El papa concede la Cruz Pro Ecclesia et Pontifice al matrimonio de Vicente Morales y Rosa Escala

La pareja lelva 60 años casada y ha tenido 13 hijos, que forman el grupo Brotes de Olivo

El obispo de Huelva, Santiago Gómez Sierra, ha hecho entrega en la Sala de Audiencias del Obispado de Huelva de este reconocimiento en continuidad del homenaje que la Diócesis de Huelva realizó el pasado 22 de mayo

El Papa Francisco ha concedido la Cruz Pro Ecclesia et Pontifice al matrimonio onubense formado por Vicente Morales Gómez y Rosa Escala Vázquez de 84 y 81 años respectivamente y 60 años de casados. Padres de los trece hijos que forman el grupo Brotes de Olivo, referente de la música católica más allá de las fronteras españolas durante sus 50 años de andadura, e impulsores de la Comunidad ‘Pueblo de Dios’, en el término de Niebla, y que, a su vez, cumplía a comienzos de octubre 40 años de existencia.

El obispo de Huelva, Santiago Gómez Sierra, ha hecho entrega en la Sala de Audiencias del Obispado de Huelva de este reconocimiento en continuidad del homenaje que la Diócesis de Huelva realizó el pasado 22 de mayo.

El acto, enmarcado en la festividad de San Leandro, patrón de la Diócesis de Huelva, ha contado con la presencia del vicario general, P. Emilio Rodríguez Claudio, del vicario episcopal para la Administración de los Bienes Diocesanos y Relaciones Institucionales, Jaime J. Cano Gamero, y el secretario canciller, Juan Bautista Quintero Cartes. Además, una representación de la Delegación Diocesana para la Familia y la Defensa de la Vida y de la Delegación Diocesana para el Apostolado de los Laicos, se unieron a la familia de los homenajeados en un acto sencillo y emotivo.

Al recibir la distinción que concede el Santo Padre, Vicente Morales ha pedido perdón por su indignidad pues, en sus palabras, «no he pretendido más que ser fiel a lo que Dios ha puesto en mi corazón sin saber muy bien qué quería de nosotros». Después, dirigiéndose al Obispo, le ha pedido «que haga todo lo posible para que, en la diferencia de todos sus miembros, la Iglesia sea Una y cada cuál responda a lo que la Palabra de Dios hace sonar con fuerza en su corazón».

Por su parte, el Obispo, recordando palabras de San Leandro en su famoso sermón de clausura del III Concilio de Toledo, ha calificado de «hermoso poner, en este día tan especial para nuestra diócesis, el ejemplo de un matrimonio cristiano que a lo largo de su vida ha querido edificar una iglesia doméstica en familia, y ésta iglesia doméstica se ha abierto a una familia mayor que es la Iglesia. A través de Brotes de Olivo y la comunidad Fermento Pueblo de Dios, las raíces de esos brotes de una familia cristiana se han convertido en una sombra que ha crecido para albergar a muchas personas. Y este crecimiento se ha hecho en la Iglesia, para formar, como decía San Leandro, un solo cuerpo para Cristo«.

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