Más de 300 farmacéuticos trabajan a diario en Salud Pública en el Sistema Sanitario Público de Andalucía

La profesión farmacéutica es una profesión de gran importancia en el Sistema Sanitario Público de Andalucía, tanto por número de personas como por las variadas e importantes actividades que desempeñan

Hoy se celebra el Día Mundial del Farmacéutico, profesión sanitaria de gran importancia para los sistemas de salud, por su papel en la prevención y la protección de la salud colectiva.

La Consejería de Salud y Familias, a través de la Dirección General de Salud Pública y Ordenación Farmacéutica, quiere hacer un reconocimiento a la labor que los y las profesionales farmacéuticos desarrollan día a día en ámbitos tan diversos como son la farmacovigilancia, el control de medicamentos y productos sanitarios, el control alimentario, control de legionelosis, productos químicos, aguas de consumo, biocidas, productos químicos etc, así como la gestión en el ámbito de la seguridad alimentaria y ambiental.

La profesión farmacéutica, profesión sanitaria según la Ley 44/2003, es una profesión de gran importancia en el Sistema Sanitario Público de Andalucía, tanto por número de personas como por las variadas e importantes actividades que desempeñan.

Protección de la salud

En la comunidad autónoma, más de 300 profesionales de farmacia desarrollan su actividad ubicados en los dispositivos de apoyo de los Distritos Sanitarios y Áreas de Gestión Sanitaria, en las Delegaciones Territoriales de la Consejería de Salud y Familias, en los Laboratorios de Salud Pública y en los servicios de la Dirección General de Salud Pública y Ordenación Farmacéutica de esta Consejería.

Entre las principales actuaciones desarrolladas en 2020 figuran las más de 10.200 inspecciones tanto programadas como por denuncias, investigación de brotes o nuevas autorizaciones de industrias en el marco del Plan de Inspección basado en el riesgo; las 7.100 actuaciones sobre el control de información alimentaria al consumidor y unas 3.700 inspecciones para el control del cumplimiento de la normativa de tabaco.

Además, el pasado año se realizaron más de 4.900 actuaciones para la emisión de certificados de exportación; los profesionales farmacéuticos participaron en más de 900 auditorías a empresas alimentarias para verificar la adecuada implantación de los sistemas de autocontrol en las empresas alimentarias y se llevaron a cabo más de 1.400 actuaciones sobre instalaciones de riesgo de legionella, tanto programadas como por motivos de alertas o brotes, junto a actuaciones de vigilancia y control sobre las entidades de formación de cursos en materia de prevención de la legionelosis.

En 2020 se desarrollaron más de 300 actuaciones relacionadas con el control de las condiciones de comercialización de sustancias y mezclas de productos químicos, de carácter programado o motivadas por alertas o incidencias. Dentro de este programa hay actuaciones de especial relevancia, como la participación en Programas Europeos de cumplimiento de los Reglamentos Comunitarios REACH y CLP. En 2021 se realizarán actuaciones incardinadas en el programa Enforce-9, que versa sobre el control de la comercialización de Sustancias Autorizadas de acuerdo al Anexo XIV del Reglamento REACH.

Asimismo, se realizaron más de 900 actuaciones fundamentalmente programadas, destinadas a la vigilancia y control de empresas que fabrican, comercializan y realizan tratamientos con biocidas, así como en espacios tratados por biocidas. Además, se realizan actuaciones de vigilancia y control de las ediciones de cursos previstos por la normativa, que son específicamente de tratamientos de la madera y de biocidas tóxicos y/o que generan gases.

A demanda o por denuncia, se ha realizado la visita de inspección prevista tras la declaración responsable de los titulares de establecimientos de tatuajes, piercings y micropigmentación. Ante el cambio normativo producido por la modificación del Decreto que regula estas actividades, se prevé la aprobación y publicación de unas Guías que supondrán la posterior elaboración de un Plan de Inspección específico para estos establecimientos de forma programada.

En 2020 se realizaron más de 900 actos de toma de muestras alimentarias en Andalucía, destacando las más de 200 relacionadas con Listeria o las más de 100  relacionadas con el control de alérgenos, salmonella, plaguicidas o contaminantes. También se ha participado en los programas de control oficial de complementos alimenticios, realizando más de 190, teniendo un papel importante en la investigación de brotes, realizando más de 9.000 actuaciones por este motivo.

