El Ulises o la inauguración de un tiempo nuevo

José Baena

Dentro de la narrativa contemporánea, quizás, habría que destacar cuatro nombres fundamentales: Proust, Kafka, Joyce y Faulkner.

         Desde la novela psicológica con novedades estructurales importantes, pasando por la lucidez y la tristeza, el desengaño que le lleva a la ruptura con los valores de la sociedad en la que vive,(Faulkner), una sociedad en descomposición dibujada con tonos macabros, hasta el testimonio del hombre contemporáneo con su angustia y el sentimiento de hallarse perdido en un mundo incomprensible(Kafka), inhumano, regido por oscuros poderes indescifrables que degrada al hombre. La angustia existencial y la deshumanización del mundo; es sin embargo, el irlandés, James Joyce, quien profundiza más en la experimentación narrativa intentando un nuevo lenguaje(La vela de Finnegans), en ruptura con la lengua inglesa o una nueva odisea(Ulises), destructora de mitos que concibe a la humanidad con tristeza.

         «Cada episodio, surgía en torno a un término de referencia a la Odisea[…] con algo de chiste que sólo entiende el que lo hace, si no da especial información al contarlo. Más importante que ese andamiaje es el hecho de que cada episodio tenga una técnica y una voz diferentes- si se quiere,  un punto de vista diferente. De hecho, algunos de los dieciocho capítulos tienen más de una voz, bien sea sucesivamente, bien sea en alternancia.-.

         Por lo que toca al “punto de vista”, hay capítulos-los menos- en que el señor Bloom aparece visto- o entrevisto fugazmente- desde alguna otra persona o desde un narrador impersonal: más  frecuente es que el relato incluya- o aún tenga como base- el proceso mental del señor Bloom en su verbalización básica, sin necesidad de hacer explícitas las conexiones lógicas ni explicar las referencias. Esto es lo que suele designarse con el término de Henry James “corriente de conciencia” y  lo que llamó Valèry Larband, al presentar el Ulises, “monólogo interior”: el propio Joyce lo llamó”palabra interior” al declararse deudor de tal técnica a la olvidada novela de Edouard Dujardin, “Les lauriers sont coupés”»

         El Ulises está escrito utilizando variadas técnicas: la narración, debates dialécticos, parodias del lenguaje jurídico, cuestionarios de colegio de jesuitas, monólogo interior…

         El estilo contiene variados recursos: arcaísmos, cultismos, vulgarismos, onomatopeyas, aliteraciones, juegos fonéticos de imposible traducción…Todo en su conjunto presenta una obra de ruptura literaria que se aparta de la narrativa anterior y que supone el comienzo de una nueva época en la literatura. Joyce, inaugura un tiempo nuevo.

JOSE BAENA ROJAS

Punta Umbría

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