
“Para nosotros, que vendemos energía y que llegamos a ahorrar a nuestros clientes hasta un 30% evitando que despilfarren, es especialmente importante que hayamos obtenido el certificado de Aenor”, afirma Diego Montes, director-gerente de Unieléctrica, la comercializadora de energías verdes con capital 100% andaluz que ha recibido tras un largo proceso de adaptación el Certificado del Sistema de Gestión Energética 50.001, dando un valor añadido a su trabajo diario y al producto que oferta.
Las palabras de Montes resumen la filosofía de la empresa, una de las pocas comercializadoras de renovables en exclusiva de todo el país (la primera de Andalucía con sede en la propia comunidad autónoma), y el especial significado que ha tenido para sus directivos y trabajadores la concesión del certificado, todo ello tras regular las buenas prácticas desde el más pequeño gesto cotidiano hasta el funcionamiento general de la empresa en relación al gasto energético, pasando por el mejor aprovechamiento de la luz solar en sus instalaciones, el aislamiento de las dependencias o la forma para no derrochar energía con un simple ordenador que quede encendido y sin uso.
“Vendemos energía, pero no a toda costa. De hecho, lo primero que hacemos con nuestros clientes es proponerles fórmulas de eficacia para sacarle el mayor provecho al gasto y a veces consiguen ahorros de hasta el 30% respecto a sus anteriores facturas con otras comercializadoras”, añade Montes. El director gerente, incluso, reitera sus palabras de hace tres meses cuando se comenzó con el proceso de adaptación a la norma de eficiencia energética: “Queremos empezar por nosotros mismos, porque no tiene sentido ni es moral en estos tiempos derrochar energía”.
El certificado se renovará periódicamente y se extenderá a la próxima sede nacional de la empresa, un señorial inmueble de los años 40 en la avenida de El Brillante (Córdoba) que, en una operación de un millón de euros, se está reformando para convertirlo en un edificio inteligente en el que el arquitecto Fernando Cantarero ha aplicado los últimos conocimientos y sistemas de eficiencia energética, aprovechando la estructura y elementos de arquitectura tradicional preexistentes.
La firma levantó las persianas hace dos años y medio y, aunque aún lejos de las cinco ‘grandes’ del sector, ya tiene más de 12.500 clientes en toda España, especialmente en Andalucía, Madrid, Levante y Cataluña. La fórmula de la comercializadora consiste en cuidar una cartera de clientes de autónomos y pequeñas y medianas empresas de consumo medio, un segmento en el que se puede llegar a acuerdos beneficiosos para ambas partes, todo ello gracias al descenso los últimos años del coste de las renovables y a ajustar el contrato a las necesidades reales del usuario.
La empresa, la primera de su género con sede en Andalucía, quiere ‘predicar’ con el ejemplo y aplicará también los preceptos al edificio inteligente que será su nueva central


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