
El Instituto de Crédito Oficial (ICO) se ha adherido, en su calidad de acreedor, al plan de reestructuración financiera de Abengoa diseñado para evitar el concurso de la empresa, según han indicado fuentes del ICO. el organismo, que depende del Ministerio de Economía y que concentra junto a la sociedad de crédito Cesce la exposición acreedora del Estado en Abengoa.
La deuda de la compañía comprometida con el ICO asciende a cerca de 130 millones de euros, mientras que la exposición de Cesce ronda los 206 millones, de los que 115 millones son avales y el resto, crédito comprador.
El Estado también tiene una exposición de otros 75 millones a través de Cofides y aportó 9 millones en la inyección recibida por la compañía el pasado mes de diciembre para frente a su actividad ordinaria. El Gobierno ya ha expresado su disposición de respaldar a la Nueva Abengoa a través de Cesce con 153,5 millones de euros destinados a asegurar sus futuras operaciones. Cesce, participada en más de un 50% por el Estado y en el resto de su capital por entidades financieras y aseguradoras, asegurará la mitad de la nueva línea de 307 millones de euros que necesita Abengoa para el desarrollo de nuevos proyectos.
Estos avales, solicitados por los bancos acreedores implicados en el rescate de Abengoa, se destinarán a los proyectos en el exterior «más claros y sólidos», entre ellos una planta termosolar en Chile o otros activos en Estados Unidos, Arabia Saudí, Sudáfrica, México y Omán.
Abengoa confirmó anoche, el mismo día en que concluía el plazo para adherirse a su plan de reestructuración financiera, que el apoyo obtenido por la masa acreedora supera «holgadamente» el 75%.
De esta forma, Abengoa podrá evitar el que habría sido el mayor concurso de acreedores hasta la fecha en España. Abengoa tiene ahora una hoja de ruta para su futura viabilidad, tras solicitar en noviembre del año pasado el preconcurso de acreedores al acumular una deuda de casi 9.000 millones.


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