La ciencia que se hace en Andalucía, cada vez más atractiva para investigadores europeos

En el marco del Programa Horizonte 2020 se ha presentado un centenar de solicitudes de financiación a las ayudas Marie Curie

El impulso de la I+D+i sanitaria y su internacionalización es una de las prioridades de la Administración andaluza

La investigación que se realiza en el seno del Sistema Sanitario Público de Andalucía traspasa fronteras y despierta cada vez más interés en Europa, incrementando su presencia en convocatorias y programas comunitarios y siendo cada vez más atractiva para la comunidad investigadora internacional.

Un ejemplo de ello lo representan las ayudas individuales de la convocatoria Acciones Marie-Slodowska Curie de la Unión Europea, una línea de apoyo a la investigación enmarcada en el programa Horizonte 2020, recientemente finalizado (abarca el periodo entre 2014 y 2020) y que también se contempla en su sucesor, el Programa Horizonte Europea (2021-2027).

Concretamente, y durante el periodo en el que ha estado vigente el Programa Marco de la Unión Europea en Investigación e Innovación, Horizonte 2020, se han presentado 100 propuestas a las Acciones Individuales Marie-Slodowska Curie, una modalidad específica de estas ayudas enfocada a atraer el talento y a mejorar el potencial creativo e innovador de los investigadores con experiencia investigadora, a través de proyectos individuales. Este dato es representativo del creciente interés de los profesionales sanitarios que realizan investigación en los programas europeos ya que la cifra supera al global de todas las propuestas que se presentaron en el anterior programa marco y en todas las modalidades.

Las propuestas que se han presentado proceden de todo el territorio andaluz y se han canalizado a través de la Red de Fundaciones Gestoras de la Investigación en el Sistema Sanitario Público de Andalucía (RFGI-SSPA) compuesta por siete fundaciones locales que ofrecen apoyo y servicios a la comunidad investigadora en Andalucía. En la convocatoria de 2020 se han presentado 27 solicitudes de toda la red y han resultado financiadas tres de ellas, lo que representa una tasa de éxito de 11%. Los investigadores beneficiarios se incorporarán a grupos de investigación en CABIMER, IBIS e IBIMA.

Visibilidad y reconocimiento

Las ayudas Marie-Slodowska Curie buscan garantizar el desarrollo óptimo y el uso dinámico del capital intelectual de Europa. Valentine Comaills es una de las investigadoras que ha logrado esta financiación y que se incorpora al grupo de investigación de la Fundación Progreso y Salud liderado por el científico Benoit Gauthier, en CABIMER. Asegura que “se trata de una beca muy competitiva que me permite lograr una mayor visibilidad científica y un reconocimiento del impacto científico e innovador de nuestra idea”. Comaills desarrollará un proyecto de investigación centrado en el estudio de la inflamación del páncreas y cómo esto puede activar las señales que dan lugar al cáncer.

Para lograr esta financiación, que alcanza una cuantía total de casi 173.000 euros para dos años, Comaills afirma que “el apoyo de las compañeras de la Oficina de Proyectos Internacionales ha sido clave”.

Por su parte, Cecilia Frecha se incorpora al IBIMA por tres años y con una financiación cercana a los 260.000 euros. “Esta beca tan prestigiosa supone la posibilidad de volver a incorporarme a la ciencia de la mejor manera posible, de la cual me había alejado al haberme dedicado más a la práctica clínica durante un período de tiempo”. “Para ello -continúa Frecha-, he contado con la ayuda recibida de la Oficina de Proyectos Internacionales en la preparación de las propuestas y su seguimiento; me han sido de mucha ayuda los consejos y toda la información que me han proporcionado”.

El proyecto que va a llevar a cabo esta investigadora tiene por objetivo desarrollar ensayos muy específicos para la detección de alergias a los antibióticos, que padece cerca de un 10% de la población. Se basa en nanotecnología y “podría constituir una herramienta muy útil para los profesionales asistenciales, redundando además en una mejor calidad de vida para los pacientes”.

David Macías Gutiérrez se incorporará al IBIS tras haber conseguido esta beca por un periodo de dos años y casi 173.000 euros. “Conseguir una MSCA-IF (siglas en inglés de la convocatoria) es, en primer lugar, una gran satisfacción personal y profesional, dado el carácter competitivo y el prestigio de este tipo de contratos”.  En su opinión, esta convocatoria – “que no hubiera podido conseguir sin el apoyo del Dr. Alberto

Pascual, del IBIS; de la Oficina de Proyectos Internacionales; y de la Fundación Pública Andaluza para la Gestión de la Investigación en Salud de Sevilla (FISEVI)-, me va a permitir desarrollar capacidades de liderazgo y establecer una línea de investigación que a largo plazo contribuya a mejorar la salud de las personas”.

Macías explica que el proyecto de investigación que desarrollará gracias a esta financiación se centra en estudiar cómo los niveles de oxígeno afectan a las células que se van dañando y se acumulan a lo largo del envejecimiento. “Estas células dañadas se denominan senescentes y juegan un papel fundamental en patologías asociadas al envejecimiento como son el cáncer y la enfermedad de Alzheimer donde, a su vez, hay una disminución de los niveles de oxígeno”. Se prevé que los resultados de esta investigación ayuden a entender mejor el proceso de envejecimiento y sirva para “explorar nuevas estrategias terapéuticas para frenar el cáncer y el alzhéimer”.

Apoyo a la comunidad investigadora

Para asesorar, formar e informar a la comunidad investigadora de los detalles de esta convocatoria europea, la RFGI-SSPA cuenta con un servicio específico en materia de proyectos internacionales que se articula a través de la Oficina de Proyectos Internacionales del Sistema Sanitario Público de Andalucía (OPI-SSPA).

Esta oficina, cuyo nodo coordinador se encuentra en la Fundación Progreso y Salud, presta sus servicios en red a toda la comunidad investigadora de Andalucía en materia de convocatorias europeas. Concretamente, en la actualidad tiene un programa formativo centrado en las Acciones Marie Slodowska-Curie organizado en tres sesiones online para dar a conocer los detalles de la preparación de propuestas. El servicio que ofrece la OPI ha sido valorado positivamente por los científicos que concurren a esta y otras convocatorias y coinciden en que el asesoramiento que prestan es crucial para lograr el éxito.

Este apoyo y el atractivo cada vez mayor que encuentran los científicos del sistema sanitario andaluz en estas ayudas explican el incremento en el número de solicitudes en los últimos años. Así, destaca particularmente el caso de la Fundación Biomédica de Cádiz que ha pasado de una solicitud presentada en 2019 a siete en 2020; o el de FIMABIS, su homóloga en Málaga, donde se mantiene la decena de solicitudes en los dos últimos años.

Se trata de una convocatoria altamente competitiva que promueve atraer talento a los centros vinculados al sistema sanitario andaluz

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