
El obispo de Huelva, Santiago Gómez, ha destacado que «la dimensión comunitaria es esencial para el cristianismo», por lo que ha apelado a retomar «el ritmo habitual de la vida eclesial». Así lo ha puesto de manifiesto en su Exhortación al inicio del curso pastoral, titulada ‘Convocad a la Asamblea’.
«Aunque la Iglesia no cierra en vacaciones, es evidente que pasado el verano recuperamos el ritmo normal de la actividad pastoral. La palabra Iglesia designa la asamblea del pueblo elegido en la presencia de Dios. Cuando la primera comunidad cristiana se da el nombre de Iglesia se reconoce como el nuevo pueblo convocado por Dios. La Iglesia de Dios existe en las comunidades locales y se realiza como asamblea litúrgica, sobre todo en la celebración de la Eucaristía», señala el obispo.
«La pandemia que sufrimos ha trastocado muchas cosas en las relaciones familiares, sociales y económicas; también las convocatorias eclesiales se han visto alteradas. En el primer momento nos dejó paralizados; después nos hemos ido adaptando en la medida de lo posible y con prudencia responsable a las exigencias que nos imponían las circunstancias sanitarias», señala el obispo, quien ha añadido que «no podemos dejar de recordar en nuestra oración a las personas que han perdido la vida a causa del coronavirus en Huelva y en todo el mundo, ni tampoco a sus familiares y amigos. Con el recuerdo emocionado por los que han muerto y la esperanza de la recuperación de los contagiados, ahora tenemos que afrontar con decisión el curso pastoral».
En este sentido, ha señalado que «debemos volcarnos en convocar de nuevo a la comunidad cristiana, abriendo ocasiones para el encuentro presencial en las celebraciones sacramentales y oración comunitaria, en la catequesis y la formación, en la cercanía física a los mayores, a los enfermos y a los pobres».


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