En Andalucía, en la que hay censadas 268 zonas de baño marítimas y 24 zonas de baño continentales, se han realizado más de 3.000 visitas a las mismas (control quincenal), que incluyen una inspección visual así como la toma de muestras para garantizar la salubridad de las aguas, en el marco del Programa de vigilancia de zonas de baño. Y se han desarrollado más de 600 actuaciones para controlar las condiciones sanitarias de las piscinas de uso colectivo.

En cuanto a la vigilancia de aguas de consumo humano, los profesionales farmacéuticos son garantes de la vigilancia sanitaria de las aguas de consumo humano que se distribuyen a través de las redes de distribución de las zonas de abastecimiento existentes en Andalucía que, en la actualidad, incluyendo a los sistemas supramunicipales que conforman una sola zona, ascienden a 895 zonas que son inspeccionadas por dichos profesionales.

La profesión farmacéutica forma parte también de los grupos interdisciplinares que la Administración Sanitaria ha diseñado para dar cumplimiento a lo dispuesto en la Ley de Salud Pública de Andalucía en cuanto a la obligación de dar respuesta mediante la Evaluación del impacto en Salud en Planes y Programas, Planeamientos Urbanísticos así como Proyectos Ambientales. Durante 2020 se tramitaron 425 expedientes EIS así como 127 consultas como Administración afectada en procedimientos ambientales. Actualmente existe un grupo EIS Autonómico así como un grupo provincial formando parte de todos ellos profesionales farmacéuticos.

Como consecuencia del brote ocurrido en 2020, desde la Dirección General de Salud Pública y Ordenación Farmacéutica se ha puesto en marcha el Programa de vigilancia y control integrado de vectores transmisores de Fiebre del Nilo Occidental, siendo partícipes tanto en la elaboración del mismo como en su ejecución profesionales farmacéuticos/as junto a otros profesionales de salud pública. Este programa incluye tanto el estudio, valoración y aprobación de los Planes Municipales de Vigilancia y Control Vectorial previstos en el mismo, como la verificación y seguimiento de las actuaciones que se contemplan en aquellos.

Desde la administración de la Junta de Andalucía, ya sea desde el Servicio Andaluz de Salud, desde los servicios centrales y  Delegaciones territoriales de la Consejería de Salud y Familias, o desde el Centro Andaluz de Farmacovigilancia, los profesionales farmacéuticos desarrollan una importante labor, en ámbitos tan diversos como el control de medicamentos y productos sanitarios, el seguimiento de alertas provocadas por estos productos, la inspección de fabricantes de productos sanitarios, distribuidores de medicamentos y productos sanitarios y oficinas de farmacia que los dispensan en nuestra Comunidad Autónoma, así como labores de asesoramiento, formación, y gestión en estas materias, garantizando el acceso y uso racional de medicamentos y productos sanitarios.

La profesión farmacéutica y la pandemia de COVID-19

La irrupción de la pandemia del COVID-19 ha supuesto un impacto también en las actividades de los profesionales de la farmacia en Andalucía. 19 profesionales de la farmacia se han incorporado al control de las condiciones de los establecimientos sociosanitarios en relación a la aplicación de los protocolos preventivos en esos establecimientos frente a la COVID-19.

Se han incorporado comprobaciones del cumplimiento de las condiciones de covid en las empresas, tanto nivel previo como a consecuencia de la declaración de brotes de COVID en los mismos. Así, se han efectuado más de 26.000 comprobaciones del cumplimiento de las condiciones preventivas frente a la COVID-19, más de 10.000 en establecimientos de restauración, más de 9.000 en minoristas de alimentación y más de 7.200 en industrias alimentarias.

Por otro lado, los confinamientos domiciliarios a los que nos hemos visto sometidos a raíz de la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por COVID-19, han puesto de manifiesto las tareas, también fundamentales, realizadas por el profesional farmacéutico que está detrás de cada actuación de dispensación, facilitando el acceso de la población, a través de las oficinas de farmacia, a los medicamentos necesarios, así como a los tests de autodiagnóstico, de antígenos o de anticuerpos para COVID-19, siendo el profesional sanitario responsable de que dicho producto sea utilizado con la finalidad prevista y cuyo resultado sea interpretado debidamente con el asesoramiento al ciudadano.

 

 

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