La subida del IVA del gas al 21% encarecerá unos 50 euros anuales la factura en el mercado libre

Supone pasar de un gasto promedio al mes de 41,42 euros al mes a unos 45,54 euros

La subida del IVA del gas encarecerá la factura unos 50 euros al año

La subida del IVA al 21% en el gas natural que entra en vigor este mes de abril supondrá un encarecimiento medio de la factura de 4,12 euros al mes, cerca de 50 euros al año, teniendo en cuenta las tarifas del mercado libre analizadas por Kelisto.es.

En este contexto, señala la compañía, la clave para ahorrar pasa por revisar nuestro contrato y cambiarse de tarifa, dado que el precio del término variable en el mercado libre ha caído un 15,70% entre octubre de 2023 y abril de 20242. Además, es posible que varias tarifas bajen de precio durante los próximos días para compensar el cambio impositivo, aunque por el momento no se han registrado descuentos tan significativos como los que se produjeron en febrero de 2024, cuando el IVA subió del 5% al 10%.

«Si, por ejemplo, renovamos nuestro contrato de gas natural en octubre de 2023, cuando empezó la temporada de frío, es muy probable, dada la media de precios del mercado, que estemos pagando un 15% más en comparación a lo que podemos empezar a pagar si acudimos a una de las tarifas más baratas del mercado actualmente; si, además, tenemos en cuenta la subida del IVA, tiene sentido buscar un nuevo proveedor, a pesar de que el gasto en calefacción sea menor durante la primavera, aunque solo sea para ahorrarnos unos euros en el sistema de agua caliente”, explica Javier Martínez, portavoz de Energía de Kelisto.es.

El coste medio de la factura, según cálculos de Kelisto, era en marzo de 2024 de 41,42 euros al mes en el mercado libre, dentro de la modalidad RL1 y con un gasto promedio de 5.000 kWh al año. Con la vuelta del IVA del gas al 21%, el gasto medio pasa a ser de 45,54 euros al mes.

Evolución del precio del gas: una caída constante desde enero

El precio del gas natural no ha dejado de caer de manera sostenida desde enero de 2024 en el mercado libre. Hasta entonces, el coste del término variable bajaba mes a mes, pero siguiendo un ritmo inferior al registrado desde el cambio de año. Destaca la gran caída en febrero de 2024 en comparación al mes anterior, con una bajada del 8,68%, que compensó el aumento del IVA del 5% al 10%2.

El mercado regulado (es decir, la Tarifa de Último Recurso o TUR), que sigue siendo más barato que el libre (aunque sin tanta estabilidad y sin acceso a servicios adicionales o posibilidad de aunar facturas energéticas) ha vivido una evolución distinta, dado que su precio sigue intervenido por el Gobierno. La TUR se encareció ligeramente entre diciembre y enero de 2023, para volver a registrar una caída en los precios fijados para el trimestre que va de abril
a junio de 2024 del 14% con respecto al trimestre anterior.

El ‘gap’ de precios entre el mercado libre y el regulado se cierra, aunque sigue siendo amplio. En cuanto al término variable, la diferencia era del 44% en octubre de 2023, frente al 37% de abril de 2024.

Los precios del mercado de futuros, consultables en la web del Mercado Ibérico del Gas (Mibgas) auguran, por el momento, tiempos de calma en el sector energético: el coste previsto para el resto del mes de abril es de 27,50 euros el MWh, y de 31,13 euros el MWh para 20253

«La relajación de las tensiones internacionales disparadas por la invasión de Rusia a Ucrania, un invierno cálido y el buen estado de las reservas de combustible de las principales potencias tras la crisis de 2022 son las causas detrás de estos precios bajos aunque, como vivimos hace dos años, la situación puede dar un vuelco en cuestión de semanas. A pesar de que la implantación renovable en España marcha viento en popa, el diseño del mercado mayorista provoca que un gas caro no solo provoque precios altos en el producto minorista del gas natural, también en el de la electricidad», apunta Kelisto.es.

Trucos para ahorrar en gas natural

Aunque no supone un ahorro energético de por sí, comparar tarifas y optar por una oferta más asequible es vital para pagar menos a final de mes por el gas. Hay una diferencia de 137 euros anuales, un 22%, entre la tarifa de gas más barata y la más cara del mercado actualmente, según cálculos de Kelisto, el ahorro «será aún mayor si firmaste el contrato hace unos meses y aún no se te ha aplicado una renovación a la baja, en base a la caída en picado
de los precios del mercado”, destaca Martínez.

