
Juan Francisco Soto Díaz ha sido el médico de cabecera de Cañaveral de León desde el 02 de julio de 2001, aunque con anterioridad también estuvo destinado en ese municipio casi un año. El pasado día 20 pasó su última consulta, ya que ha llegado el momento de su jubilación. La comunidad cañetera le dio la sorpresa al concentrarse a las puertas del centro de salud para darle un sonoro y largo aplauso, «a la altura del cariño y reconocimiento que le tenemos en el pueblo», señalan los vecinos.
«El que todos nos emocionásemos y brotasen algunas lágrimas es una prueba de ello, y sabemos que es recíproco». Y es que Juan Francisco no es un médico al uso. Es un profesional «tremendamente comprometido», y una persona con «grandes valores».
Cuentan en el pueblo que nunca ha mirado el reloj y siempre ha mostrado una enorme implicación con los pacientes. «Les hacía un seguimiento fuera de su horario laboral, siendo frecuente que por las tardes, fines de semana y festivos los visitara o llamara para ver cómo estaban, aún cuando no se tratara de casos graves, consciente de que su llamada o visita les daba tranquilidad. Siempre ha tenido palabras bonitas con todos, siendo muy cercano, cariñoso, atento y humilde».

Pero este reconocimiento no queda aquí. Los vecinos preparan un acto de homenaje en la Plaza de España para que toda la comunidad cañetera pueda participar. En el mismo también está previsto que participen los ayuntamientos de las vecinas localidades de Hinojales, donde también ha venido pasando consulta con frecuencia, y Corteconcepción, pueblo en el que reside.
Aunque Juan Francisco se jubila, no es una despedida, ni del pueblo, ni de sus pacientes. Como él mismo comentó, seguirá viniendo al pueblo y visitando a los vecinos. «Sabemos que así será y que podremos seguir disfrutando de él y con él», aseguran éstos.


Escribe una respuesta