Silverio Victoria: “Cuando se cambia la forma de ver las cosas, las cosas cambian de forma”

El psicólogo onubense saborea el éxito de su primer libro 'Al otro lado de la mesa'

Silverio Victoria junto a Federico Pérez en la presentación de su libro 'Al otro lado de la mesa'

Silverio Victoria Alvez, nacido el 17 de junio de 1974 en Minas de Riotinto (Huelva), es psicólogo de profesión y autor del libro, ‘Al otro lado de la mesa’, que ha irrumpido con fuerza en el panorama cultural onubense. Tras dos meses y medio desde que vio la luz, esta obra ha recorrido numerosos lugares en los que ha vertido las experiencias y vivencias que este conjunto de palabras, como a su autor le gusta definir su libro, recoge entre sus páginas.

Prologado por el abogado Francisco Martín, en el libro se narran hechos reales que durante más de 17 años el autor ha podido recoger en el desarrollo de su profesión. Actualmente trabaja en la Residencia de Psicodeficientes y Gravemente Afectados Betsaida, así como en el CRB San Isidro de Sión, encuadrados ambos en la Asociación de Obras Cristianas de Gibraleón. Así mismo, colabora en el centro de desintoxicación Arrabales, de Huelva, además de estar inmerso en la elaboración de su Tesis Doctoral bajo el título “Salud Autopercibida en ancianos institucionalizados, con y sin demencia”.

De la mano de Pábilo Editorial, de su compañero y amigo Federico Pérez, y en colaboración con Joaquín Cabanillas, este libro ha aparecido para, entre otras cosas, sacar la psicología a la calle y para que la gente sea capaz de observarla desde dentro. Asimismo, intenta aclarar los tópicos y tabús y la envuelve de forma llana y cercana.

P. ¿Cómo y cuándo nació la idea de este libro?

R. Hará cosa de año y medio o dos, inicié mis pinitos en la escritura sacando una columna semanal en el periódico local “Viva Huelva”. Bajo el nombre de “Desde el diván”, escribía sobre temas relacionados con mi profesión. Fue entonces, pasado un tiempo, cuando un amigo me propuso escribir más allá de una columna, darle salida a los escritos y alargar los textos -un poco más- y eso hice. Me propuse escribir ante aquel -me gusta llamarlo así- reto que este amigo me lanzó, naciendo entonces `Al otro lado de la mesa’. Hoy por hoy sigo escribiendo en prensa escrita, en “Viva Palos”, sacando una columna mensual bajo el título ‘Sin cita previa’. Además, colaboro con columnas variadas en un periódico digital en huelvahoy.com

P. ¿Por qué debemos leer el libro?

R. Porque es un libro de vida, un libro de personas para personas. Es un libro de experiencias, de alegrías, de anécdotas, de lágrimas y de sonrisas. No es una obra diagnóstica ni terapéutica; no es un libro de autoayuda, pero, aun sin serlo, es un libro que llena a quien lo lee, porque consigue que el lector se ponga en la piel de quien llora en silencio o calla a gritos. Además, según las críticas y comentarios que he escuchado, está narrado con un lenguaje llano y concreto, que posibilita una comprensión fluida y fácil, por lo que no es necesario tener conocimientos de psicología para entender todo lo que en el texto se cuenta. Además, me comentan que, incluso, puede servir como guía y puerta de apoyo a aquellos alumnos de último curso psicología, en tanto en cuanto ven que la rama a la que se van a dedicar sí tiene salida laboral y tienen ejemplos claros de los casos a los que pueden enfrentarse.

P. ¿Qué podemos encontrarnos entre sus páginas?

R. Es un libro que aporta vivencias reales en áreas tan distintas como el servicio de protección de menores, la discapacidad intelectual, la psicología en el anciano, la drogadicción o pacientes privados. Además, hay un capítulo en el que desgrano las etiquetas, mitos y bulos que hay sobre la profesión a la que me dedico, por lo que han llegado a decirme que es una obra contra los tópicos de la disciplina. Teniendo en cuenta que son historias distintas, contadas por distintas personas en momentos diferentes, el libro no tiene un personaje principal sobre el que gira toda la trama, sino que son experiencias diferentes cada vez. Tal es así, que puede cogerse el libro y empezar a leerlo, por ejemplo, en la página 45, y después, en una próxima lectura, empezar por la 23, luego por la 100… La lectura del libro, por tanto, tiene sentido se abra por donde se abra, lo cual supone una novedad en la literatura actual.

P. Comenta que intenta eliminar tabús y etiquetas. ¿Qué quiere decir con eso?

R. Probablemente habrá escuchado la comparativa que la población hace entre psicólogo y loquero. Este libro me sirve para aclarar que esta unión, aparte de no ser cierta, viene dada por un desconocimiento enorme que la sociedad tiene de esta disciplina a la que me dedico. Esto que digo lo noto, entre otras cosas, porque se me ha dado el caso en el que hasta el mismo paciente oculta que está yendo a terapia, diciendo en casa que va a tomar café con un amigo o que ha ido al gimnasio. Otra de las cosas de las que hablo es de lo mal e injustamente que se “trata” a las personas que sufren algún tipo de enfermedad mental. Probablemente quien me lea sepa numerosos chistes de “locos”, pero quizás no sepa ninguno que esté relacionado con traumatismos craneoencefálicos o sobre cáncer de mama, por ejemplo. Quiero decir con esto que, al igual que no nos reímos de los problemas orgánicos (físicos), tampoco debería la sociedad reírse ni burlarse de aquellos que padecen algún cuadro psicopatológico. En el libro hay más casos de esto que comento. Espero que el lector tome conciencia de ello.

