Opinión



Vox pide apagar el alumbrado de Navidad a la hora del toque de queda para destinar el ahorro al empleo

Plantea una alternativa para que los niños puedan disfrutar de los Reyes desde sus balcones

Wenceslao Font, portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Huelva

El Grupo Municipal Vox en el Ayuntamiento de Huelva, ha pedido al alcalde, Gabriel Cruz, que se estudie condicionar el horario del alumbrado navideño a las restricciones a la circulación para destinar el ahorro eléctrico a ayudas al empleo y sociales.

Así, Vox pone sobre la mesa la iniciativa de que el alumbrado navideño, que comenzará a funcionar el próximo 27 de noviembre, se apague este año a la hora del toque de queda actual en caso de que éste se mantenga, que son las 23:00 horas; o bien que se estudie un horario, en función de los cambios en la circulación por el nuevo toque de queda que introduzca la Junta de Andalucía o en su caso el Gobierno, que posibilite el ahorro, compatibilizando la dinamización comercial con el disfrute de la ciudadanía, para revertirlo al comercio y a las familias que peor lo están pasando.

Según explica el portavoz, Wenceslao Font Briones, el equipo de Gobierno adelantó un mes el montaje del alumbrado de Navidad para garantizar la seguridad de los trabajadores encargados de su montaje y que este colectivo de operarios no perdiera su trabajo. El mantenimiento del alumbrado, según ha argumentado el Gobierno local, atiende a la necesidad de “contribuir a la dinamización comercial y turística de la ciudad, convirtiéndose en un foco de atracción durante la temporada más importante para las ventas y el consumo de nuestros comerciantes y hosteleros que están sufriendo en primera línea las consecuencias de esta crisis sanitaria y merecen todo el apoyo”.

“Ante esta decisión, y como una medida intermedia razonable, desde Vox consideramos que podríamos ahorrarnos parte del consumo eléctrico para destinar ese dinero al sector del comercio y las familias necesitadas”, propone Font Briones.

Por otra parte, el portavoz se refiere a la imposibilidad de que la Cabalgata de Reyes, tal y como se ha celebrado anualmente, pueda desarrollarse el próximo día 5 de enero, ya que es incompatible con las medidas sanitarias.
Ante esta situación, y dado que parece que el equipo de Gobierno está trabajando en un plan B que garantice que los niños y mayores de la capital puedan ver a sus majestades en un día tan señalado, Vox propone una fórmula que evitaría el contacto directo al tiempo que permitiría el disfrute de los onubenses desde una distancia de seguridad.

Esta alternativa se desarrollaría en colaboración con las asociaciones vecinales de la ciudad y otros colectivos que, “a través de voluntarios, podrían llevar la magia de los Reyes a los niños”, explica Vox, que aclara que “no se trataría, en todo caso, de hacer cabalgatas tradicionales en los barrios, sino de articular medidas consensuadas con las asociaciones y colectivos para que, desde los balcones, los niños puedan ver a los Reyes en la calle”.

Así, podría crearse un registro, de forma que la Concejalía de Cultura pueda organizar el listado de Reyes que saldrían en cada barrio. De este modo, una comitiva de seis personas máximo, entre los que quedan incluidos los tres Reyes de cada asociación o colectivo, podría recorrer -andando o mediante la fórmula que se consensue- las calles de la barriada, para saludar a los niños que estén en sus balcones. “Todo ello siempre que las condiciones sanitarias lo permitan y de modo que se cumpla estrictamente las medidas de seguridad, movilidad y sanitarias que en ese momento haya”, concluya Vox.

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