Opinión



El Infanta Elena previene a los pacientes celiacos sobre la importancia de seguir la dieta sin gluten

En el Día Nacional del Paciente Celiaco se estima que el 1% de la población lo padece

Los profesionales del Servicio de Digestivo quieren poner en valor también la labor de formación y apoyo que ofrece el movimiento asociativo, como la Asociación Provincial de Celíacos de Huelva

Los profesionales de la Unidad de Aparato Digestivo del Hospital Infanta Elena quieren aprovechar la celebración del Día Nacional del Paciente Celíaco para recordar a las personas afectadas por esta enfermedad la importancia de seguir las recomendaciones de su médico y mantener una dieta estricta sin gluten, que evite la aparición de los síntomas más molestos y las posibles complicaciones. Una conmemoración que surge también con el deseo de visibilizar una enfermedad que afecta al 1% de la población española y que, si no se trata, puede provocar numerosas alteraciones intestinales, en la piel, huesos, articulaciones, hígado, sistema nervioso, así como un mayor riesgo a desarrollar algunos cánceres digestivos, como el linfoma intestinal.

La celiaquía es una enfermedad de origen autoinmune, desencadenada por la exposición a un componente del gluten (la gliadina) en sujetos genéticamente predispuestos. Se caracteriza por una reacción inflamatoria que produce el adelgazamiento o atrofia en las vellosidades del intestino delgado. Dicha atrofia genera dificultad para que se absorban y pasen del intestino a la sangre determinados nutrientes, lo que conlleva la aparición de problemas derivados de esta mala absorción.

La Unidad de Aparato Digestivo del Hospital Infanta Elena es la encargada de atender a estos pacientes residentes en su zona de adscripción, una vez son derivados por su médico de familia, a los que se les realizan analíticas de sangre que incluyen los estudios de determinados anticuerpos, así como una endoscopia oral con biopsias de duodeno para su diagnóstico. Una vez confirmado, el paciente se mantiene en seguimiento en la consulta hospitalaria de manera continuada, con el fin de conseguir un mayor control de la enfermedad y una buena calidad de vida.

Aunque clásicamente esta enfermedad se diagnosticaba en niños, ahora es frecuente su presentación en edades más tardías, entre los 10 y 40 años. Los síntomas típicos de la enfermedad, como el dolor abdominal, la pérdida de peso y diarrea acompañada de abundante gas, son más frecuentes en los niños. En la edad adulta los signos son más atípicos e inespecíficos, y muchas veces los pacientes pueden estar asintomáticos desde el punto de vista digestivo. Por eso, se estima que aproximadamente un 75% de los pacientes continúa sin diagnosticar. Estos signos o síntomas extraintestinales pueden ser: anemia, déficits vitamínicos, elevación de las transaminasas, dolor de cabeza, artritis, osteoporosis, depresión, enfermedad renal, hemosiderosis pulmonar idiopática, etc.

Dado que existe una predisposición genética, los familiares de primer grado (padres, hermanos o hijos) de un paciente con enfermedad celiaca deben ser también estudiados, incluso en ausencia de síntomas, porque tienen un riesgo de entre un 10-15 % de padecer la enfermedad. Además, también se deben estudiar otros pacientes con enfermedades autoinmunes que se asocian con frecuencia a la celiaquía, como aquellos con diabetes mellitus tipo 1, dermatitis herpetiforme o tiroiditis autoinmune.

El único tratamiento para esta enfermedad es la dieta estricta y de por vida sin gluten, presente en el trigo, cebada, centeno y derivados híbridos como el tritical. Por ello, desde la Unidad de Aparato Digestivo quieren insistir en la importancia de mantener esta dieta, sobre todo teniendo en cuenta que la mejoría clínica del paciente tras el inicio de la misma se produce en apenas dos semanas en el 70% de los casos.

En caso contrario, se producirán alteraciones en las vellosidades intestinales, habrá una menor absorción de ciertos nutrientes con riesgo de osteoporosis, y mayor riesgo de desarrollar linfoma intestinal. Se estima que en torno a un 5% de los pacientes no responden a la dieta sin gluten, y la causa más frecuente es la falta de adherencia o la ingesta inadvertida.

Los especialistas han querido aprovechar este día para concienciar a la población de la importancia de cumplir con la dieta y así evitar sus consecuencias a largo plazo, además de mantener una serie de precauciones a la hora de manipular los alimentos para evitar la contaminación con trazas de gluten, como son: evitar utilizar freidoras donde se hayan frito productos con gluten, utilizar un tostador donde no se tueste pan con gluten, así como un cuchillo propio para cortarlo, etc.

Los profesionales del Servicio de Digestivo quieren poner en valor también la labor de formación y apoyo que ofrece el movimiento asociativo, como la Asociación Provincial de Celíacos de Huelva, capaz de ofrecer información práctica y útil para la vida diaria. Además, recomiendan para su consulta la Lista de Alimentos aptos para Celiacos que elabora la Federación de Asociaciones de Celiacos de España (www.celiacos.org), además del portal de información habilitado por la Sociedad Española de Patología Digestiva para pacientes con enfermedades digestivas, entre las que se encuentra la enfermedad celiaca en www.saludigestivo.es , donde se pueden resolver muchas de sus dudas. Todo con el objetivo de mantener la enfermedad bajo control y disfrutar de una buena calidad de vida.

Se estima que el 1% de la población lo padece, si bien la gran variedad de síntomas y la dificultad en el diagnóstico, cifra en un 75% el porcentaje de pacientes sin diagnosticar

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