Día Internacional de la Juventud: El papel del joven como dinamizador del cambio social

Los jóvenes, conscientes de que son la clave para combatir los discursos de odio en la red

Conocen la importancia de denunciar este tipo de discursos en las redes, pero entienden el silencio, por miedo a empeorar la situación, parecer débiles o por la sensación de desprotección e impotencia que sienten

Hoy, 12 de agosto, se celebra el Día Internacional de la Juventud, una jornada para promover el importante papel de los jóvenes como dinamizadores del cambio social y el desarrollo.

Ellos y ellas se enfrentan en la actualidad a retos muy importantes, no sólo para sus vidas, sino para la construcción de nuestra sociedad. La tecnología forma parte fundamental de muchos aspectos de su día a día, influye en su manera de comunicarse y de ver el mundo y también por ello, son un grupo de población especialmente vulnerable a aspectos que tienen que ver con la red.

Uno de sus desafíos es identificar y saber reaccionar a los discursos de odio que están presentes en las redes sociales e internet. Los y las jóvenes son quienes más expuestos están, ya que la red se ha convertido en la principal vía de comunicación de este tipo de discursos nocivos y se encuentran en un momento vital en el que la educación en valores, la reflexión y el pensamiento crítico, pueden contribuir a cambiar las cosas.

El proyecto No More Haters (https://nomorehaters.es/ ) desarrollado por Fad y Maldita.es tiene como objetivo enseñar a los y las jóvenes a identificar y combatir los discursos de odio en la red y a que sean conscientes de la importancia de generar discursos responsables libres de odio, basados en la inclusión y en el respeto.

ESTRATEGIAS PARA COMBATIR LOS DISCURSOS DE ODIO EN LA RED

Según la investigación “Romper cadenas de odio, tejer redes de apoyo: Los y las jóvenes ante los discursos del odio” realizada en el marco del proyecto No More Haters por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud de Fad, los y las jóvenes creen en la responsabilidad individual como un mecanismo fundamental para abordar y acabar con este tipo de discursos nocivos.

En general, los y las jóvenes participantes en el estudio señalan como importante la premisa de no retroalimentar el odio, no responder ni intentar razonar con personas que generan odio porque lo amplifica. Conocen la importancia de denunciar este tipo de discursos en las redes, pero entienden el silencio, por miedo a empeorar la situación o parecer débil y por la sensación de desprotección e impotencia.

Los y las jóvenes entrevistados exponen además que en muchos momentos adoptan una postura activista ante los discursos de odio como una forma reivindicativa de enfrentarse directamente a la intencionalidad de los mensajes, el hacer daño. También se observa una apuesta por generar redes de apoyo e identidad que mitiguen el impacto del odio.

Hacen hincapié en la capacidad individual para romper con las cadenas de odio oculto y normalizado, y en la necesidad de asumir tal responsabilidad en los círculos de proximidad, ante el acomodamiento en la mayoría silenciosa: frente al odio de baja intensidad, generar conciencia y apoyo de alta densidad. La red personal que la persona usuaria crea se define como una suerte que mitiga el impacto del odio y cumple una funcionalidad para la reafirmación de la propia identidad.

También destacan que las plataformas de redes sociales deben reconocer su responsabilidad y enfatizan la necesidad de facilitar mecanismos de control y denuncia. Se observa una demanda de “filtros” que criben las noticias verdaderas y falsas, y faciliten a los usuarios y usuarias esa labor.

QUÉ NECESITAN LOS JÓVENES PARA COMBATIR EL ODIO EN LA RED

En el estudio se identifican una serie de necesidades para poder combatir este tipo de discursos online.

En primer lugar se destaca la necesidad de trabajar en valores y emociones, aprender a tener un pensamiento crítico y trabajar en el desarrollo de la inteligencia emocional. Se subraya la importancia de la alfabetización digital para poder combatir el discurso de odio.

En los centros educativos se evidencia la necesidad de generar espacios y contextos para hablar del discurso de odio. También formar a los y las docentes y perseguir la ejemplaridad en el entorno familiar.

En cuanto a la formación de la opinión pública es necesario visibilizar las injusticias y sensibilizar. Las plataformas deben contar con protocolos de actuación y hacerse responsables en función de su alcance. Se debe formar a periodistas para combatir la legitimación del lenguaje discriminatorio.

También se pone de relieve la necesidad de que se genere un marco institucional que proteja las situaciones de vulnerabilidad, y de que se institucionalicen las respuestas ante los desafíos del odio.

Cabe destacar que, de igual forma que internet se constituye como terreno propicio para los discursos de odio, también debe ser observado y considerado como espacio de transformación, entre otras cosas para combatir ese odio. Un espacio donde tienen cabida nuevos movimientos que velan por la igualdad, la no discriminación y la denuncia, y que puede facilitar y canalizar, como ningún otro, las respuestas necesarias.

Creen mayoritariamente en la responsabilidad individual como mecanismo fundamental para abordar y acabar con este tipo de discursos nocivos

Según la investigación “Romper cadenas de odio, tejer redes de apoyo: Los y las jóvenes ante los discursos del odio” realizada en el marco del proyecto No More Haters por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud de Fad

 

#NoMoreHaters 

#DíadelaJuventud

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