Opinión



El obispo de Huelva pide afrontar “con generosidad y buen ánimo” esta nueva etapa

Jose Vilaplana, obispo de Huelva

El obispo de Huelva, José Vilaplana, ha animado a afrontar “con generosidad y buen ánimo” esta nueva etapa en su carta pastoral con motivo de la Pascua.

“A la luz de la Pascua, todavía confinados en nuestras casas a causa de la pandemia que estamos sufriendo, deseamos y oramos para que, cuanto antes, el Señor nos conceda superar este momento tan doloroso –especialmente para los que han experimentado la enfermedad y han sufrido la pérdida de sus seres queridos–, y podamos volver, sin restricciones, a la vida ordinaria y a convocar a toda la comunidad cristiana para celebrar juntos la Eucaristía”, ha señalado el obispo en su carta, bajo el título ‘Nuestra Iglesia en salida’.

“Como Iglesia diocesana, confiando en la providencia de Dios, hemos de afrontar con generosidad y buen ánimo esta nueva etapa: generosidad para acompañar a los fieles que han pospuesto necesariamente la celebración de los sacramentos, y generosidad para ayudar a los más afectados en su economía”, señala el obispo, que pide “serenidad, flexibilidad y diálogo sincero”, porque “estoy convencido que muchas personas llegarán a las puertas de nuestras parroquias para concretar las fechas de las primeras comuniones, confirmaciones, bodas, funerales para sus difuntos, y también muchos necesitados nos solicitarán ayuda para sus carencias más urgentes. Hemos de estar atentos a las personas que no vienen habitualmente a pedir, y, ahora, de pronto se ven necesitadas; con delicadeza y sensibilidad estemos cerca de ellas para ayudarles”.

Vilaplana considera que será necesaria la participación de todos en la ayuda a los pobres y a la comunidad parroquial. “Los sacerdotes, conmigo, hemos querido aportar nuestra contribución personal, ofreciendo una cantidad significativa a la cuenta que Cáritas ha abierto para estas circunstancias, confiando que este gesto os estimulará a muchos a compartir lo que generosamente podéis ofrecer también”, ha indicado.

“Deseo que esta etapa que vamos a vivir sea una etapa de autenticidad evangélica, que todo lo que hagamos lo realicemos a la luz del Evangelio: que nuestras palabras vayan acompañadas de gestos; que nuestras actitudes reflejen la misericordia y el amor de Cristo hacia todos; que vivamos la experiencia de reforzar los lazos comunitarios y, en definitiva, que todos, sacerdotes, religiosos y laicos, seamos testigos del Resucitado” ha señalado, añadiendo que  “no hay misión sin oración. No hay misión sin el impulso del Espíritu Santo”.

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