Cáritas alerta de las «pésimas condiciones» de los asentamientos tras la muerte de un joven

Pide la creación de una mesa intersectorial y de una red de recursos

Unas 2.000 personas pernoctarán en los asentamientos de la provincia durante la campaña agrícola

Cáritas Diocesana de Huelva ha lamentado el fallecimiento del joven Adama Ndiaye, de 30 años de edad, en un asentamiento chabolista en Moguer y aunque su muerte no ha sido accidental, quiere alertar sobre las «pésimas» condiciones de vida que sufren las personas que allí viven.

Adama, explica Cáritas, era una de las personas que «malviven» en uno de los asentamientos chabolistas situados en las periferias de los municipios agrícolas de la provincia de Huelva vinculados a la campaña de la fresa. Era usuario habitual del centro de duchas San José que Cáritas Parroquial de Moguer mantiene abierto desde el año 2013 con la colaboración del Ayuntamiento de esta localidad. «El asentamiento fue su techo durante más de 5 años  y a pesar del esfuerzo de las entidades sociales para que dejara su chabola, él nunca quiso abandonarla», señala Cáritas, que denuncia que la historia de Adama «es sólo una más entre las más de 2.000 personas que durante esta campaña pernoctarán en los asentamientos de la provincia y desde Cáritas Diocesana de Huelva no podemos dejar de denunciar la inhumanidad de dejarse la vida en una chabola de plástico y cartón».

Propuestas

Por todo ello, Cáritas pide a las distintas administraciones que afronten su parte de responsabilidad en esta realidad y que se impliquen en buscar una solución a este problema. Además, solicita la creación de una mesa intersectorial en la que la administración, los sindicatos, la patronal, las organizaciones sociales y los propios afectados «busquen y aporten todo lo posible en la solución de este problema humanitario».

Propone, por otra parte, la puesta en marcha de una red de recursos en todas las zonas agrícolas que permitan a los trabajadores temporeros «no verse obligados a vivir en asentamientos que no disponen de ningún tipo de servicios» y que estos servicios «se vean ampliados con aquellos otros que complementen las necesidades de atención social, de salud, educación de las personas que se desplazan a la provincia a trabajar, desde duchas hasta ampliación en la dotación sanitaria». Asimismo, solicita la puesta en marcha de programas de ayuda y mediación al alquiler de viviendas que ofrezcan una alternativa a las chabolas. «No nos debemos acostumbrar a que hechos tan lamentables y que inciden directamente en la vulneración de derechos humanos queden en el olvido en unas ocasiones o en la trivialización de la pobreza en otros», señala Cáritas.

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