El buen tiempo ya está asentándose en la Península, pero nunca es mal momento para repasar los principales consejos para ahorrar en gas natural y pagar algo menos si entra una nueva bolsa de aire frío durante esta primavera:

Mantén una temperatura adecuada: el principal consejo es evitar cifras altas en el termostato, ya que esto puede incrementar el consumo de energía y, por tanto, tu recibo. 21 grados son suficientes para estar cómodo, y no es necesario que parezca verano en el interior de tu casa, es mejor ponerse un jersey que llevarse un susto con la factura.

Apaga la calefacción por la noche: salvo en casos de frío extremo, no es necesario mantener la calefacción por la noche, por lo que es posible ahorrar en calefacción al apagar los radiadores.

Programa el encendido: si solo estás en casa unas horas al día, dejar la calefacción encendida, aunque sea a baja temperatura, puede suponer un gasto extra. La mejor opción es programar su encendido, si tu instalación lo permite, una hora antes de que llegues a casa. Así, tu vivienda estará a la temperatura adecuada cuando llegues, sin gastar de más.

No calientes las habitaciones vacías: para no derrochar en consumo, cierra la llave de los radiadores de gas de las habitaciones que no utilices. Si no lo haces, aumentarás tu gasto de forma innecesaria.

Ventila la vivienda solo el tiempo justo: si es posible, aprovecha el momento más soleado del día para abrir las ventanas. 15 minutos por habitación son suficientes, evitando pérdidas de calor excesivas.

Cambia tu caldera por una de bajo consumo: si es el momento de renovar tu caldera, valora la posibilidad de hacerlo por un sistema más eficiente, como las de condensación. Aunque suponen una inversión mayor, la reducción del consumo y del importe en tu factura merecerá la pena a la larga. Comprueba si en tu comunidad existe actualmente un plan Renove de calderas y benefíciate de las ayudas disponibles.

No cubras los radiadores: colocar un mueble demasiado cerca o poner ropa húmeda encima para que se seque más rápido no es recomendable si quieres ahorrar en calefacción. La energía que necesite el radiador para calentar la estancia será mayor, por lo que también subirá el consumo y la factura.

Extrae el aire de los radiadores: si tienes este tipo de dispositivo de calefacción en casa, purgar o sacar el aire a los radiadores es necesario, al menos, una vez al año, cada vez que comienza el invierno. Esto se debe a que es habitual que se acumulen pequeñas burbujas de aire que impiden el paso del calor y, por tanto, provocan que los radiadores no calienten con toda la potencia necesaria.

Revisa el aislamiento: entre el 25% y el 30% de las necesidades de calefacción de un hogar se deben a pérdidas de calor que se originan en las ventanas, según los datos del IDAE. Por ello, es necesario comprobar que la vivienda cuenta con sistemas de aislamiento adecuados que no dejen entrar el frío. En caso de un mal aislamiento, en la actualidad hay programas del Gobierno para subvencionar obras de eficiencia energética, tanto para edificios como para viviendas unifamiliares, con el que la reforma saldrá más barata y reducirás el periodo de amortización.

Una opción barata y sencilla, si no quieres meterte en grandes obras para mejorar la eficiencia, es poner burletes en los marcos de puertas y ventanas: pequeñas tiras adhesivas, que se adquieren en cualquier ferretería por unos cuantos euros, para evitar la entrada de aire.

Revisa tu caldera: un buen mantenimiento te permitirá ahorrar en calefacción y evitará que se produzcan problemas importantes en el futuro. Algunas compañías incluyen en el contrato el servicio de mantenimiento de forma gratuita. Recuerda realizarla una vez al año para evitar sorpresas e incidentes.

No te saltes ninguna inspección: realizar las inspecciones obligatorias de gas natural, así como revisar periódicamente la caldera, te ayudará a mantener tu instalación en buen estado y evitar que haya algún problema que esté aumentando tu consumo de energía. La inspección obligatoria se debe realizar cada cinco años, aunque en Euskadi este periodo baja a cuatro.

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