Los minijuegos en los videojuegos RPG, ingrediente imprescindible para la diversión

Los minijuegos despiertan, por lo general, verdaderas pasiones entre los aficionados a los videojuegos del género RPG. Decimos por lo general, porque a veces los estudios de desarrollo no le dedican el mimo necesario para satisfacer a los más aficionados a este popular género de videojuegos. Los minijuegos son pequeños juegos que se incluyen dentro de otro videojuego, al estilo muñeca rusa.

Añadir un plus de versatilidad, el principal atractivo de los minijuegos

Uno de los principales motivos por los que las desarrolladoras optan por incluir minijuegos en sus grandes producciones RPG es para añadir un extra de dinamismo a un gameplay ya de por sí ambicioso, como el que suele ser característico de este tipo de juegos complejos y con narrativas profundas. A veces, sirven para aligerar la tensión y hacer guiños de humor. También sirven para mejorar la experiencia jugable.

Así, nos encontramos con ejemplos muy bien recibidos por los jugadores, como el minijuego principal del ya clásico Red Dead Redemption. Se trata de un minijuego de blackjack que refleja la experiencia que puede ser echarse una partida de blackjack real en un portal online como Genesis Casino que ofrece una gran variedad de juegos clásicos. Este minijuego supone un guiño a uno de los juegos de cartas más populares de nuestro tiempo

Fuente: Pixabay

También las míticas máquinas máquinas recreativas ocupan su lugar en el fascinante mundo de los minijuegos en los RPG. Nos las podemos encontrar en videojuegos de culto como el Grand Theft Auto: San Andreas o el todavía popular Grand Theft Auto Online. Son prácticamente idénticas a las que podemos encontrarnos a día de hoy en algunos de los arcades más vintage.

Cabe destacar también que algunos videojuegos del género RPG tiran la casa por la ventana y apuestan por incluir un sinfín de minijuegos en sus mundos virtuales. Destaca el caso de Final Fantasy VII Remake, una de las joyas de la corona del género. Ofrece minijuegos de todo tipo. Desde una diana con dardos que podremos usar libremente hasta un gimnasio en el que realizar todo tipo de ejercicios, sin olvidarnos de un ring en el que luchar contra todo tipo de adversarios para llevarnos un premio.

Suelen tener buena acogida entre los jugadores, aunque no siempre

Si bien no suele ser lo común, en ocasiones los minijuegos no consiguen su cometido y terminan aburriendo más que entreteniendo a los jugadores. Esto es lo que sucedió en un clásico RPG como Harvest Moon: The Tale of Two Towns, en el que sin mucho sentido tenemos que completar un minijuego tedioso al acercarnos a los pollos en la granja. Otro miniuego que no ha sido muy del agrado de los aficionados al género es el de las carreras de Yoshi dentro de Mario RPG: Legend of the Seven Stars: no tiene más sentido que machacar botones a lo loco, algo que pudo funcionar bien en los 80, pero no en nuestros días.

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En resumen, los minijuegos son un ingrediente imprescindible del género RPG. Raro es el título que no incluye al menos uno. Suelen ser, además, elementos que los identifican cuando se convierten en clásicos de culto. Pero, en ocasiones, también hacen aguas debido a diseños pobres o aburridos. En todo caso, la diversión es la tónica dominante, para alegría de los jugadores.

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