Las últimas borrascas han abaratado el precio de la electricidad, que llegó el 8 de enero a un máximo histórico

Pese a las renovables, el precio medio del consumo del mes será un 55% mayor que en enero del 2020

El viento ‘refresca’ el recibo de la luz

El paso de borrascas desde ‘Filomena’, que literalmente congeló el centro peninsular con una nevada histórica el 8 de enero y que paralizó hasta diez días ciudades como Madrid, hasta llegar a la actual ‘Justine’, el episodio de bajas presiones que este fin de semana está dejando decenas de avisos meteorológicos por fuertes vientos, ha permitido que la energía eólica palíe en buena parte la catastrófica subida del precio registrada este mes de enero.

Así, y a falta de un día, el domingo 31, las medias diarias del precio de la energía quedará este mes en torno a los 64 euros MWh, ciertamente un 55% más que con los 41,1 euros/MWh de enero del 2020, pero ya lejos afortunadamente de los máximos ‘históricos’ a los que se llegaron este mes, con un pico de 94,99 euros de media diaria el día 8 y otros ocho días en donde se superaron los 80 euros/MWh, además de jornadas claves como el mencionado día 8 (el que comenzó la nevada de Filomena), el miércoles 13 de enero (89,94 euros/MWh) o el lunes día 18, con 82,08 euros/MWh.

Frente a ello, el fuerte viento del día 23, sábado, permitió que la energía eólica produjera 416 GW, casi la mitad de la demanda peninsular, y que el precio de la energía se abaratase hasta los 27,3 euros/MWh, según recoge la comercializadora de renovables Unieléctrica, fuertemente implantada en Huelva, de fuentes de la OMIE y de Red Eléctrica Española.

El mes, además, se despide también con un repunte de la energía eólica que permitirá rebajar el coste medio de la electricidad en enero, a falta de la cifra del domingo, incluso por debajo de los citados 64 euros/MWh, minimizando lo que los expertos consideraron ‘la tormenta perfecta’ del mercado eléctrico de mediados de enero: fuerte demanda debido al frío (con 11 días por encima de los 813 GW), el precio del gas disparado (incluso se tuvieron que adelantar descargas de buques metaneros en Barcelona y Cartagena y usar mientras la reserva nacional), un anticiclón que dejaba ‘fuera de juego’ a la producción eólica y muchos embalses con reservas moderadas que no podían responder a las expectativas de producción hidroeléctrica.

El consumo no es lo mismo que el recibo

Capítulo aparte, hay que recordar que la ‘tormenta’ del precio en el mercado eléctrico llevó aparejada este mes otra ‘tempestad’, ésta de carácter político, y un ‘temporal’ con una ola de protestas de colectivos de consumidores y ciudadanos reclamando un sistema menos gravoso para el usuario justo cuando más necesita el servicio, algo que no ha afectado a otros muchos que tienen una tarifa fija. En todo caso, los expertos han recordado de nuevo que el recibo de la luz no mantiene una correlación directa con el coste de la energía, ya que en sus dos terceras partes lo que se pagan son peajes, la potencia contratada y tasas e impuestos (tanto IVA como un impuesto específico), lo que ya encarece de por sí la factura de la luz muy por encima de la media europea.

Medidas a corto, medio y largo plazo

La polémica creada por los picos de altísimos precios de la electricidad en enero, sin embargo, ha servido para que se anuncien medidas, por un lado, y por otro ha coincidido con hitos en el proceso de expansión de las renovables que tienden a rebajar el recibo. En primer lugar, con la reactivación de la producción eólica y el comienzo de los meses en donde climatológicamente esta tecnología de producción es más eficaz (entre febrero y abril). En segundo término, con el nuevo ‘boom’ de las renovables que ha permitido (y seguirá haciéndolo pese a episodios puntuales como este mes de enero) que el precio de la electricidad baje desde los 57,29 euros/MWh del 2018 a los 47,68 del 2019 y los 33,96 euros/MWh del año pasado, donde por primera vez la producción de renovables superó a la de combustibles fósiles en Europa, además de contarse con el despegue de la fotovoltaica para autoconsumidores que se incrementó en el 2020 un 30%.

Otros factores positivos de cara al futuro tras la polémica de este mes de enero ha sido la reciente subasta de renovables del pasado martes, con un nuevo formato que propicia el abaratamiento de la electricidad a largo plazo, o las medidas anunciadas el miércoles por el Ministerio de Consumo, también con un horizonte lejano, para evitar situaciones de oligopolio en el sector.

 

Medidas a corto, medio y largo plazo prevén rebajar el coste al consumidor, aunque las dos terceras partes del recibo son impuestos, tasas y peajes

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