Opinión



Bernardo Montoya declara que su exnovia mató a Laura Luelmo con un martillo y revela dónde está el arma

Su abogado dice que confesó ser el autor del crimen "por amor"

Bernardo Montoya en los juzgados de Valverde del Camino

Bernardo Montoya, en prisión provisional por la muerte de la joven zamorana Laura Luelmo en El Campillo (Huelva) el pasado mes de diciembre, se ha retractado de la declaración en la que aseguró que era el autor de los hechos y ha expuesto este jueves ante el juez su nueva versión, en la que culpa del crimen a una exnovia suya; que según su declaración ante la jueza, la habría matado con un martillo y ha desvelado dónde se encuentra el arma.

Montoya ha declarado este jueves ante la titular del Juzgado de Instrucción 1 de Valverde del Camino (Huelva) por videoconferencia desde la cárcel. Según ha explicado su abogado, Miguel Rivera, éste se ha negado a responder a las preguntas de la acusación particular. Sí que ha respondido a las de la Fiscalía y a las de su abogado, que ha asegurado que “en un principio se autoinculpó por amor, porque su expareja se lo pidió y él no estaba en condiciones muy idóneas”.

En relación con las palabras de Montoya en su primera declaración judicial, en la que aseguró que “lo volvería hacer”, Rivera ha explicado que “él dice que se refirió al hecho de no inculpar a esa tercera persona”. Montoya ha  negado también que violara a la joven profesora, que llevaba pocos días viviendo en El Campillo para cubrir una sustitución en un instituto de Nerva.

Su letrado ha incidido en que durante el interrogatorio de la Fiscalía “ha negado reiteradamente que matara, violara -a pesar de que la autopsia confirmó que hubo agresión sexual- o metiera en su casa a Laura; se ha retractado de las primeras afirmaciones y se ha ratificado íntegramente en su última versión”. Ha señalado que ha aportado datos como “dónde se encontraría el martillo con el que presuntamente esa tercera persona mató a Laura y del que ésta se deshizo en un lugar próximo a donde apareció el cuerpo”, así como también se habría referido a puntos de su casa en los que se podrían encontrar indicios de que su expareja estuvo allí.

Los hechos tuvieron lugar el 12 de diciembre de 2018 en El Campillo (Huelva), donde Laura Luelmo llevaba unos días residiendo tras incorporarse el 4 de diciembre a la plantilla del instituto Vázquez Díaz de Nerva, una localidad cercana, para hacer una sustitución en la asignatura de Plástica. Su cuerpo apareció en un paraje próximo a su lugar de residencia cinco días después de su desaparición y tan sólo un día más tarde se detenía a Bernardo Montoya, que vivía en una casa situada a escasos metros de la de la joven.

Tras su declaración en sede judicial, el 23 de diciembre la jueza instructora acordó su ingreso en prisión comunicada y sin fianza, ingresando al principio en el centro penitenciario de Huelva, aunque días después fue trasladado a la prisión de Sevilla II.

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