este sector (0,6%), adelantando por unas centésimas a La Rioja.  

El 85% de los nuevos empleos andaluces se ha originado en los Servicios, con 41.300 contrataciones (+3,8%). Sin embargo, en términos porcentuales han sido más importantes los nuevos empleos en la Agricultura (+7,7%; 4.800 nuevos empleos) y la Industria (+5,3%; 2.900 contrataciones). La Construcción, por el contrario, ha eliminado 400 empleos (-4,5%).

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  • La mujer trabajadora andaluza según su ocupación

La Organización Mundial del Trabajo clasifica todas las ocupaciones en diez grandes categorías. De ellas, la más significativa en el empleo femenino andaluz es, con amplia diferencia, la de Trabajadores de Servicios y Ventas, con un 31,8% del total (incluye, entre otras, a camareras, peluqueras y dependientes, pero también a azafatas, bomberos y policías). Son 404.200 mujeres las que trabajan en esta categoría en la autonomía.

La siguiente categoría en importancia, con 268.100 personas, es la de mujeres con Tareas elementales (donde se agrupan, entre otras, a empleadas domésticas, limpiadoras, vigilantes, etc.), que aglutina el 21,1% de todo el empleo femenino en la región siendo la tercera mayor proporción autonómica.

Las ocupaciones Técnicas y Profesionales científicas e intelectuales (en esta categoría se incluyen, por ejemplo, a ingenieras, médicas, odontólogas, abogadas, economistas, profesoras, etc.) conforman el tercer grupo con más mujeres en Andalucía, con un total de 250.000 personas (19,7% del total).

Es decir que prácticamente 3 de cada 4 mujeres que trabajan en la comunidad andaluza (el 72,5%) lo hacen en una de las tres categorías ocupacionales mencionadas anteriormente.

Cuando se coteja la distribución del empleo femenino andaluz según categorías ocupacionales con la de España en su conjunto, se observa una mayor importancia de las tareas elementales y de Servicios y ventas, que se compensa con un menor espacio para los empleos de oficina y las ocupaciones técnicas y profesionales científicas e intelectuales, y técnicas y profesionales de apoyo (entre estas últimas sobresalen las agentes de seguros, logopedas, higienistas, agentes de viajes, pilotos aéreos, etc.).

En Andalucía, cada 10 mujeres con empleos elementales se cuentan 13 con ocupaciones Técnicas y profesionales, tanto científicas e intelectuales como de apoyo. Es la tercera relación más baja del país. De media, en España, esa relación es de 10 a 18. 

Cuatro de cada diez nuevos empleos femeninos en Andalucía han sido de Servicios y ventas, con 19.100 contrataciones (+5%). Le siguen, con 9.200 nuevas plazas, las tareas elementales (+3,5%) y, con 6.900 empleos, las tareas directivas (incluye todo tipo de gerentes y directores), que ha crecido un 22,1% interanual, el mayor incremento entre todas las autonomías.

La categoría de Operadores y montadores de maquinaria (incluye maquinistas, taxistas, conductores, operadores, ensambladores, etc.) ha tenido también el mayor incremento interanual en Andalucía, de un 35,9% (4.700 nuevas plazas).

Todas las comunidades autónomas han creado empleo en unas categorías y lo han destruido en otras. Andalucía es la que tiene la creación de empleo más amplia, con contrataciones netas en 9 de las 10 categorías (todas menos la de Técnicos y profesionales de apoyo).

PERFIL DE LA MUJER DESEMPLEADA EN ANDALUCÍA

  •  El desempleo según la edad

Actualmente, hay en la autonomía andaluza 510.500 mujeres en paro. Por edad, el grupo más numeroso de mujeres sin empleo es el de las que tienen entre 35 y 44 años de edad, con 139.400 personas, que equivale al 27,3% de todas las mujeres en paro. Con 129.100 mujeres sin empleo, se encuentra la franja de edad de entre 25 y 34 años (25,3%). Es decir que más de la mitad de las mujeres sin trabajo en Andalucía (52,6%) tiene entre 25 y 44 años de edad.

También resulta significativo el grupo de mujeres desocupadas de entre 45 y 54 años de edad, que reúne a 124.600 personas (24,4% de todo el paro femenino andaluz).

Los grupos de edad de 55 y más años, y de 20 a 24 años, tienen cada uno, cerca del 10% del total de mujeres desempleadas. El primero suma a 54.700 personas (10,7%), en tanto que el segundo agrupa a 49.500 mujeres (9,7%). Un grupo más reducido, de 13.300 mujeres desocupadas, tiene entre 16 y 19 años de edad (2,6% del paro femenino regional).

En comparación con la media de toda España, la distribución de las paradas andaluzas entre los grupos de edad resulta muy similar. Solo cabe apuntar un peso mayor del grupo de 25 a 34 años, que se nivela con una menor participación de las mujeres en paro de 55 y más años de edad.

El número de paradas andaluzas ha disminuido en todos los grupos de edad este año excepto en la de 55 y más años. Es una dinámica que solo ocurre aquí, en Castilla y León y en Galicia. En el conjunto de España, la cantidad de mujeres sin empleo se ha reducido en todos los grupos de edad.