En su primera incursión literiaria, el autor sacar la psicología a la calle
En su primera incursión literaria, el autor sacar la psicología a la calle

P. ¿Qué le ha aportado ‘Al otro lado de la mesa’ a nivel personal?

R. Para empezar, sorpresa, pues ha tenido una repercusión inusitada que ni yo mismo pude prever. Se han hecho dos reimpresiones y solo tiene algo más de dos meses en la calle. Y aparte de sorpresa por lo que comento, es una alegría inmensa que haya tanta gente a la que le ha llamado la atención lo que escribo en las páginas. Por tanto, creo que he logrado, al menos en parte, despejar ciertos mitos que aún hoy sobrevuelan en el imaginario colectivo a la hora de percibir esta ciencia. Me gusta pensar que con este libro se ha logrado mostrar la parte más humana de la psicología, fuera de tecnicismos, de diagnósticos y tratamientos, lo cual es una satisfacción personal. He logrado poner el foco de atención no en el trastorno, sino en la persona, lo cual hace que, según algunos colegas de profesión, sea este libro tan distinto a los otros. No hay en la bibliografía un libro con estas características. Supongo que por eso este libro ha tenido tan buena acogida, tanta que hasta ha sido enviado a un lector en Argentina. Imagínese la satisfacción personal que eso me produce.

P. Seguro que entre sus páginas hay un sinfín de experiencias. ¿Podría contar ahora alguna que se le venga a la cabeza?

R. Fue con una paciente que llegó tras haber roto con su pareja. Cuando se recuperó, me regaló la mejor definición de bienestar que nunca oí. Ni en los libros, ni hablando con compañeros, ni con amigos, escuché ni leí nada así. Un día se sentó y me dijo: “Silverio, estoy en paz”. Como podrá entender, aquella persona cuya evolución había sido fantástica, no tuvo que venir más, evidentemente, pero me dio sin pretenderlo un regalo que aún hoy recuerdo y que aparece en el libro como homenaje a aquella forma que tuvo de describir la salida de su angustia y desesperanza. Fue magistral y siempre le estaré agradecido por ello.

P. ¿Qué repercusión ha tenido su obra prima?

R. Muchísima, más de lo que podía imaginar. Estoy muy contento de los medios de comunicación, que en general se han volcado con este libro, desde el periódico local en el que colaboro mensualmente, “Viva Palos”, pasando por su homólogo “Viva Huelva”, hasta los periódicos digitales. En televisión he estado en Canal Costa, Huelva Tv y El sembrador Europa, entre otros. En radio se han hecho eco Canal Sur Radio, donde me han hecho entrevistas en los programas “Hora Sur”, “Por tu salud” y “Para ti”.

P. Numerosas presentaciones que han cosechado éxitos.

R. Sí, ha sido muy motivador. Se han hecho eco los colegios oficiales de psicología de Huelva y Sevilla, donde ha sido presentado ya. Así mismo, se presentó en Huelva en la Casa Colón, en el Centro Olontense de Arte Contemporáneo de Gibraleón y en la librería La dama culta de Huelva. Fui invitado a una charla de presentación del libro en la Universidad de Huelva. Próximamente será presentado en el Colegio Oficial de Psicólogos de Valencia, y estoy a la espera de confirmar presentaciones en el Colegio Oficial de Psicólogos de Cádiz y de Córdoba, además de otras fechas en localidades de la provincia.

P. ¿Tiene pensado o le han propuesto seguir escribiendo?

R. Sí. Tengo contrato con la editorial, www.pabiloeditorial.com para tres años, por lo que voy a aprovechar la oportunidad que me brindan y darle salida a las ideas que me rondan por la cabeza. Sin embargo, antes de nada quiero disfrutar de todo lo que me está trayendo este primer libro, que es mucho. Sí es verdad que tengo otras ideas para escribir, pero ya habrá tiempo para darle forma al proyecto y para sentarse a escribir. Por ahora, a disfrutar de toda esta experiencia.

P. ¿Dónde se puede comprar el libro?

R. En Huelva está en todas las librerías, Welba, Guillermo, Pevidad, Cobano y La dama culta. En Gibraleón, en Papelería El Carmen. Además, puede obtenerse vía web en las páginas www.pabiloeditorial.com, en la página de Facebook de “la dama culta” y en www.teaediciones.com.

P. ¿Aparte de las satisfacciones del libro, qué ha aportado la psicología a su vida?

R. Siempre he dicho, y así lo saben quienes me conocen, que trabajar en la parte de la mesa donde no se sufre, me brinda la oportunidad de percibir la vida de otra forma. Esta disciplina me hace ver que, aun teniendo problemas y situaciones difíciles, uno es capaz de ver que aquello que le pasa no es tan malo como parece. Quien se sienta frente a un profesional de la psicología sufre de verdad, padece angustia, llora con frecuencia, siente vacío y pérdida, y percibe que no puede seguir con su vida. Eso hace que cuando uno escucha estas situaciones, problemas triviales tales como quedarse sin batería en el móvil, ver que la rueda del coche está pinchada, notar que el bus de línea llegue más de la cuenta o quedarse sin butano, no provoque angustia o desesperanza, puesto que se percibe como un incidente sin más que se puede solucionar con facilidad. Quiero decir que quienes nos dedicamos a esto hemos aprendido que cuando se cambia la forma de ver las cosas, las cosas cambian de forma. Esto ayuda a seguir sin aspavientos, sin reacciones catastróficas y sin desesperanzas; o al menos, si aparecen, se disipen con rapidez.

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