El proyecto LIFE Followers finaliza en Marismas del Odiel tras tres años de desarrollo

Anilladores colocando las redes al atardecer en las marismas del Odiel, Huelva (Foto: SEO/BirdLife)

El proyecto LIFE Followers llega a su fin después de tres años en los que más de 320 voluntarios han realizado cerca de 11.000 jornadas de trabajo para preservar la Red Natura 2000, la mayor red de espacios protegidos de la Unión Europea, que en España supone un 27% de su territorio. Para conmemorarlo, del 18 al 22 de agosto, coordinadores y voluntarios del proyecto encabezado por SEO/BirdLife realizarán diversas actividades de anillamiento científico nocturno de larolimícolas (charranes o correlimos) en el Paraje Natural de las Marismas de Odiel en Huelva.

No es la primera vez que colaboran con científicos del Paraje Natural de las Marismas de Odiel, el emplazamiento elegido para finalizar el proyecto. A lo largo de tres años, jóvenes voluntarios, entre 18 y 30 años, han tenido la oportunidad de trabajar con técnicos y expertos ornitólogos de SEO/BirdLife en la preservación de este entorno y de otros tan singulares como Doñana, l’Albufera de Valencia, el Delta del Ebro o el Parque Nacional de Sierra de Guadarrama, entre otros.

Desde 2017, la oficina de SEO/BirdLife en Doñana se hizo cargo del programa de anillamiento nocturno de larolimícolas en el Paraje Natural de las Marismas del Odiel, que durante más de 20 años, había desarrollado con gran éxito José Manuel Sayago, anillador experto y técnico del espacio natural.

Desde el comienzo del LIFE Followers, numerosos voluntarios de este programa han participado en estas actividades científicas por toda España, en colaboración con otros voluntarios de otros programas. En 2020, debido a las consecuencias derivadas de la pandemia por Covid-19, estos grupos han sido más reducidos para cumplir con las medidas de seguridad exigidas, pero “se espera que la colaboración de los voluntarios pueda seguir en el futuro”, según señala Carlos Molina, coordinador de LIFE Followers en Doñana.

Hasta la fecha, se han capturado en la zona alrededor de 1000 aves de 21 especies diferentes, obteniendo recapturas de varios países, tales como Holanda, Reino Unido, Alemania, Finlandia, Eslovenia o Polonia, entre otros. También se han avistado individuos anillados durante el programa en países como Mauritania, Namibia, Senegal, Marruecos, Francia, Holanda o Reino Unido.

“Gracias a programas como este se obtienen datos muy importantes relativos a sus movimientos migratorios, datos especialmente importantes en el caso de especies amenazadas o con sus poblaciones en regresión”, señala Molina.

Para Pablo de la Nava, coordinador del proyecto LIFE Followers en España, “la experiencia ha sido muy enriquecedora para los jóvenes, que han recibido formación y herramientas para que en el futuro su implicación en la conservación del medio natural sea lo más activa posible”, explica. “Seguiremos trabajando para que todos los resultados obtenidos sirvan de base para estudios científicos y para comenzar nuevos proyectos que involucren a los más jóvenes en algo indispensable en este momento de crisis actual, trabajar por la sostenibilidad ambiental de quiénes tienen en su mano conservar los valores naturales en el futuro”, ha concluido.

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