Opinión



¿Cómo está afectando la Covid-19 a las finanzas y contabilidad de las empresas?

El avance de la pandemia está en general deteriorando de forma alarmante los resultados de las empresas, paralizando las inversiones...

La Covid-19 está generando una paralización general de la economía que, inevitablemente, está afectando al empleo, finanzas, equilibrio fiscal y a los resultados de la mayoría de las empresas del país.

Para Eva Gómez, abogada laboralista del despacho Sanahuja Mirandala mayoría de las empresas, teniendo en cuenta el parón de la actividad, han tomado medidas de regulación de empleo para lograr ajustar los costes generados cada mes, inasumibles en muchos casos dada la situación actual“.

La Covid-19 ha generado una paralización general de la  economía que, inevitablemente, ha afectado el empleo, las finanzas, equilibrio fiscal y a los resultados de la mayoría de las empresas del país. La mayoría de las empresas, teniendo en cuenta el parón de la actividad, han tomado medidas de regulación de empleo para lograr ajustar los costes generados cada mes, inasumibles en muchos casos en la situación actual“; informa Eva Gómez, abogada laboralista del despacho Sanahuja Miranda. Y añade: “esto sin dudas está provocando que las empresas se vean inevitablemente afectadas, con efectos a corto plazo y consecuencias a largo plazo menos esperadas, que se agravarán o no en función de cómo evolucione la pandemia”.

En este sentido, el avance de la pandemia está en general deteriorando de forma alarmante los resultados de las empresas, paralizando las inversiones, viéndose penalizadas, entre otras consideraciones, por el abrupto decremento de ingresos, el incremento de los gastos financieros, y el poco margen existente en materia de impuestos.

Minimizar el impacto

En materia económica y laboral, la mayoría de los Reales Decretos ofrecen medidas tendentes a la regulación de las relaciones laborales y a efectos de la reducción del coste de cotización para las empresas, tratando de evitar que se produzcan despidos, como consecuencia de fuerza mayor directamente relacionada con la COVID-19. En este sentido, para minimizar el negativo impacto en los resultados, hay que tener en cuenta:

1- Impuestos: debido a la Covid-19, se han permitido aplazamientos extraordinarios, pero en el estado de excepcionalidad en el que nos encontramos, las medidas no están siendo suficientemente contundentes.

2- Ingresos: se están viendo afectados drásticamente como consecuencia del descenso de la actividad o de la conjunción de todos estos factores.

3- Gastos financieros: forzosamente está incrementándose el endeudamiento de las empresas, en general; ello deriva en un deterioro en la cuenta de resultados, y una menor competitividad en el medio plazo.

4- Contabilidad en relación con determinados activos circulantes: inevitablemente el valor neto realizable de determinados activos de las empresas se ha reducido hasta incluso ser inferior a su precio de adquisición. En dichos casos, se deben generar las correcciones pertinentes. Del mismo modo, pero especialmente, está teniendo una afectación muy significativa, sobre todo en los sectores más dañados, el deterioro de clientes que estaban pendientes de cobrar, y que no han podido atender a los vencimientos acordados.

5- Contabilidad en relación con el inmovilizado material: esto recibirá un uso menor al habitual o directamente dejará de utilizarse, excepto que se encuentre amortizado de forma independiente.

Una de las claves estará en la posibilidad de reformular determinadas normas de valoración de la contabilidad de una empresa bajo un nuevo enfoque, que considere el estado de enorme excepcionalidad.

Atendiendo a la situación de gran incertidumbre, la mayoría de las empresas han paralizado inversiones que tenían proyectadas y presupuestadas con anterioridad a la situación de crisis generada por la pandemia de la Covid-19.

Inmersos en una crisis como la actual, la mayoría de las empresas toman decisiones con premura y anticipación, especialmente en materia de regulación del empleo, a fin de reducir al máximo el impacto de los costes estructurales en la cuenta de resultados.”, explica Gómez. “No obstante, la idoneidad de dichas decisiones, y sobre todo su eficacia, dependerá de la evolución y duración de la pandemia, y no será hasta bien entrado el año próximo que se podrá hacer un balance provisional de las consecuencias y del verdadero impacto sufrido , finaliza.

Sobre Sanahuja Miranda

Sanahuja Miranda es un reconocido despacho de abogados fundado en 1980. Cuenta con más de 40 años de experiencia y un equipo de 60 empleados de los que más de 45 son profesionales cualificados, abogados y economistas especializados en todas las áreas precisas para el asesoramiento integral a particulares y empresas, y se ha posicionado como un despacho de referencia.

En particular, cuentan con capacidad y gran experiencia en asuntos relacionados con derecho bancario y abusos y malas prácticas bancarias, contratos de compraventa, ejecución de avales de cantidades anticipadas para la adquisición de bienes inmuebles en construcción (Ley 57/1968), responsabilidades de los diferentes agentes de la construcción, así como del promotor y constructor, y defensa de ejecuciones hipotecarias, seguros de vida, entre otras.

 

 

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