
Sin la presencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el Congreso de los Diputados, las víctimas y familiares del accidente ferroviario de Adamuz se han concentrado ante el comienzo de la sesión de control al Gobierno con 47 sillas con el nombre de los 46 fallecidos en el siniestro y el del maquinista que murió al día siguiente en otro accidente de Rodalies en Gelida (Barcelona).
La manifestación ha sido organizada por la Asociación Víctimas Descarrilamiento Adamuz, cuyos portavoces han dado lectura a un manifiesto en el que han expresado su “vergüenza dolorosa y corrosiva” hacia la clase política. En su intervención, han denunciado que se les intenta silenciar y utilizar como “arma arrojadiza” en el debate público. Entre las críticas, también han señalado que se tardó más de una hora en darse cuenta de la presencia del tren Alvia con destino a Huelva y han cuestionado el uso del dinero europeo destinado a la renovación de la línea Madrid-Sevilla, que, a su juicio, “no se utilizó debidamente”.
El manifiesto leído no se ha olvidado del ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, a quien han reprochado que presuma de haberse reunido con ellos hace dos meses y le han instado a recibir a todos los afectados. También se han referido al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, preguntando una vez más por su ausencia.

La Asociación exige «verdad, justicia y garantías», o lo que es lo mismo, el esclarecimiento de los hechos y la asunción de responsabilidades, tanto en el ámbito político como empresarial, por las posibles negligencias en el mantenimiento y seguridad de la vía para que no vuelvan a repetirse.
En las puertas del Congreso, el presidente de la asociación, Mario Samper, ha reclamado a los políticos que «se pongan las pilas, dejen de hacer caja con este suceso tan trágico, dejen de pelearse y aúnen las fuerzas para que en el ferrocarril en España se implementen las medidas necesarias para que esto no vuelta a ocurrir».


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