
Una parte considerable de la retirada de la madera quemada en el incendio de Las peñuelas, que afectó el pasado verano al entorno de Doñana, tendrá que hacerse mediante trabajos manuales, sin maquinaria, y realizando una previsión del impacto para que los trabajos se adapten al ciclo biológico de las especies. Ésta es uno de los acuerdos adoptados por el grupo científico-tecnico encargado de la restauración de esa zona, que ha aprobado las directrices que han de seguir los trabajos.
El documento define cómo se ha de trabajar en la biodiversidad, en la fauna y la flora silvestre; cómo han de ser las unidades ambientales, y explica los objetivos de restauración según las características ecológicas de las distintas unidades en que se ha dividido el territorio afectado. Junto a ello, aborda cómo ha de tenerse en cuenta la restauración atendiendo a los fenómenos del Cambio Global.
Además, prevé que la zona afectada necesite, al menos en algunas zonas, de una regeneración artificial. El grupo científico-técnico advierte de que se tenga mucha prudencia al respecto, que se observe cómo se regenera naturalmente la zona y que las comunidades vegetales se propongan en función de las características de cada lugar.
En este sentido aboga porque «no se cometan los errores que se cometieron en el pasado, y donde tenga que haber pinar haya un pinar en el que prime la riqueza biológica; donde tenga que haber matorral, haya matorral, y allí donde tenga que haber alcornoques, que eso sea lo que haya», según informa la Junta. Todo ello, con el objetivo de favorecer la biodiversidad natural y propia de cada zona.
El documento provisional también aporta directrices para que la restauración se realice pensando en el Cambio Global. En este sentido, recomienda ser especialmente vigilantes con las especies invasoras, así como que se diseñe un bosque adaptado a futuros escenarios más áridos.
El consejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, José Fiscal, ha indicado que se trata de un documento «fruto del esfuerzo, la dedicación y el compromiso de mucha gente; de un trabajo colectivo de profesionales, tanto de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio como del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y de las universidades de Huelva, Sevilla y Granada».
Fiscal ha destacado que gracias a ellos, y a la implicación de la sociedad civil que de manera voluntaria se está volcando con la restauración del entorno de Doñana tras el incendio de Las Peñuelas, “se harán las cosas de manera que el hombre se adapte a la naturaleza, y no al contrario, como se ha hecho en muchos casos”.
Fiscal ha recalcado que “queda por delante un trabajo intenso y duro, pero los resultados merecerán la pena para que las generaciones futuras puedan convivir con un espacio natural privilegiado y único como Doñana”.


Escribe una respuesta