
Antonio Tejero Molina (Alhaurín el Grande, 1932) ha muerto en Valencia a los 93 años. El destino ha querido que falleciera el mismo día que el Gobierno desclasificaba los documentos secretos del golpe de estado que protagonizó.
El teniente coronel de la Guardia Civil que se convirtió en el símbolo del fallido golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, entraba ese día a las 18:23 pistola en mano en el hemiciclo del Congreso de los Diputados al grito de “¡quieto todo el mundo!”. En ese momento estaban en plena votación de la sesión de investidura de Lepoldo Calvo Sotelo como presidente del Gobierno, que iba a sustituir a Adolfo Suárez.
El exmilitar fue condenado a 30 años de prisión por rebelión tras irrumpir en 1981 en el Congreso de los Diputados
El anuncio de su muerte lo ha adelantado el abogado de la familia, Luis Felipe Utrera Molina, que ha difundido un mensaje de uno de los hijos del ex guardia civil. “Quiero comunicaros con profundo dolor que hoy, 25 de febrero del 2026, mi padre, Antonio Tejero Molina, ha fallecido en compañía de todos sus hijos, habiendo recibido los últimos sacramentos y la Bendición de Su Santidad León XIV. Doy infinitas Gracias a Dios por su vida entregada y generosa para con Dios, España y su familia. Ruego una oración por su eterno descanso. Gracias”.



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