La reducción total en Andalucía ha sido de 68.900 mujeres, que equivale a un recorte de un 11,9% en el desempleo. Las mujeres de 20 a 24 años son las que disfrutan de la mayor caída en la cantidad de paradas: -18,6%. En cambio, las paradas de 25 a 34 años tienen el descenso más moderado: -11,5%. Contradiciendo la tendencia general, la cantidad de mujeres de 55 y más años sin empleo ha crecido un 7,7%.

Teniendo en cuenta el número de ocupadas y paradas de cada grupo de edad se puede calcular la tasa de paro. Desde esta perspectiva se obtiene una relación inversa entre edad y tasa de paro. Es decir que, a mayor edad, menor tasa de desempleo y viceversa.

La tasa de paro media para todas las mujeres en Andalucía es del 28,6%, la segunda más alta de todas las autonomías después de la de Extremadura (30,7%) y 9,6 p.p. por encima de la media nacional, que es de un 19%. La proporción de desempleadas en Andalucía supera la respectiva media de toda España en todos los grupos de edad. Las tasas de paro femenino andaluzas de todas las franjas de edad mayores a 19 años se encuentran entre las tres más altas a nivel autonómico.

Para el grupo de edad de entre 16 y 19 años, la misma alcanza un desorbitado 63,7%, que es la quinta más elevada del país y se compara con una media nacional de un 55,1%. En la franja de edad de entre 20 y 24 años la proporción de paradas andaluzas es de un 46,5%, la tercera mayor, frente a una tasa española de un 34,2%.

Para el grupo de mujeres de entre 35 y 44 años, que es el que nuclea una mayor cantidad de personas económicamente activas en Andalucía, la tasa de paro andaluza se ubica en un 25,6%, la más elevada entre todas las comunidades autónomas y 8,6 p.p. superior al promedio español, de un 17%.

La menor proporción de mujeres desocupadas en Andalucía se encuentra en el grupo de 55 y más años de edad, con un 23,4%, que también excede ampliamente el promedio de todo el país (15,4%). En este caso es la segunda proporción más elevada de desempleadas del conjunto de comunidades autónomas.

 

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En once autonomías la tasa de paro decrece con la edad y muestran, igual que la media nacional, la menor proporción de paradas en el grupo de 55 y más años de edad. Entre ellas se cuenta Andalucía, pero también es el caso de Castilla y León, la Comunidad Valenciana, Galicia y el País Vasco.

  • Desempleo vs. Formación

De las 510.500 mujeres sin empleo que hay en Andalucía, 215.400 tienen la primera etapa de la educación secundaria como máximo nivel formativo (42,2% del total de paradas, la segunda mayor proporción autonómica). Por otra parte, 117.200 mujeres sin empleo (23%) han alcanzado la educación universitaria, mientras que 106.300 cuentan con la segunda etapa de la educación secundaria (20,8%, el segundo porcentaje más bajo entre las comunidades).

Las restantes 71.700 que buscan empleo sin conseguirlo no han estudiado más allá de la escuela primaria (14% de todo el colectivo de paradas andaluzas, el mayor porcentaje a nivel autonómico).

La distribución de paradas en Andalucía muestra, en comparación con España, un mayor peso de los dos grupos formativos más bajos. Esto se compensa con una importancia relativamente menor de los dos grupos más altos.

El número de paradas andaluzas se ha reducido en los cuatro niveles de formación, de una forma proporcionalmente similar: un 16,2% en el caso de las mujeres con hasta educación primaria (la mayor caída) y un 10,8% en el de las mujeres con educación superior (el descenso más moderado). Sin embargo, en términos absolutos, la situación es diferente: mientras han salido del paro 26.700 mujeres con la primera etapa de la secundaria, han hecho lo propio 13.800 que tienen solo hasta educación primaria.

En otras nueve autonomías, además de la andaluza, ha disminuido el número de paradas en todas las franjas de edad. El grupo de mujeres con nivel formativo superior es el único en el que no ha aumentado la cantidad de paradas en ninguna autonomía.

En todas las comunidades se repite la circunstancia de que las mujeres con no más de educación primaria constituyen el grupo de paradas menos nutrido.

Lo anterior no debe llevar al equívoco de considerar que la formación no es relevante a la hora de conseguir un puesto de trabajo. Que haya más mujeres paradas con formación universitaria que con educación primaria tiene que ver con el elevado nivel educativo de la población.

En efecto, cuando observamos la tasa de paro según nivel educativo vemos que, a medida que este crece, la proporción de desempleadas disminuye. A nivel nacional, mientras las mujeres con hasta educación primaria sufren una tasa de desempleo de un 34%, las que tienen educación universitaria o superior sobrellevan una del 11,5%.

Lo mismo ocurre en Andalucía, aunque con niveles de paro más elevados en los cuatro niveles formativos. En la región, las mujeres con educación primaria exhiben un 42,9% de desempleadas. Es la tercera más alta detrás del 48,8% que muestra Extremadura y el 47,7% de Castilla-La Mancha. Son niveles que prácticamente duplican las tasas de paro para este grupo formativo del País Vasco (23,3%), la Comunidad de Madrid (23,2%) y Baleares (13,4%).

