El Silo de La Palma del Condado, inscrito como Bien de Interés Cultural

El inmueble es un claro ejemplo de la arquitectura industrial agroalimentaria y un hito paisajístico palmerino

Interior del Silo de La Palma del Condado (Huelva)

El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía ha acordado inscribir, a instancias de la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico, en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz (CGPHA), como Bien de Interés Cultural, con la tipología de Monumento, el Silo de La Palma del Condado, en Huelva, un claro ejemplo de la arquitectura industrial agroalimentaria, además de un hito paisajístico en la localidad onubense.

El inmueble destaca por su arquitectura, que simboliza un período gris y de carestías, vestigio material de la importancia de la economía agraria palmerina durante la segunda mitad del siglo XX, basada en un lenguaje arquitectónico inspirado en la premisas de utilidad, sencillez y economía.

Este edificio fue construido en dos fases. Una primera, promovida en el año 1949 por el Servicio Nacional del Trigo, y que comprende la torre de comunicación vertical y once celdas ubicadas al este –cuyo proyecto original está firmado por el ingeniero agrónomo Leandro de Haro y Moreno- y, una segunda, promovida por el Servicio Nacional de Productos Agrarios en 1979, que consistió en una ampliación de nueve celdas hacia el oeste, actuación que se percibe desde el exterior con una línea vertical de unión entre ambas fases.

Con la protección de este inmueble, de estilo arquitectónico racionalista de líneas muy geométricas y con una volumetría contundente, se protege no sólo el inmueble en sí, sino, además, el entorno con el fin de evitar las alteraciones que pueden afectar a los valores propios del bien, a su contemplación, apreciación o estudio.

Como dato de interés, este inmueble fue un silo de recepción, pudiendo almacenar hasta dos mil toneladas métricas de grano, cuya moderna maquinaria permitirá recibir rápidamente el grano directamente desde sus productores, clasificándolo y conservándolo hasta su posterior redistribución a los puntos de consumo, resultando una muestra singular del patrimonio industrial onubense.

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