
La Guardia Civil ha investigado a tres personas como supuestas autoras de un delito de contrabando, hurto, tenencia de sustancias inflamables y de pertenencia a organización criminal, siendo intervenidas en Punta Umbría una gran cantidad de garrafas con 5.600 litros de combustible y tres embarcaciones, todo ello posiblemente relacionado con el abastecimiento de narcolanchas en la costa onubense.
Los hechos ocurrieron el pasado 15 de marzo, cuando efectivos de la Patrulla Fiscal y de Fronteras de Huelva recibieron aviso de la Central COS 062, ya que se había tenido conocimiento de la existencia de un vehículo cargado de combustible que se dirigía a un paraje de la localidad de Punta Umbría, según informa el Instituto Armado.
Una vez en el lugar indicado, los agentes localizaron dicho vehículo. Al proceder a darle el alto, los ocupantes hicieron «caso omiso» a sus señales, logrando entrar en una nave. En ese momento, varias personas intentaron cerrar la puerta de acceso a la misma, «golpeándola contra el vehículo oficial para evitar la entrada de los agentes».
Una vez, dentro, estas personas emprendieron la huida por los tejados del inmueble colindante, observando que a uno de ellos se le caía dinero en efectivo.
Inspeccionado el interior de la nave fueron localizadas tres embarcaciones de recreo; un remolque, que resultó estar sustraído; 224 garrafas con combustible, 130 de ellas vacías y «dispuestas para ser llenadas»; una pistola de aire comprimido; 4.645 euros en billetes y un teléfono móvil, así como una gran cantidad de víveres, «probablemente para el abastecimiento de embarcaciones en fechas próximas».
Tras investigaciones llevadas a cabo por los agentes de la Unidad de Análisis e Investigación de la Compañía Fiscal del Puerto para la identificación de las personas que emprendieron la huida, se ha logrado identificar a tres de ellas, que han sido investigadas por estos hechos. En total se han intervenido 5.600 litros de combustible.
Las investigaciones continúan por si hubiera más personas implicadas y las diligencias instruidas han sido puestas a disposición de la autoridad judicial competente.
La Guardia Civil recuerda que este tipo de combustible es «altamente inflamable y si no se toman las medidas de seguridad oportunas para su almacenamiento y transporte puede suponer un grave peligro para las personas con la posibilidad de incendio e incluso de explosión, además de problemas para la salud provocados por los vapores que emanan estos carburantes».



Escribe una respuesta