El verano, una época clave para el aprendizaje de los niños

Es conveniente combinar las vacaciones de los niños con ejercicios para reforzar su aprendizaje

Este curso escolar ha durado en España, por lo menos, 175 días lectivos en los que los niños han ido adquiriendo conocimientos de distintas lenguas, de matemáticas y de ciencias y han realizado distintas actividades deportivas. En esta línea, después del esfuerzo realizado, resulta importante encontrar la forma de afianzar todos estos conocimientos y de reforzar aquellas asignaturas que les resultan más complicadas para poder empezar el siguiente curso con buen pie. De este modo, libros, cuadernos de verano e incluso películas en versión original se pueden convertir en los mejores aliados para los padres, que deben garantizar la diversión a la par que el aprendizaje de los más pequeños durante el verano.

Los cuadernos de verano son uno de los métodos de aprendizaje más comunes para el período estival. En ellos se pueden encontrar distintos ejercicios para que los niños practiquen varias asignaturas o refuercen diferentes habilidades, como la memoria o el lenguaje. Aún así, hay quienes evitan que los pequeños se enfrenten de nuevo a los deberes durante su descanso escolar. Es por eso, que otra de las opciones que encabezan la lista de materiales escolares para verano son los cuadernos para colorear, una herramienta que les permite gestionar su imaginación y desarrollar su creatividad

Diario de verano

Otra forma de estimular el aprendizaje de los niños durante las vacaciones es la creación de un diario de verano. No sólo les mantendrá ocupados, sino que les ayudará a mejorar su escritura, estimular su capacidad de razonamiento y potenciará sus dotes artísticas. Solo hay que hacerse con blocs, bolígrafos, lápices de colores, rotuladores y dejar que los ‘peques’ escriban, ilustren y decoren sus mejores experiencias veraniegas.

Pero durante el curso escolar, los niños no estimulan únicamente su cerebro, también ejercitan su cuerpo. Por ello, es importante evitar el sedentarismo durante su tiempo de descanso. Así, se pueden crear juegos que fomenten su actividad física. Aunque parezca complicado, es muy sencillo: se puede crear, por ejemplo, una yincana con retos varios; un circuito con cintas que los niños no puedan tocar; unas carreras de bolsas o las míticas guerras de agua, que pueden formar parte de las distintas etapas de una yincana que divierta a los niños y les haga moverse.

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