El BCE sitúa a España a la cola de la zona euro en ayudas contra la crisis del COVID en 2020

Banco Central Europeo

El Banco Central Europeo (BCE) sitúa a España como el país de la zona euro que menos gastó en 2020 para luchar contra la crisis generada por el Covid-19. En un documento publicado hoy, señala que España destinó el año pasado un 1,3% del PIB en estímulos fiscales, el porcentaje más bajo entre los países de la eurozona, con una media de algo más del 4%

Los autores del informe del banco central reconocen la dificultad de discernir los límites entre medidas discrecionales y estabilizadores automáticos en algunos casos, como el tratamiento de los Expedientes de Regulación de Empleo (ERTE), que la Comisión Europea considera parte de la actuación de los estabilizadores automáticos, reduciendo así el esfuerzo presupuestario de España al 1,3% desde el 5,5%.

Mientras el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital estima el apoyo fiscal en un 5,5% del PIB, ya que en ese cálculo sí se recoge el esquema de los ERTE, que incluye la exoneración de cotizaciones a la Seguridad Social, así como el fondo a las regiones por el Covid de 16.000 millones de euros.

España queda en último lugar entre los socios de la moneda única y en el extremo opuesto están países como Lituania y Austria, que gastaron más del 6% del PIB. La media de los 19 países del euro quedó ligeramente por encima del 4%. Asi, únicamente España y Luxemburgo habrían acometido en 2020 un esfuerzo menor que entonces, mientras que la media de la eurozona superó en 2020 el 4%, frente al 1,5% del PIB destinado en 2009.

Según estas estimaciones, el mayor esfuerzo fiscal habría sido el acometido por Lituania, con un 6,8% del PIB, por delante de Austria, Malta, Italia, Eslovenia, Irlanda y Países Bajos, todos ellos por encima del 5%, mientras que en Alemania rondaría el 5% y el 2,9% del PIB en el caso de Francia.

En el caso de las economías del euro, Italia, con más del 30% y Alemania con casi un 20% son los países que mayor apoyo a través de estos instrumentos prestaron a las empresas, por delante de Francia y España, con un esfuerzo cercano al 15% cada una.

Desde el Ministerio explican que el esquema de los ERTEs está por encima de la prestación por desempleo y ha sido una medida de mantenimiento de rentas equiparable a cualquier otra transferencia a los hogares. A ello se suma la exoneración extraordinaria de cotizaciones a la Seguridad Social recogida en el esquema, que supone también un apoyo directo a empresas.

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