Opinión



El empleo en el sector turístico en Andalucía cae un 15,8%, la tercera mayor bajada de España

Durante este verano, la afiliación media ha sido de unos 272.000 trabajadores, más de 51.000 profesionales menos que en 2019

Un camarero sirviendo en una terraza

El empleo en el sector turístico en Andalucía se ha desplomado un 15,8% este verano con respecto al anterior, pero continúa a la cabeza del país en número de afiliados, registrando una media de 271.835 profesionales. La caída registrada en Andalucía es siete décimas superior a la media nacional (-15,8%), según Randstad.

Este empresa de recursos humanos ha llevado a cabo un análisis sobre la evolución del mercado laboral en el sector turístico con motivo del Día Internacional del Turismo, que se celebra este domingo 28 de septiembre. Para ello, ha tenido en cuenta los datos publicados por el Ministerio de Industria Energía y Turismo, correspondientes a los meses de junio, julio y agosto de la última década.

Randstad alerta que en Andalucía el empleo directo en el sector del turismo se redujo este verano un 15,8% con respecto al año pasado, registrando una afiliación media de 271.835 profesionales, 51.075 menos que en 2019. La caída registrada en Andalucía es siete décimas superior a la media nacional (-15,8%), la tercera mayor del país, solo por detrás de Baleares (-29,3%) y Catalunya (-17,5%). A pesar del desplome, los andaluces afiliados en el sector del turismo suponen el 17,1% del total del país, el mayor volumen del país.

Desde 2010, el número de afiliados al turismo durante el verano en Andalucía no dejó de crecer, encadenando nueve años consecutivos de incrementos, hasta rozar los 323.000 ocupados en 2019, el máximo de la serie histórica. La tendencia positiva se ha interrumpido en este 2020 con una caída del 15,8%

A nivel nacional, el empleo en el sector turístico regresa a niveles de 2015

En el conjunto del país se ha registrado una afiliación media de 1.585.914 profesionales en el sector del turismo, 282.376 menos que en 2019, lo que se traduce en una caída del 15,1% con respecto a 2019. El volumen -promedio de ocupados durante los meses de junio, julio y agosto-, de este año se encuentra a niveles de 2015, cuando se registraron 1.584.33 trabajadores. A pesar del descenso, la cifra de este verano es un 12,9% superior a la de 2010 (1,4 millones).

La caída del empleo en turismo ha estado muy influenciado por el drástico recorte en la entrada de turistas extranjeros. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) y de su encuesta de movimientos turísticos en fronteras, desde enero a julio de este año 13,2 millones de turistas visitaron nuestro país, lo que supone una caída del 72,4% respecto al mismo periodo de 2019.

El 75% del empleo turístico sirve comidas y bebidas

Los servicios de comidas y bebidas suponen el grueso del sector turístico, ya que tres de cada cuatro empleados (1,2 millones) pertenecen a esta actividad, siendo además la que menos se redujo con respecto al pasado año, un 12,5%. Los servicios de alojamiento registraron cerca de 313.000 empleos (19,7%), experimentando la mayor caída del sector, un 24,2%. Por último, el 3,7% (59.202) trabajan en agencias de viajes u operadores turísticos, negocios en los que se recortó la afiliación en un 13,6%.

“La destrucción de empleo en, uno de los principales motores de nuestra economía, el sector turístico, durante este año, que se cifra en más de 280.000 afiliados, es un problema de gran envergadura en el que hemos de implicarnos toda la sociedad. Analizando las cifras, consideramos que, teniendo en cuenta la notable reducción del turismo extranjero, la caída de la afiliación, que regresa a niveles de 2015, no ha sido más acusada gracias al consumo interno, en especial a lo referente a los servicios de comidas y bebidas. En esta línea, podemos afirmar que las comunidades más afectadas en cuanto a empleo turístico, han sido aquellas las más dependientes del visitante extranjero”, asegura Valentín Bote, director de Randstad Research.

Baleares, Catalunya y Andalucía lideran las caídas en el empleo turístico

El estudio también tiene en cuenta el número de afiliados en el sector de turismo según la comunidad autónoma. Randstad destaca que todas las comunidades han registrado caídas en el empleo turístico, siendo Baleares (con una caída del 29,3%), Catalunya (-17,5%) y Andalucía (-15,8%), las que han registrado las caídas más acusadas, todas por encima de la media nacional, situada en el -15,1%.

Con caídas más discretas, ya por debajo de la media nacional (-15,1%), se encuentra la Comunitat Valenciana (-15,1%), Galciia (-13,5%), Extremadura (-13%), Castilla-La Mancha (ambas con -13%), la Región de Murcia (-12,7%), La Rioja (-12,6%), Aragón (-12,5%), Castilla y León (-12,3%) y Navarra (-12,1%). Los descensos menos acusados, se registraron en Cantabria (-11,5%), Canarias (-11,2%), la Comunidad de Madrid (-10,2%), Asturias (-8,8%) y Euskadi (-8,5%).

En cuanto al volumen total de afiliados en el sector turístico, Andalucía se encuentra a la cabeza, con 271.835 afiliados, seguida por Catalunya, con 260.859 ocupados, seguida por la Comunidad de Madrid, con 198.796, y la Comunitat Valenciana, con 168.013. La suma de estas cuatro comunidades roza los 900.000 empleos y supone el 56,7% del total de profesionales dedicados al turismo en nuestro país.

Un sector con mucho potencial

Bote prevé que el empleo en el sector del turismo se recuperará al mismo ritmo que la situación sanitaria, ya que “el levantamiento de restricciones y la mejora de las cifras de la pandemia alentarán la confianza de los turistas internacionales. De todo modos, es de esperar un nuevo modelo de turismo menos masificado y más de nicho, en el que el empleo de las nuevas tecnologías tendrá un papel muy importante”

El sector del turismo estará caracterizado por ofrecer una amplia variedad de oportunidades relacionadas con sus diferentes actividades relacionadas, como el comercio, el transporte de viajeros o las actividades de ocio. En términos absolutos, los empleos de base, como por ejemplo camareros, mozos de habitación, camareros de piso, guías turísticos, ayudantes de cocina o cocineros, son los más solicitados. Aunque cada vez es más frecuente la búsqueda de perfiles intermedios o directivos, como managers, gerentes, jefes de sala o directores de hotel, con motivo de la alta especialización y profesionalización de este sector.

Pero se prevé, como señala Bote, una proliferación en el empleo de las herramientas digitales -como las redes sociales y su analítica-, las relacionadas con la irrupción del teletrabajo, la Inteligencia Artificial o el big data, lo cual provocará la demanda de perfiles especialistas en este tipo de tecnologías.

Idiomas, orientación al cliente y experiencia, competencias muy apreciadas

Los empleadores del sector turístico suelen demandar determinadas habilidades comunes a sus posibles candidatos. Una de ellas es, obviamente, el conocimiento de idiomas, debido al importante peso que tradicionalmente tienen los extranjeros en el turismo de nuestro país. Asimismo, se detecta que además de idiomas tradicionales como inglés, francés o alemán, cada vez se demandan otras lenguas como chino, ruso o árabe, debido a la diversidad de orígenes que tienen los visitantes, y al incremento del poder adquisitivo de los turistas de estos países.

La orientación al cliente es otro aspecto fundamental, ya que muchas de estas posiciones son de cara al público, por lo que a los candidatos se les exigirán habilidades al respecto, como amabilidad, empatía y capacidades comunicativas. Dada la estacionalidad y la temporalidad de estos trabajos, en muchas ocasiones se apreciará la experiencia en posiciones similares.

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