Al mismo tiempo, las mujeres andaluzas con educación universitaria o superior, presentan una tasa de paro del 17,7%, la segunda más alta del conjunto de autonomías por detrás de Canarias, con un 17,8%. También en este caso, las mayores tasas de paro multiplican por más de dos las más bajas: Baleares (6,8%), Cataluña (8%) y Navarra (8,1%).

La tasa de paro andaluza para las mujeres con la primera etapa de la secundaria (38,2%) es también la segunda más elevada entre todas las regiones españolas, superada en este caso solo por Extremadura (39,7%). Los registros más bajos corresponden a Cantabria (17,5%) y Baleares (18,1%). Y en el caso de las mujeres con hasta la segunda etapa de la educación secundaria, Andalucía vuelve a quedar en el segundo lugar, una vez más detrás de Extremadura, con un 27,3% y un 31,6%, respectivamente. Para ese grupo formativo, son La Rioja (13,8%) y Asturias (13,7%) las que muestran la menor proporción de paradas.

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En todas las comunidades autónomas la menor tasa de desocupación corresponde al grupo de mujeres con formación universitaria. En 16 de ellas (todas menos Baleares), la proporción de paradas con formación universitaria es menos de la mitad que la de las mujeres con educación primaria.

Baleares (6,8%), Cataluña (8%), Navarra (8,1%), el País Vasco (8,2%) y Aragón (8,3%) tienen las menores tasas de desempleo para el grupo de mujeres con mayor formación y son los únicos casos en que la tasa de paro baja del 9%. La mayor tasa de paro en ese grupo formativo corresponde a Canarias (17,8%) y Andalucía (17,7%).

Por otra parte, en cuatro autonomías, la tasa de desempleo de las mujeres con hasta educación primaria supera el 40%: Extremadura (48,8%), Castilla-La Mancha (47,7%), Andalucía (42,9%) y La Rioja (41,7%).

  • Desempleo según el tiempo de búsqueda de trabajo

Del grupo de 510.500 mujeres sin empleo que hay en Andalucía, 208.600 buscan empleo sin conseguirlo desde hace más de dos años (40,9% del total de desempleadas). A ese grupo hay que añadir 72.100 mujeres que se encuentran en situación de paro desde hace más de un año y menos de dos (14,1%). Es decir que casi 6 de cada 10 mujeres paradas en Andalucía sobrellevan tal situación desde hace al menos un año.

En el caso de 65.200 mujeres, llevan paradas entre 6 y 12 meses (12,8%), en tanto que 52.500 lo están desde hace un período de entre 3 a 6 meses (10,3% del total de mujeres sin empleo). El período medio en que las mujeres andaluzas paradas llevan buscando trabajo sin conseguirlo puede estimarse en 16,7 meses, más prolongado que la media nacional de 16,1 meses.

La distribución de las paradas andaluzas según el tiempo que llevan en tal situación es muy parecida a la media nacional. La única diferencia apreciable es el mayor peso que, en el caso andaluz, tiene el grupo de mujeres que están desempleadas desde hace al menos dos años (paradas de larga duración).

Las regiones en las que las mujeres llevan, en promedio, más tiempo paradas son Asturias, Castilla-La Mancha (17,7 meses en ambos casos) y Extremadura (17,4). Esas son las únicas tres regiones que presentan un período medio en paro más prolongado que Andalucía. Baleares, con 10,4 meses, ostenta el período más corto.

En todas las autonomías, el grupo de paradas más grande es el de aquellas que llevan así más de dos años. En todas, excepto en Baleares y Navarra, el segundo grupo más grande de desempleadas es el de las que están en el paro desde hace más de un año y menos de dos.

Sin embargo, el mayor número de mujeres que han salido del paro en Andalucía llevaba en esa situación dos años o más, con un descenso de 38.600 mujeres (-15,6%). Otras 14.300 mujeres que han dejado de estar desocupadas llevaban entre 12 y 24 meses en el paro (caída de un 16,5%). Esto indica que casi el 80% de las 68.900 mujeres andaluzas que han abandonado el paro, han estado en esa situación durante al menos 12 meses.

Además de Andalucía, hay otras 10 autonomías en las que el grupo de paradas que más se ha reducido es el de las que acumulaban en ese estado de 12 a 24 meses o más de 24 meses.

 

La única franja de edad que pierde puestos de trabajo en Andalucía es la de mujeres de 55 y más años de edad (1.600; -0,9%). Contradiciendo la tendencia general del país, la cantidad de mujeres de 55 y más años sin empleo ha crecido un 7,7%.

Cuatro de cada diez nuevos empleos femeninos creados en Andalucía pertenecen a Servicios y ventas, con 19.100 contrataciones (+5%). Le siguen, con 9.200 nuevas plazas, las tareas elementales (+3,5%) y, con 6.900 empleos, las tareas directivas, que han crecido un 22,1% interanual, el mayor incremento entre todas las autonomías

 

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