Opinión



El recibo de la luz sube un 2,2% en julio y encadena su cuarto mes al alza

Registra un incremento del 9,1% respecto al mismo mes de 2017

La factura media de la luz ha ascendido en julio a 72,53 euros

El recibo medio de electricidad se ha encarecido en julio un 2,2% con respecto a junio, encadenando así su cuarto mes consecutivo al alza, según datos del simulador de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

En concreto, la factura media para un consumidor doméstico ha ascendido este mes de julio a 72,53 euros, frente a los 70,94 euros del mes anterior. De este importe total de la factura, 14,88 euros corresponden al término fijo, 42,14 euros al consumo, 2,92 euros al impuesto de electricidad y 12,59 euros al IVA.

Con respecto a julio del año pasado, un ejercicio que estuvo marcado por la tensión en la factura eléctrica debido, en la primera parte del año, a la ola de frío y, en la segunda, a la sequía, el recibo de la luz de este mes registra un incremento del 9,1%.

Este recibo de la luz corresponde a un consumidor medio similar al utilizado por el Gobierno en sus cálculos, con una potencia contratada de 4,4 kilovatios (kW) y una demanda anual de 3.900 kilovatios hora (KWh), propia de una familia con dos hijos.

Este encarecimiento en el recibo de la luz de junio se debe, principalmente, al repunte registrado en el mercado mayorista de la electricidad, el conocido como ‘pool’.

El precio medio del mercado eléctrico español ha alcanzado en este mes de julio los 61,9 euros por megavatio hora (MWh), lo que supone un encarecimiento del 27,2% con respecto al mismo mes del año pasado y su nivel mensual más alto desde enero de 2017.

En concreto, el precio medio del mercado eléctrico español ha alcanzado en este mes de julio los 61,9 euros por megavatio hora (MWh), lo que supone un encarecimiento del 27,2% con respecto al mismo mes del año pasado y su nivel mensual más alto desde enero de 2017.

Estos últimos meses han estado marcados por la menor producción nuclear, debido a las paradas en las centrales de Vandellós y Trillo, así como la más baja generación eólica, que han presionado al alza el precio en el ‘pool’.

El precio mayorista de la electricidad tiene un peso cercano al 35% sobre el recibo final, mientras que alrededor del 40% corresponde a los peajes y cerca del 25% restante al IVA y al Impuesto de Electricidad. El Gobierno congeló para 2018 los peajes y cargos eléctricos con los que los consumidores sufragan los costes regulados.

No obstante, la factura acumula en los siete primeros meses todavía un abaratamiento de casi el 0,6% con respecto al mismo periodo de 2017, en el que enero fue un mes que estuvo marcado por los picos en el precio de la electricidad, después de la ola de frío en la segunda quincena del mes que llevó a marcar, uno tras otro, los registros más elevados desde diciembre de 2013, registrando en algunos momentos puntas que superaron la cota de los 100 euros por MWh.

Así, entre enero y junio de este ejercicio el recibo de la luz suma un importe de 475,7 euros para el consumidor, frente a los 478,5 euros que tuvo que destinar en los siete primeros meses de 2017. Esto representa un ahorro de casi tres euros. Este abaratamiento se debe al incremento en la producción eléctrica con tecnologías renovables como el agua o el viento, especialmente en el primer trimestre del año con respecto al mismo periodo de 2017.

Intervenir las tarifas

Por su parte, Facua reclama al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que asuma las reivindicaciones de la sociedad civil e intervenga las tarifas del sector eléctrico para “acabar con la especulación y las injustificadamente altas tarifas eléctricas que sufren los usuarios en España”.

A finales de 2016, Facua promovió un manifiesto junto a más de una veintena de organizaciones de la sociedad civil para reivindicar seis medidas en materia de política eléctrica. Una de ellas es la aprobación de una tarifa asequible, regulada por el Gobierno, a la que puedan acogerse todos los consumidores domésticos en su primera residencia.

La aprobación de una auténtica tarifa social para los usuarios con menos poder adquisitivo y sufragada por las eléctricas es otra de las reclamaciones de las organizaciones ciudadanas. Facua denuncia que el año pasado el Gobierno de Rajoy recortó “los ya de por sí insuficientes descuentos aplicados con el bono social creado en la etapa de Zapatero”.

Entre las reivindicaciones de Facua y numerosos movimientos ciudadanos también se incluye la aplicación del tipo de IVA superreducido a la electricidad, pasando del 21% actual al 4% por ser considerado un servicio esencial para la ciudadanía.

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