Opinión



La Escuela de Pacientes cuenta con 150 sedes en Andalucía para promoción de ayuda mutua y autocuidado

Abordan, junto a asociaciones, fibromialgia, diabetes, cáncer o celiaquía

En la Escuela de Pacientes pretende que el paciente mejore la percepción de la enfermedad

La Escuela de Pacientes, coordinada por la Escuela Andaluza de Salud Pública, cuenta ya con 150 sedes repartidas por toda la geografía andaluza como referentes en la promoción de la ayuda mutua y los autocuidados dentro del Sistema Sanitario Público de Andalucía. Estas escuelas abordan, junto a las asociaciones provinciales y las federaciones de pacientes, patologías como la fibromialgia, diabetes, enfermedades cardíacas, respiratorias, cáncer, pacientes anticoagulados, celiaquía, etc…

El consejero de Salud, Aquilino Alonso, ha explicado en comisión del Parlamento andaluz que la Escuela de Pacientes “establece una alianza entre pacientes, personas cuidadoras, profesionales sanitarios, familiares y asociaciones, y por tanto favorece un trabajo corporativo, que se enriquece con las aportaciones de todos los colectivos que intervienen en los procesos derivados de enfermedades crónicas, para mejorar su salud y la calidad de vida de los pacientes”.

Aquilino Alonso también ha recordado que esta iniciativa fue la primera de estas características en implantarse en el conjunto del Sistema Nacional de Salud, y que “en sus ocho años de actividad y desarrollo ha conseguido que las prácticas de apoyo mutuo se hayan convertido en un instrumento de primera importancia en el abordaje de un conjunto de patologías prevalentes en nuestra sociedad”.

La metodología de trabajo para desarrollar estas actuaciones parte de la selección de personas con enfermedades crónicas que quieran ser formadoras de la Escuela de Pacientes. Para ello deben ser pacientes o familiares de pacientes y capaces de dinamizar un grupo comprometido en la ayuda mutua.

Una vez que estas personas adquieren su compromiso, asisten a un curso de una media de 12 horas de duración, al que también asisten los profesionales de referencia que van a apoyar a los pacientes formadores en los sucesivos cursos que impartan a otros pacientes.

Desde la creación de la Escuela de Pacientes en 2008, algo más de 10.500 pacientes han participado en algunas de las actividades organizadas y 8.000 personas han participado en los 500 cursos de formación realizados. Además, el modelo de la Escuela de Pacientes de Andalucía ha sido incorporado por otras comunidades autónomas.

En los últimos meses, se han incorporado ocho nuevas aulas, que se añaden a las 12 que ya estaban creadas. Son las unidades de Salud Mental, Parálisis Cerebral, Dolor Musculoesquelético, Artritis, Trasplante de Médula, Riesgo Vascular, Urostomías y Aula para padres y madres de niños y niñas con ostomías. Son ya por tanto 20 las aulas en activo que cubren un amplio catálogo de enfermedades prevalentes, crónicas y con importantes consecuencias personales y sociales, ya que requieren la implicación de familiares, y de  cuidadores y cuidadoras.

Resultados

Los resultados que se derivan de la existencia de estas aulas, en las que los pacientes reciben la formación específica dirigida a su patología manifiestan la mejora de su calidad de vida y su estado de salud. Así, tras la formación recibida en los cursos de la Escuela de Pacientes, disminuye el porcentaje de aquellas personas que califican su salud como mala, pasando del 9,2% al 5,6%.

Aumenta por otra parte los pacientes que valoran su salud como muy buena. Pasan de un 5,1% al 8,9%. Este aumento de la valoración subjetiva es especialmente notable en el caso de las enfermas de cáncer de mama y de los que padecen insuficiencia cardiaca, diabetes y fibromialgia.

Tras la asistencia a los talleres aumenta la distancia entre una visita y otra al médico de atención primaria, así como el número de visitas a urgencias que pasa del 49% que no han asistido nunca al 63% que tampoco han asistido, después de realizar los talleres.

En cuanto a la hospitalización, antes de realizar los cursos y talleres, el 71% no habían sido hospitalizados, y este porcentaje se incrementa hasta el 93% tras la realización de los cursos de formación. En el seguimiento correcto del tratamiento, antes de los cursos el 22% de los asistentes afirmaban seguirlo, y este porcentaje asciende hasta el 54% tras asistir a los cursos.

A ello se une una percepción más positiva sobre la interferencia de su estado de salud en aspectos de su vida cotidiana, que cada vez es menor, y también sobre las repercusiones de la enfermedad en el ámbito laboral, que pasa del 11,6% antes de asistir a talleres, que afirma haber trabajado más de 40 horas semanales hasta un 29,2% tras recibir los cursos. Y el número de los pacientes que no han perdido ninguna hora de trabajo a la semana pasa del 36,4% al 55%, antes y después de los cursos.

Para concluir, el consejero ha destacado que la integración en la Escuela de Pacientes aporta a los pacientes con enfermedades crónicas, “una percepción distinta de la misma”. “La doble acción de la asistencia que reciben de los profesionales sanitarios del sistema público, como la oportunidad de compartir sus experiencias, la evolución de la enfermedad y el aprendizaje de los autocuidados, hace que mejore su calidad de vida y su estado de salud de forma considerable”, ha dicho.

Abordan, junto a asociaciones y federaciones, patologías como fibromialgia, diabetes, enfermedades cardíacas, cáncer o celiaquía, consiguiendo mejorar la percepción de la enfermedad

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