El sector hotelero de Huelva describe un escenario “desastroso” ante los datos de este verano

Turistas en el Hotel Barceló de Punta Umbría

La Asociación Provincial de Hoteles, miembro del Círculo Empresarial de Turismo, advierte que los datos de cierre del mes de julio y las previsiones para agosto, confirman un escenario “desastroso” para el conjunto del sector hotelero. Y es que, asegura que la facturación del mes de julio se sitúa en un -57% respecto al mismo mes del año pasado, mientras que en el acumulado del año se alcanza la cifra del -71,4%. Además, el precio medio cae por encima de un -20% de media respecto al año pasado y a todo ello se une las cancelaciones de final del mes de julio, que ponen en alerta al sector de cara al mes de agosto.

Desde la Asociación se viene consultando a través de encuestas directas a sus miembros sobre la evolución de los datos más significativos que se están produciendo respecto de la actividad hotelera. La muestra se ha realizado sobre las 28.697 plazas representadas en la asociación y arroja datos “ciertamente preocupantes”.

Si bien es cierto que el mes de julio, respecto a la previsión de ocupación realizada a mediados de este mes, refleja un incremento de 9,02 puntos porcentuales pasando de una estimación del 35,3%, al 44,32% (datos de cierre del mes de julio) en comparación con los datos de ese mismo mes el pasado año, ésta arroja un -28,26%.

Respecto de las previsiones que se barajan en estos momentos atendiendo a las reservas realizadas, aunque no definitivas, para el mes de agosto, el sector asegura que la situación se torna “absolutamente insostenible” si definitivamente se confirman estos datos en el transcurso del mes que históricamente siempre ha arrojado mejores datos.

Así, de una previsión a mediados del mes de julio para este mes de agosto del 39,72%, los últimos datos arrojan la cifra de un 29,18%, lo que supone una caída de -10,54 puntos porcentuales. En comparación con los datos del año pasado, de mantenerse esta tendencia, “nos encontraríamos con una caída en el grado de ocupación de un -52,52%, si bien aún es demasiado pronto y el mercado es tan de última hora que sería aventurado dar por cerradas estas previsiones, aunque bien es cierto que la tendencia no es nada positiva”, apunta la asociación.

Sumado a todo esto, del análisis realizado se destaca que en estos momentos el precio medio ha caído respecto del año pasado en algo más del -20%, lo cual atendiendo a la caída en la facturación en el mes de julio de un -57%, y del -71,4% en el acumulado del año, debido al peso mayoritario de las reservas en régimen de alojamiento y desayuno, la espectacular caída del consumo interno y los incrementos de costes producidos por la adaptación de las medidas preventivas (estimación media de 3 € por cliente/día) y unos costes operativos incrementados casi en el doble provocados por una estancia media que se sitúa en 2,8 días frente a los 4,56 de media de julio del año pasado ( -1,76), confirman lo que a principios de esta crisis ya se apuntaba por el sector, y que no es otra cosa que “ésta será la peor temporada histórica hasta el momento sufrida por el sector”.

“No cabe duda por tanto que nos enfrentamos a una situación difícil de acometer, donde las previsiones son sumamente volátiles, y donde la adopción de medidas por parte del sector para incentivar la demanda chocan y las hacen ciertamente poco eficaces ante el incremento de los rebrotes, el uso de las mascarillas, las recomendaciones de otros países sobre la no conveniencia de viajar a nuestro país, entre otras cuestiones que día a día padece el sector”, declara la Asociación, que hace nuevamente un llamamiento a las administraciones en general y a
las locales en particular, sobre la necesidad de que aborden esta cuestión como un problema “de gran calado y de estado”, y advierte, que de no poner encima de la mesa soluciones y ayudas directas a un sector “que nunca las ha demandado”, se puede “llevar al desastre a una parte muy importante de nuestra economía que en términos de valor inducido en el conjunto del PIB provincial alcanza casi un cuarto del total, ya que hasta la fecha nada han puesto de su parte”.

Por último se pone de manifiesto que atendiendo a los datos ya contrastados de los meses de junio y julio, sumados los acumulados desde primeros de año y las perspectivas de cara al mes de agosto, “se hace del todo necesario arbitrar una solución a los ERTEs respecto de su prorroga hasta finales de año, así como una modulación o eliminación del compromiso de empleabilidad al que se obliga a las empresas y que en la actualidad se determina en 6 meses desde el comienzo de la actividad, y que a todas luces va a ser imposible de cumplir teniendo
en cuenta el escenario en el que nos encontramos”.

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