Portugal interviene la huelga de transportistas con militares y la frena bajo amenaza de cárcel

La protesta es por tiempo indefinido por lo que la emergencia energética se extiende hasta el 21 de agosto

La huelga deja ya más de 500 gasolineras del país desabastecidas

El gobierno portugués ha cumplido sus avisos y ha intervenido la huelga de transportistas de mercancías peligrosas ante la falta de cumplimiento de los servicios mínimos, no pactados, con los sindicados. Los militares y policías comienzan a distribuir y asegurar el suministro de combustible en el país.

El Gobierno portugués ha intervenido este lunes la huelga de transportistas y ha movilizado a militares y agentes de seguridad para conducir camiones cisterna con combustible después de constatar que no se han cumplido los servicios mínimos en el primer día del paro.

La decisión se ha tomado en un consejo de ministros extraordinario al final de la tarde, en el que se ha acordado intervenir sólo en las áreas donde se están incumpliendo los mínimos: el suministro en el sur del país, los aeropuertos, la red de puestos de abastecimiento de emergencia y las unidades autónomas de gas natural.

La intervención del paro se realiza a través de la llamada ‘requisición civil’, un instrumento límite para el Ejecutivo, que le permite obligar legalmente a trabajar a los huelguistas que sean necesarios para garantizar servicios básicos, y contempla incluso penas de cárcel si se niegan. La medida permite además movilizar a miembros de las Fuerzas Armadas.

La posibilidad de intervenir la huelga ha rondado desde el principio de la jornada, cuando el portavoz de los transportistas, Pedro Pardal Henriques, prometía el incumplimiento de los servicios mínimos, la línea roja que, sabía, desencadenaría la intervención. Esta promesa, hecha por considerar que sufrían “sabotaje” (al haber habido reparto urgente sólo una hora antes de comenzar la huelga), fue rápidamente recogida por la patronal del sector, Antram, que ha solicitado con carácter urgente la intervención legal por parte del Gobierno.

Ya hay más de 500 gasolineras desabastecidas y los mayores problemas se concentran en la turística región del Algarve (sur del país) y a lo largo del litoral portugués, con mayor afluencia en agosto por ser periodo estival.

Deseoso de evitar el caos que vivió Portugal durante la anterior huelga de transportistas el pasado abril, cuando los aviones tuvieron que repostar en España y le acusaron de falta de previsión, el primer ministro ha querido subrayar su control a apenas dos meses de las elecciones. Así se ha interpretado que haya fijado servicios mínimos del 100% para aeropuertos, puertos, servicios de seguridad, bomberos y emergencias médicas, de 75% para el transporte público y del 50% para el suministro de combustible a los particulares.

La protesta es por tiempo indefinido, por lo que, si no es desconvocada, la situación de emergencia energética que rige en Portugal se extenderá al menos hasta el 21 de agosto, según decretó el Ejecutivo.

Gasolineras españolas

Las gasolineras españolas fronterizas han continuado hoy con sus colas, sobre todo en Ayamonte, dada su proximidad al Algarve, donde la huelga está teniendo sus peores consecuencias dado que la región recibe una avalancha turística en verano.

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