La mediación ambiental se aborda en la última parte del curso sobre agua y sostenibilidad en la Rábida

Javier del Valle, Silvia Basualta y María Victoria Gil en el curso sobre agua y sostenibilidad

Este viernes finaliza el curso de verano “Agua, sostenibilidad y mediación: un recurso entre el conflicto y la cooperación internacional”, dirigido por el geógrafo Javier del Valle de la Universidad de Zaragoza, Silvia Basualta, de la Universidad de Concepción (Chile) y María Victoria Gil de la UNIA.

Este curso se enfoca en la problemática en la que se transforma la disponibilidad del agua, a partir de la controversia que se genera entre quienes la aprovechan, la transforman, la distribuyen y la demandan, así como por qué y cómo se utiliza y sus fines. “En este curso hemos aprendido mucho, pero sabemos que queda mucho por aprender”, ha expuesto la profesora de la UNIA, María Victoria Gil Cerezo.

El agua es una necesidad social, que supera ampliamente la necesidad vital, por lo que el acceso a la misma debe ser llevado a cabo desde una perspectiva integral, científico-técnica y sostenible en todos los escenarios hídricos. La gestión del recurso hídrico conlleva múltiples y diversos conflictos entre quienes lo necesitan y quienes lo poseen. Por lo que, los organismos internacionales, nacionales y locales precisan estrategias de intervención, resolución y prevención de estos conflictos.

El concepto de mediación socio-ambiental será la última temática que se abordará en este curso; uno de los más complejos. Este concepto se lo abordará aterrizando al territorio, ya que está regulado en algunos países pero no así en España, donde se lo aplica en espacios organizativos a través de procesos participativos, contemplando las indicaciones de la Directiva Marco del Agua en Europa.

Basualta, resaltó que este espacio académico ha permitido compartir experiencias de similitudes que se viven entre los países latinoamericanos y los europeos, como son las cuestiones referentes a la gestión de cuencas hídricas, del recurso hídrico, la mediación y las normativas que regulan la actividad en sí.

Según ha explicado Melendo, la situación española respecto al agua tiene “luces y sombras”, ya que, “si bien está a la vanguardia en el modelo de gestión, la problemática se centra en las susceptibilidades, las relaciones afectivas y los dogmas que se politizan y dificultan la realización de análisis técnicos”. Ha aclarado que España es un país con las necesidades hídricas resueltas y cubiertas, pero que aún así quedan aspectos técnicos y normativos que pulir y actualizar.

Sé el primero en comentar...

Escribe una respuesta

Tu dirección de correo no será publicada.


*