
El matador de toros onubense David de Miranda, se ve obligado a suspender la actividad tras resentirse de la cornada que sufrió el pasado sábado 12 de agosto, en La Malagueta. El onubense que reapareció en El Rocío Chico -mano a mano con Pablo Aguado- cortando tres orejas y un rabo, tras una extraordinaria noche de toreo, se vio obligado después del esfuerzo a pasar a la enfermería al término del festejo “aquejado de fuertes molestias en su pierna izquierda”.
David de Miranda tras una primera exploración y posterior ecografía de la herida presentaba “signos de edema subcutáneo con caracteres de pseudo dilatación», se realiza ecografía donde se observan «signos de paniculitis que afecta a la aponeurosis superficial». Es por ello que se le encomienda guardar reposo y que suspenda sus actividades profesionales hasta nuevo control ecográfico, según reza el parte facultativo firmado por el doctor Domingo Jiménez.


Escribe una respuesta