
El Índice de Precios de Consumo (IPC) ha vuelto a subir en febrero hasta el 6% y los alimentos dispararon sus precios un 16,6% interanual, su mayor alza desde 1994, según el dato definitivo publicado este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Con la subida de febrero, el IPC encadena dos meses consecutivos al alza después de marcar una acusada tendencia a la baja en la segunda mitad del año pasado que llevó el índice del 10,7% al 5,5%.
El repunte de los precios en febrero se debe, sobre todo, al encarecimiento de la electricidad y a la subida de los alimentos hasta el 16,6%, pese al IVA menor de algunos productos.
Las legumbres y las verduras frescas se encarecieron un 11,2% en febrero a pesar de la rebaja del IVA, que pierde efecto ante la escalada persistente de los alimentos, que subieron un 2% en comparación con el mes de enero y acumulan ya un alza del 16,6% respecto a un año antes.
El aceite de oliva ya sube en lo que va de año un 1,5%, las frutas frescas se han encarecido un 1% y el arroz, cerca de un 6%. Sin embargo, hay algunas caídas en los precios, como la del aceite de girasol, que baja un 8,5% en los dos primeros meses del año, la de la pasta, que cae un 3%, y la de la harina, que cuesta un 2,7% menos. También ha bajado el pescado, que cayó un 5,7%, o los yogures, que costaron un 3,5% menos que en enero.
De acuerdo a los datos del INE, los artículos que más subieron en febrero, incluso por encima de los alimentos, fueron los paquetes turísticos para viajar por España, con un 13%, y la electricidad, que después de varios meses a la baja sufrió un considerable repunte, del 12,6%.
Salvo el transporte y el vestido y calzado, todos los grupos de gasto se encarecieron respecto a enero, y los que más repuntaron fueron los dos que más pesan en los gastos de los hogares: la vivienda y los suministros asociados, que subieron un 3%, y los alimentos, un 2% mensual.
El descenso más notable se encuentra en el transporte público, cuyo precio está regulado: los billetes combinados, donde se incluyen los bonos, bajaron un 19,7% y cuestan la mitad que hace un año.
En cuanto a los productos energéticos, los combustibles líquidos para uso en viviendas están entre los productos que más bajaron el mes pasado, un 6,3%, aunque siguen estando un 13,6% más caros que el año pasado. En febrero también bajó el gasóleo, un 4,5%, mientras la gasolina repuntó ligeramente. Y el gas volvió a subir, otro 0,6%, de forma que ya acumula una subida del 7,8% en lo que va de 2023.


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